El lugar más frío de España está en este pueblo que ha alcanzado los -30 grados

Cada invierno, los vecinos se preparan para soportar este frío helador propio de cualquier pueblo de la Antártida.

Un pueblo en el que las temperaturas son un auténtico reto.
Un pueblo en el que las temperaturas son un auténtico reto. / Jomora94 | Wikicommons

En diciembre de 1963, un pequeño pueblo de la Comarca del Jiloca en Teruel, marcó en su termómetro una temperatura de 30 grados bajo cero, alcanzando el récord nacional de la temperatura más baja jamás registrada.

Aunque el récord mundial se encuentre muy por debajo, en -89,2 grados en la localidad de Vostoko, en la Antártida, para ser España se trata de un dato muy por debajo del que estamos acostumbrados. Así que se podría decir que no es necesario viajar al Polo Sur para experimentar esa sensación de frío polar.

Un suceso sin precedentes en Teruel

Regresamos a Teruel, cuando los responsables de la estación meteorológica de Calamocha VOR se vieron obligados a utilizar sopletes para llegar a los instrumentos de medición. El pueblo recibe el nombre de Fuentes Claras y no supera los 450 habitantes. Aun así, alberga ese récord casi todos los inviernos.

No hace falta viajar a la Antártida para encontrar temperaturas tan bajas

No hace falta viajar a la Antártida para encontrar temperaturas tan bajas

/ Wikicommons. Falk2

Durante la borrasca Filomena en 2021, por ejemplo, las temperaturas descendieron hasta los 25 grados bajo cero. El municipio, ubicado a 900 metros sobre el nivel del mar, es conocido por sus inviernos gélidos, como bien puede apreciarse.

La Agencia Estatal de Meteoreología registró el récord histórico y así lo ostenta desde hace 62 años. Sin embargo, en el territorio español sí que se ha registrado una temperatura inferior: -32 grados en febrero de 1956 en Estany Gento, en el Pirineo de Lleida. Pero no se puede considerar que haya superado el récord puesto que se trata de una zona no habitada.

Por qué se alcanzó esta temperatura

El récord de Fuentes Claras se pudo dar debido a tres factores meteorológicos clave denominados 'oscilación térmica'. Esto, sumado a la gran altitud del pueblo, produjeron el fenómeno que le ha valido su fama.

Aquel día había nevado tanto que el suelo quedó cubierto de blanco; el viento desapareció por completo y dejó el aire frío estático, lo que favoreció el rápido descenso de las temperaturas; y el cielo estaba totalmente despejado, lo cual hizo que el calor que se había acumulado durante todo el día se disipara.

Otros pueblos heladores

Sin embargo, y a pesar de que este sea un récord sin precedentes, Aragón cuenta con varios pueblos en los que se registran temperaturas que bien podrían proceder del norte de Europa. Griegos, por ejemplo, ostenta el título de ser el más frío en verano, pero sus inviernos también son duros, alcanzando hasta los -20 grados.

Griegos es el pueblo de España más frío en verano

Griegos es el pueblo de España más frío en verano

/ Wikicommons. Chantejot

El Pirineo aragonés también alberga zonas como Benasque o Sallent de Gállego -conocidas por sus pistas de esquí- donde las mínimas pueden llegar perfectamente a los 10 grados bajo cero. Aunque si hay una localidad que se considere el punto más frío de España, con temperaturas bajo cero durante todo el invierno, es Molina de Aragón en Guadalajara.

Molina de Aragón es otro de los pueblos más fríos de España

Molina de Aragón es otro de los pueblos más fríos de España

/ Istock / Wirestock

Junto con Calamocha y Teruel, conforman el llamado 'triángulo de hielo', una denominación creada por el periodista Vicente Aupí. Para que se den estas temperaturas tan bajas se juntan tres factores indispensables: la altitud, la inversión térmica y la continentalidad. Así que, la próxima vez que se afirme que España es solo sol y playa, recuerda estos gélidos pueblos.

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