Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El lugar que inspiró la canción más bonita del indie español es un rincón idílico de las Rías Baixas: una playa gallega de dos kilómetros y arena dorada que los indianos cambiaron de nombre en el siglo XIX

Un enclave de veraneo extraordinario, con un sistema dunar único en medio de una de las bahías más hermosas de Galicia.

El lugar que inspiró la canción más bonita del indie español es un rincón idílico de las Rías Baixas: playa América

El lugar que inspiró la canción más bonita del indie español es un rincón idílico de las Rías Baixas: playa América / Istock

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

“Desde aquí, desde mi casa, veo la playa vacía, ya lo estaba hace unos días, ahora está llena de lluvia…”. No hacen falta más palabras para saber que estamos hablando de uno de los grandes himnos de la música indie en español, una letra escrita por Amaro y cantada por Iván, o lo es lo mismo, los hermanos Ferreiro, artífices de la que sin duda es una de las canciones más bonitas: Turnedo. Y la historia que hay detrás del lugar secreto donde se escribió, lo es todavía más.

“Desde aquí, desde mi casa, veo la playa vacía"

“Desde aquí, desde mi casa, veo la playa vacía" / Istock

La canción nació en un lugar de Galicia con mucha historia de las Rías Baixas, Nigrán, y casi sin quererlo, es allí donde nos llevan los versos de esta canción que, curiosamente, lo tenía todo en contra para ser hit: una narración contínua, sin estribillo ni repeticiones, y con una letra llena de imágenes que, en ocasiones, no parecen tener nada que ver entre sí. Sin embargo, triunfar hasta el punto de convertirse en el punto de inflexión que marcó el inicio de la carrera en solitario de Iván Ferreiro tras abandonar Los Piratas. Y de eso han pasado ya 20 años.

Caribe parece, Rías Baixas son descubre las 10 mejores playas entre Baiona y Finisterre

Redacción Viajar

Dónde está escrita la canción más bonita del indie

Nigrán es ese pueblo que hay al sur de Pontevedra, situado frente a las costas de Baiona en la desembocadura mismo de la ría de Vigo, con el Atlántico justo delante. Y, como muchos habrán intuido ya, es el lugar donde nacieron los hermanos Ferreiro, es el pueblo donde están sus raíces y el refugio (cada vez menos secreto) donde pasan largas temporadas.

Si seguimos tirando del hilo, no es muy difícil averiguar que la playa de la que habla la canción es la playa América, ese privilegiado rincón de más de dos kilómetros de largo y con vistas a las Islas Cíes donde se encuentra la casa de sus padres. Desde allí, desde su casa, se ve la playa.

Una playa con historia

El arenal de playa América está separado por el pequeño río Muíños que lo divide en dos playas diferentes: por un lado, la playa de Panxón al norte, y por el otro, la playa América al sur. Está dentro de la bahía de Baiona, con vistas al castillo de Monterreal y protegida del fuerte oleaje del Atlántico. Aunque hay algo más que hace de este lugar pura magia: un ecosistema dunar único, que le da un carácter más que singular a pesar de ser una playa urbana, y urbanizada.

Bahía de Baiona

Bahía de Baiona / Istock / JOSE L. VEGA

De hecho, son las casas que hay en primera línea de la playa de Nigrán lo que hizo que se cambiara su nombre oficial por el de Playa América en el siglo XIX. Y es que, originariamente, la playa se llamaba Area Loura debido al color dorado de su arena. El nombre Playa América llegó después, tras la primera construcción del arenal, que curiosamente fue promovida por indianos gallegos que habían emigrado a América y regresaron a Nigrán, tal y como recoge la información de Turismo Rías Baixas.

Pueblos indianos

En Galicia ese fenómeno de emigración dejó un patrimonio muy reconocible: casas grandes, jardines, galerías, torres, colores y especies vegetales exóticas. Casas que hoy definen la identidad de esa primera línea de fachadas en playa América. Aunque es verdad que Nigrán no es un "pueblo indiano" en el sentido en que lo son algunos lugares de Asturias o Ribadeo, donde sí existe una concentración extraordinaria de grandes villas perfectamente identificables y se han creado incluso rutas específicas.

Un enclave de veraneo extraordinario

Un enclave de veraneo extraordinario / Istock

Lo que sí existe es ese patrimonio de emigración y retorno en el paisaje residencial de Nigrán, especialmente en el entorno de Ramallosa, Playa América y Panxón, con villas de veraneo y casas eclécticas integradas en el paisaje. No hay duda de que este lugar tenía todos los ingredientes para convertirse en un enclave de veraneo extraordinario: una enorme bahía protegida, arena fina, vistas hacia Baiona y las islas Estelas y una posición privilegiada entre Vigo y Baiona. Veranear allí es un placer; regresar siempre que quieran, como los hermanos Ferreiro, un lujo.