Ni Ciudad Real, ni Toledo: el lugar donde se imprimió El Quijote tiene un Monumento Nacional, está en un pueblo de Madrid y lo rodean bosques finlandeses

Ubicado en el valle del Lozoya, es uno de los lugares con más magia de la Comunidad de Madrid.

El pueblo situado junto a un bosque finlandés que alberga cascadas de ensueño
El pueblo situado junto a un bosque finlandés que alberga cascadas de ensueño / Istock / Carlos Hernando

Obra cumbre de la literatura universal, la primera parte de El Quijote (titulada “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha") fue publicada por primera vez en el año 1605, después de ser impreso en una imprenta del número 87 de la calle Atocha, cuyo edificio alberga actualmente la sede de la Sociedad Cervantina.

El monumento a Don Quijote de la Mancha en la ciudad de Madrid

El monumento a Don Quijote de la Mancha en la ciudad de Madrid

/ Istock / AnaDiana

Para poder hacer esta impresión, la imprenta dirigida por Juan de la Cuesta hizo servir un papel elaborado de manera artesanal por un grupo de monjes que vivía en el que fuera, en el siglo XIV, uno de los monasterios más importantes de España.

Adriana Fernández

La Casa de Papel

A unos 60 kilómetros al noroeste de la ciudad de Madrid, la antigua finca de Los Batanes ocupa un total de 58 hectáreas pertenecientes al municipio de Rascafría, un pequeño pueblo enclavado en el valle del Lozoya y que actualmente cuenta con una población de 1700 habitantes. El monumento más destacado del pueblo es el Monasterio de Santa María de El Paular, en cuyo antiguo molino de papel se fabricó el papel que posteriormente serviría para la primera impresión de El Quijote.

El Monasterio de Santa María de El Paular fue la Iª Cartuja de Castilla fundada por la Casa de los Trastámara

El Monasterio de Santa María de El Paular fue la Iª Cartuja de Castilla fundada por la Casa de los Trastámara

/ Istock / IHervas

Declarado Bien de Interés Cultural en categoría de Monumento Nacional desde el año 1876, este monasterio cartujo fue fundado por la Casa Real de los Trastámara en 1390, y rápidamente se convirtió en uno de los más importantes de España; dan fe de ello los tesoros artísticos que podemos hallar en él, como el espectacular retablo mayor tallado en alabastro.

Parece Finlandia, pero es España

Cruzando el río Lozoya por el hermoso Puente del perdón, situado justo enfrente del monasterio, y subiendo un poco en dirección al núcleo urbano del pueblo se extiende el llamado Bosque finlandés, un pequeño parque que crea un entorno de lo más mágico, rodeado de árboles propios del norte de Europa y en el centro del cual hay una bonita charca. Para llegar hasta ésta, tan solo hace falta seguir el trazado del caminito que hay marcado, el cual desemboca en un embarcadero de madera que queda escondido entre los árboles que crecen en la orilla. Junto al embarcadero hay también una pequeña caseta de madera, que en su día se utilizó como sauna, que le aporta un toque aún más finlandés.

Vista aérea de la charca del bosque finlandés después de una nevada

Vista aérea de la charca del bosque finlandés después de una nevada

/ Istock / Javier Fernandez Masaveu

El origen de este peculiar bosque, compuesto por abetos, abedules y otras especies vegetales propias del norte de Europa, tiene su origen en el ingeniero de montes Antonio López Lillo y el técnico forestal Juan Vielva y la visita que hicieron al Parque Nacional Seitseminen durante una asamblea general de la Federación de Parques Naturales y Nacionales de Europa. De vuelta en España los visitó un productor de abetos rojos que habían conocido durante la asamblea, que quería enviar unos ejemplares de regalo con la intención de introducirse en el mercado español. Fue de esta manera que, acordándose del maravilloso espacio del que disfrutaba la finca de Los Batanes, en 1992 se creó este maravilloso bosque.

Una parada en el Purgatorio

Además de recorrer las calles de Rascafría, las cuales poseen una encantadora atmósfera rural y acogen cantidad de restaurantes donde disfrutar de una buena comida, una de las mejores actividades para hacer en las vecindades del pueblo es la ruta de las Cascadas del Purgatorio. Se trata de un recorrido de unos 12 kilómetros ideal para hacer en familia, que sigue el recorrido del arroyo del Aguilón hasta llegar a un conjunto de cascadas y saltos de agua de belleza inigualable.

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