El lago termal más bonito y grande de Europa está a dos horas de Madrid y tiene aguas a 30 grados
Un lago termal único en Europa, situado en una pequeña localidad aragonesa cercana a Calatayud.

Si hablamos de paraísos termales, muchos viajeros pensarán en la espectacular terma italiana de Saturnia, en el Blue Lagoon de Islandia o en el balneario de Szechenyi, en Budapest. Y sí, son auténticos edenes para los amantes de las aguas terapéuticas, pero no cuentan con las dimensiones del lago termal más bonito y grande de Europa.

A dos horas de Madrid descubrimos el lago termal de Alhama de Aragón. Situado en la provincia de Zaragoza y muy cerca de Calatayud, la ubicación de este municipio sobre un pequeño puerto por el que penetra el río Jalón es un auténtico paraíso termal gracias a una línea de fracturas tectónicas por donde manan aguas a 30 grados.
Aguas curativas en el lago termal más grande de Europa
Con casi 2 hectáreas de extensión y una profundidad máxima de dos metros, este lago es el enclave perfecto para disfrutar de un entorno natural único y de unas aguas curativas ricas en calcio, magnesio y bicarbonato, perfectas para aliviar problemas musculares, enfermedades reumáticas y alteraciones dermatológicas.

Un balneario con siglos de historia y aguas curativas
Las propiedades terapéuticas del lago termal de Alhama de Aragón han sido aprovechadas desde la época romana, aunque alcanzaron la popularidad a lo largo del siglo XIX con la inauguración del Balneario Termas Pallarés en 1863.
Además de su conocido valor terapéutico, este balneario destaca por brindar una experiencia de bienestar integral. Allí los viajeros podrán disfrutar de tratamientos de hidroterapia, masajes y circuitos termales que potencian los beneficios del agua.
El complejo termal cuenta con varios hoteles, pero también tiene un acceso independiente al lago para aquellos que prefieren disfrutar de sus aguas sin necesidad de alojarse. Su cercanía a Calatayud y al monasterio de Piedra lo convierten en un rincón perfecto para completar una escapada por tierras aragonesas.
Otros encantos en Alhama de Aragón
Más allá de este espectacular lago termal, Alhama de Aragón también cuenta con un interesante patrimonio que conviene descubrir sin prisa. Podemos adentrarnos en la iglesia de la Natividad de Nuestra Señora, un templo barroco del siglo XVII con una interesante torre de estilo mudéjar.

El castillo de Alhama de Aragón, de origen musulmán, se alzaba sobre el cerro de la Serratilla, a las afueras del pueblo. Y aunque en su día no poseía la grandiosidad de otros castillos españoles, sí es parte importante de nuestra historia. De hecho, aparece en el Cantar del Mio Cid como una de las conquistas de Rodrigo Díaz de Vivar en el año 1071.
Alhama también posee un pintoresco casco urbano fruto del dominio musulmán. Descubrimos la casa consistorial o la casa palacio, un interesante palacio aragonés del siglo XVI, situado en la plaza de Joaquín Costa. Y los amantes de las curiosidades deben saber, por ejemplo, que allí se alojó Francisco de Asís cuando visitó el pueblo para disfrutar de sus aguas termales.

En definitiva, si el viajero busca un lugar único en el que poder relajarse, a tan solo dos horas de Madrid, podrá descubrir el lago termal más bonito y grande de Europa, con aguas que brotan a 30 grados. Y, para completar la visita, nada mejor que pasear por Alhama de Aragón, un coqueto pueblo que sigue la estela de Albarracín, el pueblo medieval más bonito de Aragón.
Síguele la pista
Lo último