La localidad más 'llana' de España está en Aragón: su torreón se abre solo con una moneda
Cuenta con uno de los yacimientos romanos más interesantes de toda la comunidad.

La geografía aragonesa es una de las más curiosas de toda España. Aragón es una comunidad donde puedes encontrar de todo, a excepción de playa. Los Pirineos enamoran a cualquier montañero con sus paisajes, el valle del Ebro y su característico viento y el Sistema Ibérico que atraviesa parte de la provincia de Zaragoza y eleva a más de mil metros muchas zonas de Teruel.
Todo el mundo conoce la importancia que tienen los pueblos en Aragón. Los pequeños núcleos de población, que siguen luchando como pueden contra la despoblación, donde las tradiciones siguen pasándose de generación en generación. Las localidades aragonesas han ganado muchos visitantes en los últimos años gracias al arduo trabajo de los ayuntamientos para promocionar los encantos de sus calles y monumentos.

Los accidentes geográficos juegan un papel fundamental en muchas localidades de todo Aragón porque muchos atractivos de las diferentes zonas son lagunas, ríos, meandros, castillos construidos en un peñasco junto al casco urbano o incluso yacimientos bajo la tierra.
También los nombres curiosos provocan que algunos pueblos sean más recordados que otros. Por ejemplo, se podría decir que el pueblo más plano de España está en Aragón, más exactamente en la comarca de las Cinco Villas en la provincia de Zaragoza. Con menos de 100 habitantes, Layana es uno de los pueblos con más historia de toda la comunidad situado a pocos kilómetros del histórico yacimiento de Los Bañales.

Esta antigua ciudad romana debió formar parte del territorio que los textos clásicos atribuyen a los Vascones, un pueblo que ocupó los territorios de la actual Navarra y las Cinco Villas de Aragón. En el yacimiento, del siglo I d.C, se puede contemplar foro, termas, espacios domésticos y un sensacional acueducto de abastecimiento de agua.
Un torreón que se abre con una moneda
El monumento más característico de Layana es su torreón, perfectamente conservado, que se ve desde la lejanía. Fue mandado construir por Alfonso II en 1186 y actualmente alberga un museo particular dedicado a la agricultura y el mundo romano. Se trata de un espacio único en todo Aragón ya que para poder visitarlo solamente tienes que introducir una moneda en su entrada. Cuando lo hagas, las puertas se abrirán y te permitirán contemplar la colección de obras e historias.

Otra de las curiosidades de Layana, cuyo señor feudal era Laius de ahí su nombre actual, es su templo parroquial de estilo romano dedicado a Santo Tomás de Canterbury. Este templo fue construido en el siglo XII y cuenta con una sola nave de cuatro tramos cubierto con bóveda de cañón apuntado con arcos fajones que apean sobre columnas con capiteles decorados por motivos vegetales.
Ya fuera del pueblo se encuentra la ermita de la Virgen de la Leche, que en tiempos fue la antigua parroquia de un poblado ya desaparecido. Se trata de un edificio románico tardío de propiedad particular con algunos rasgos góticos, que se eleva sobre una formación rocosa avanzada.
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