El lugar más bonito de Castilla La-Mancha se llama "el pueblo de las cascadas" y es una joya natural única en el mundo

Descubre los rincones más bonitos de este precioso pueblo donde las protagonistas son las cascadas.

Así es el precioso "pueblo de las cascadas"
Así es el precioso "pueblo de las cascadas" / Istock / Désirée Russeau

El río Tajo deja a su paso pueblos y paisajes de gran belleza: desde su nacimiento en la Sierra de Albarracín en Teruel hasta su desembocadura en Lisboa. En sus más de mil kilómetros de longitud, discurre por un total de seis provincias españolas (Teruel, Guadalajara, Cuenca, Madrid, Toledo y Cáceres). Y por ese camino va creando entornos únicos y enclaves en los que el agua y el resto de la naturaleza de su alrededor son los verdaderos protagonistas. Es también el Tajo el que crea las cascadas de este pueblo único de Guadalajara.

Podría decirse que la peregrinación literata del Camino de Santiago sería el Viaje a la Alcarria de Camilo José Cela. Más allá del interés cultural que pueda tener la Alcarria en este sentido, cuenta con un enorme atractivo que la convierte en una de las regiones más bonitas de toda España. Aquí se encuentran preciosos pueblos como Pastrana, Brihuega, Cifuentes, Torija o Hita, que forman parte de la llamada Castilla antigua. Entre las Tetas de Viana, el río Tajo y una central nuclear aparece otro precioso pueblo del que hablaremos hoy: Trillo.

El pueblo de Trillo visto desde lo alto

El pueblo de Trillo visto desde lo alto

/ Istock / Ivan Lopez Gonzalez

Es este el destino que llaman "el pueblo de las cascadas", donde el agua del río es la clave de toda su esencia, más aún en las fiestas de verano cuando todos los vecinos se bañan para celebrar su pueblo. Aunque el Tajo tenga gran parte de la culpa de la belleza de Trillo, también se debe atribuir al río Cifuentes, que desde la época de los romanos ha funcionado como una frontera perfecta -en aquel momento, entre Carpesia y Celtiberia-. Es tierra de límites, pues linda también con el Parque Natural del Alto Tajo, escapada obligatoria en una visita a la zona.

Las cascadas, integradas en el entorno

Al contrario de lo que muchos pudieran creer, las cascadas que han hecho famoso a Trillo forman parte del propio pueblo. No se ubican en el exterior, sino que el agua cae bajo las casasy frente a algunos bares y restaurantes desde los que disfrutar de unas vistas inigualables. La música que crean estas maravillas naturales alcanza su momento álgido cuando el Cifuentes se une al Tajo, un espectáculo que debe apreciarse desde el puente que lo cruza en la parte baja y fue construido en el siglo XVI.

Una de las preciosas cascadas de Trillo

Una de las preciosas cascadas de Trillo

/ Istock / Hrodhard

Cuando se cruza el puente se llega a la parte de arriba, donde toma forma 'El Chorreón', una cascada de unos veinte metros de altura rodeada de vegetación que ya impresionó a Cela mucho antes de que se instauraran las torres de la central nuclear, que forman una especie de Tetas de Viana artificiales, que han ayudado a que Trillo prospere económicamente. Continuando con el paseo a contracorriente hallamos la Casa de los Molinos, el edificio más antiguo del pueblo que, seguramente, fuera un molino de harina en su día.

Puente que pasa sobre el Tajo en Trillo

Puente que pasa sobre el Tajo en Trillo

/ Istock / Jose Ramiro Laguna

Alejándonos ligeramente del murmullo del agua, nos adentramos en las callejuelas de Trillo, entre las que nos topamos con la iglesia renacentista de Santa María de la Estrella. La guerra civil destrozó buena parte de su edificación que se mantuvo en pie hasta entonces desde el siglo XVI. Aunque no puede verse al completo y se perdiera un retablo de la escuela de Juan de Juni, pueden apreciarse los resquicios de lo que un día fue. En la plazuela de San Blas podemos detenernos para entrar al Museo Etnológico y aprender del pasado de Trillo y su entorno.

Guerras y generosidades de la Historia

Fue precisamente durante otra guerra, la de Sucesión, cuando Trillo vivió uno de sus momentos más estremecedores: estuvo a punto de desaparecer. Los ejércitos austriacos arrasaron con todo lo que encontraban a su paso y tan solo sobrevivieron unas pocas familias a este gran asedio. Además, en el siglo XIII se cometió uno de los mayores asedios de la historia, cuando se desvalijó el Monasterio de Santa María de Óvila con la excusa de la desamortización hasta dejarlo completamente vacío y casi sin valor.

El Monasterio de Óvila en 1930

El Monasterio de Óvila en 1930

/ Wikicommons

Trillo ha sobrevivido a todos los obstáculos que la Historia le ha puesto por delante. Sin embargo, también ha habido episodios favorables para el poblado alcarreño. En 1778, el rey Carlos III inauguró los Baños Termales por los que pasaron personajes tan relevantes como Jovellanos. La bondad de sus aguas ya eran conocidas por los romanos, por lo que tan solo hacía falta un empujón para explotarlas. Hoy se ha convertido en hotel con circuito de spa incluido, y es un escondite perfecto para disfrutar de Trillo en todo su esplendor.

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