Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El lago rosa escondido en un precioso pueblo de Burgos: flotarás más que en el Mar Muerto, está rodeada de ríos de sal pura y es conocida desde la época romana

Bañarse aquí es como nadar por entre las aguas rosas de un mundo de fantasía.

Es uno de los logares más fotogénicos y desconocidos de Burgos.

Es uno de los logares más fotogénicos y desconocidos de Burgos. / Manuel Sánchez Ortega

Aunque muchos lugares del mundo han sido bautizados con el nombre de colores -el Mar Negro, el Desierto Negro, o el Mar Rojo-, ninguno es realmente de ese color. Aunque ¿a quién no le molaría ver un mar cuyas aguas fueran de color rojo?

El pueblo de Burgos donde se esconde una poza de aguas rosas

El pueblo de Burgos donde se esconde una poza de aguas rosas / Istock / herraez

Pero si miramos aquí en la península, en la provincia de Burgos para ser más concretos, encontramos una pequeña laguna cuyo nombre no es publicidad engañosa; lo que promete es lo que uno se encuentra cuando se acerca a ella, algo que hoy en día es de agradecer.

Está en el Caribe Mediterráneo y tiene arena rosa: así es la playa más bonita del mundo, a dos horas de España

Adriana Fernández

Aguas color chicle

Con una población que no llega a los 300 habitantes, el pequeño pueblo de Poza de la Sal, situado a tres cuartos de hora al noreste de la ciudad de Burgos, es conocido por ser el lugar que vio nacer al naturalista y divulgador Félix Rodríguez de la Fuente, gran defensor de la naturaleza y conocido por documentales como El hombre y la Tierra.

Vista aérea de Poza de la Sal

Vista aérea de Poza de la Sal / Istock / herraez

Otra razón por la cual Poza de la Sal es conocido es la razón por la cual recibe su nombre; y es que además de ser uno de los pueblos más bonitos y especiales de España, el pueblo se asienta sobre un gran diapiro de sal, el cual ha sido explotado para la producción salinera de todo el norte peninsular desde la época de los romanos. Aunque las salinas cesaron su actividad en la década de 1970, el interés turístico que suscitan ha hecho que, después de ser declaradas Bien de Interés Cultural en el 2001, reabrieran como un Centro de Interpretación de la Sal, donde los visitantes pueden aprender más acerca tanto de los procesos de extracción como de la relevancia que las salinas han tenido a lo largo de la historia.

Pero el gran atractivo de las salinas de Poza de las Sal es la pequeña laguna en la que, en verano, los visitantes se pueden dar un baño. Aparte de ser como una versión reducida del Mar Muerto, cuya gran concentración de sal hace que uno flote sin esfuerzo alguno, esta piscina es famosa por el color rosa de sus aguas; de ahí su nombre, la Poza Rosa.

Vas a flipar con este pueblo: lo tiene todo, una poza de sal rosa y mucha historia

Vas a flipar con este pueblo: lo tiene todo, una poza de sal rosa y mucha historia / Manuel Sánchez Ortega

Me gustaría poder decir que la tonalidad rosada y fucsia de estas aguas tiene un motivo mágico y fantástico, pero tristemente tiene una base mucho más real y biológica. En las aguas de la Poza Rosa encontramos una alta concentración de Artemia salina, un diminuto crustáceo que prospera en aguas extremadamente saladas y que es responsable de este color tan peculiar. Un dato curioso es que la Artemia salina es también el organismo que da su color a los flamencos, pues forma parte de su dieta.

Un hermoso patrimonio medieval

Con unos orígenes que se remontan hasta el siglo IX, el casco urbano de Poza de la Sal fue declarado Bien de Interés Cultural en 1982. Además de un agradable paseo a través del entramado de calles empedradas que dan forma al pueblo, y las cuales mantienen un perfecto estado de conservación, sobre el núcleo urbano se pueden visitar los restos del Palacio de los Marqueses de Poza, del que tan solo se conserva una torre; y las ruinas del Castillo de los Rojas, que en su día cumplió las funciones de prisión, vigilancia y defensa.