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El lugar de España considerado la cuna de Aragón está construido bajo un abismo: tiene un panteón medieval, un claustro románico y fue custodio del Santo Grial

El Monasterio de San Juan de la Peña, en Huesca, está construido bajo una enorme formación rocosa y fue uno de los centros religiosos más influyentes del antiguo Reino de Aragón.

El Monasterio de San Juan de la Peña está situado en la provincia de Huesca,

El Monasterio de San Juan de la Peña está situado en la provincia de Huesca, / Istock

Una enorme peña de roca sobresale de la montaña como un balcón natural. Bajo esta piedra se construyó hace siglos uno de los monasterios más singulares de España, un lugar estrechamente ligado a los orígenes del Reino de Aragón y que forma parte del camino aragonés del Camino de Santiago.

Uno de los espacios más conocidos del monasterio es su claustro románico

Uno de los espacios más conocidos del monasterio es su claustro románico / Istock

Se trata del Monasterio de San Juan de la Peña, situado en Botaya (Jaca), en la provincia de Huesca. Durante la Edad Media se convirtió en uno de los grandes centros monásticos del territorio aragonés y estuvo muy vinculado a los primeros reyes aragoneses, motivo por el que suele mencionarse como uno de los lugares asociados al nacimiento histórico de Aragón.

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Un monasterio construido bajo una enorme roca

Lo que más te llamará la atención del Monasterio de San Juan de la Peña es su ubicación. El monasterio está prácticamente encajado en una gran peña de roca que forma una especie de capa natural sobre el edificio religioso.

Esta formación geológica actúa como un techo gigantesco que protege buena parte del conjunto y es precisamente gracias a ella que algunos elementos arquitectónicos se han conservado durante siglos con menos desgaste que en otros monasterios expuestos completamente al exterior.

Uno de los espacios más conocidos del monasterio es su claustro románico, construido en el siglo XI. Este claustro se abre directamente bajo la roca que cubre el conjunto, lo que crea una imagen arquitectónica poco habitual y muy llamativa. Las columnas del claustro están decoradas con capiteles esculpidos con escenas bíblicas (como el Génesis, la vida pública de Cristo y su infancia) y motivos simbólicos propios del arte románico. A pesar del paso del tiempo, muchos de estos relieves todavía conservan gran parte de sus detalles originales.

San Juan de la Peña está en realidad formado por dos monasterios. El monasterio antiguo convive con el llamado “monasterio nuevo”, construido en 1705 en una meseta más arriba de la montaña tras un incendio que dañó gravemente el edificio original.

Por 12 euros, la entrada para la visita da acceso a ambos monasterios, además de la iglesia de Santa María en Santa Cruz de la Serós.

Panteón real y origen del Reino de Aragón

El monasterio también está ligado a los primeros reyes de Aragón. En el interior se encuentra el Panteón Real, donde fueron enterrados varios monarcas durante cinco siglos, como Ramiro I, Sancho Ramírez y Pedro I.

Está relacionado con los orígnes del reino de Aragón

Está relacionado con los orígnes del reino de Aragón / Istock

El monasterio fue además uno de los lugares desde los que se introdujo en Aragón la reforma cluniacense, un movimiento religioso que buscaba reorganizar la vida monástica europea. Esta reforma, impulsada desde la abadía de Cluny (Francia), tuvo una gran influencia en muchos monasterios del continente y contribuyó a aumentar el prestigio de San Juan de la Peña dentro del mundo religioso medieval.

Hoy, el Monasterio de San Juan de la Peña forma parte de uno de los conjuntos patrimoniales más conocidos del norte de Aragón y desde 2004 está declarado como Bien de interés cultural.

La tradición del Santo Grial

Otra de las historias más conocidas relacionadas con el monasterio es la que lo vincula con el Santo Grial. Según una tradición medieval, el cáliz que la tradición cristiana identifica con la copa utilizada en la Última Cena habría sido custodiado durante un tiempo (desde 1071 hasta 1399) en este monasterio.

La reliquia, que hoy se conserva en la Catedral de Valencia, habría pasado por distintos lugares de la península antes de llegar a Valencia, y entre ellos se menciona San Juan de la Peña. Pero lo cierto es que esta tradición forma parte de relatos medievales difíciles de comprobar con certeza absoluta, según los historiadores. Pese a ello, esta leyenda ayudó durante siglos a reforzar el prestigio del monasterio.