La ruta de senderismo más bonita de España te lleva por un monte sagrado para los romanos: recorre ermitas medievales y una curiosa cueva

El Moncayo, la montaña más alta del Sistema Ibérico, guarda mucho más que bosques y nieve. Fue un monte sagrado para los romanos, está rodeado de leyendas y hoy es escenario de una de las rutas de senderismo más interesantes de la Península.

Una ruta de senderismo que te enamorará completamente.
Una ruta de senderismo que te enamorará completamente. / Istock

Con sus 2.315 metros de altitud, el Moncayo se alza como un coloso solitario entre Zaragoza y Soria. Para los romanos no era una montaña cualquiera; la consideraban un monte sagrado, vinculado a ritos de fertilidad y divinidades antiguas. Esa aura especial se ha mantenido durante siglos, envuelta en leyendas populares y tradiciones que todavía hoy resuenan en los pueblos de la comarca.

Adriana Fernández

Recorrer el Moncayo no es solo caminar por un paisaje natural impresionante, es seguir los pasos de romanos, monjes medievales y pastores que vieron en esta montaña un lugar casi mágico.

La ruta más curiosa del Moncayo

Entre las muchas sendas que atraviesan el Parque Natural del Moncayo, hay una que destaca por lo variada; la que conecta ermitas medievales, bosques de cuento y una cueva con leyenda. Se trata de un recorrido circular de unos 7 kilómetros, accesible para senderistas habituales, que parte del Santuario de la Virgen del Moncayo, a unos 1.600 metros de altitud.

Pico Moncayo.

Pico Moncayo.

/ Istock / Pedro Salaverria

Desde allí, el camino atraviesa un paisaje cambiante, hay tramos de hayedos frondosos que parecen sacados del norte de Europa, pinares que huelen a resina y claros donde se asoma el pico del Moncayo.

Un recorrido entre ermitas y fe

La ruta sorprende por su fuerte carga espiritual. Nada más empezar aparece la Ermita de San Gaudioso, un pequeño templo de origen medieval vinculado a un ermitaño que, según la tradición, se retiró a vivir en estas montañas. Siguiendo el sendero, se pasa también por las ermitas de San Benito y San Miguel, todas ellas testigos de la importancia religiosa que tuvo la zona durante siglos.

Camino rural en montaña del Moncayo, región de Aragón, España.

Camino rural en montaña del Moncayo, región de Aragón, España.

/ Istock / herraez

Estos templos, humildes y solitarios, encajan con el silencio de la montaña. No son grandes iglesias ni catedrales, pero precisamente por eso impresionan, porque hablan de fe sencilla, de la de quienes buscaban aquí paz y retiro.

La Cueva de Ágreda y sus leyendas

Uno de los puntos más llamativos del recorrido es la Cueva de Ágreda, en la vertiente soriana del Moncayo. Según la leyenda, en este lugar se refugiaban brujas y seres mágicos, lo que alimentó durante siglos la fama del Moncayo como tierra de misterio.

La Cueva de Ágreda

La Cueva de Ágreda

/ Wikicommons

Más allá de las historias fantásticas, la cueva es un lugar curioso para detenerse y sentir la fuerza de la naturaleza. Sus formaciones rocosas y el ambiente húmedo recuerdan que esta montaña ha sido moldeada durante milenios.

Naturaleza en estado puro

La ruta del Moncayo no es solo patrimonio histórico, es también un espectáculo natural. El parque natural alberga una biodiversidad sorprendente, con especies como el águila real, el búho chico o la cabra montés. En otoño, los hayedos se tiñen de rojo y dorado, convirtiendo la excursión en una de las más fotogénicas de la península.

Camino que conduce al Parque Natural del Moncayo,.

Camino que conduce al Parque Natural del Moncayo,.

/ Istock / Jose Maria Guarinos

El contraste entre la vertiente aragonesa, más seca y mediterránea, y la soriana, húmeda y atlántica, añade aún más variedad al paisaje. Es como hacer dos viajes en uno.

Historia, naturaleza y misterio

La Ruta del Moncayo es mucho más que un paseo por la montaña más alta del Sistema Ibérico. Es una caminata que combina historia romana, espiritualidad medieval y leyendas mágicas, todo enmarcado en un paisaje natural de primera categoría.

Pico Moncayo.

Pico Moncayo.

/ Istock / Pedro Salaverria

Pocos lugares en España permiten en tan pocos kilómetros pasar de ermitas románicas a bosques infinitos, de cuevas legendarias a vistas panorámicas que cortan la respiración. Por eso, más que una simple ruta de senderismo, el Moncayo se vive como una experiencia completa: la de adentrarse en una montaña sagrada que sigue fascinando a quien se atreve a recorrerla.

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