La joya que guardan los 300 habitantes de un pueblo de Huesca: una colegiata medieval fortificada que domina un cañón y pasarelas colgadas sobre el vacío

Este enclave mezcla un conjunto histórico excepcionalmente conservado con un entorno espectacular increíble... Y además, esconde una de las joyas medievales más especiales del país.

La joya medieval que guardan los 300 habitantes de este desconocido pueblo de Huesca que también es uno de los más bonitos de España
La joya medieval que guardan los 300 habitantes de este desconocido pueblo de Huesca que también es uno de los más bonitos de España / Istock / Eloi_Omella

El perfil de murallas y torres parecen prolongación natural del acantilado en el que se encuentra este desconocido pueblo del norte de la Península Ibérica. Este enclave se contempla tanto desde arriba como desde los pies del pueblo... La naturaleza que envuelve este sitio regala panorámicas espectaculares antes de la llegada del viajero a sus calles empedradas que guardan historias de hace milenios. Aquí la arquitectura y la geología no compiten: se complementan. Y la muestra de ello es una fortaleza medieval que sus vecinos guardan con recelo.

Enclavado en el Somontano, a la sombra de la Sierra de Guara, este pueblo oscense parece esculpido en la roca que domina el cañón del Río Vero. Basta contemplarlo desde la carretera para entender por qué figura entre los conjuntos medievales más celebrados de Aragón. Su nombre, derivado del árabe al-Qasr (fortaleza), delata el origen estratégico, aunque es más conocido en la actualidad como Alquézar. Un lugar en el que el pasado todavía se vive entre sus calles.

Adriana Fernández

En el siglo IX fue bastión musulmán, y más tarde, tras la conquista cristiana, la villa creció en torno a la antigua alcazaba. Hoy, ese pasado se percibe en el trazado laberíntico de sus calles, en los muros de piedra dorada y en los característicos callizos, pasadizos elevados que conectan viviendas y que aportan un aire casi suspendido al casco histórico, declarado Conjunto Histórico-Artístico.

Colegiata Santa Maria la Mayor en un de los pueblos más bonitos de Huesca

Colegiata Santa Maria la Mayor en un de los pueblos más bonitos de Huesca

/ Istock / MEDITERRANEAN

La joya medieval mejor guardada de Aragón: una fortaleza del siglo IX

Su gran emblema es la Colegiata de Santa María la Mayor, una fortaleza medieval levantada en el siglo IX y ampliada en épocas posteriores. Nació como fortaleza y evolucionó hacia complejo religioso, integrando vestigios románicos, claustro gótico con pinturas murales renacentistas y una portada barroca que culmina el conjunto. Desde su posición elevada, la colegiata no solo domina el perfil urbano: explica la propia razón de ser del pueblo.

Desde sus terrazas se obtiene una panorámica privilegiada del paisaje abrupto que la rodea, una mezcla de roca rojiza, vegetación mediterránea y cielo abierto. A su alrededor sobreviven templos como la iglesia de San Miguel y pequeñas ermitas dispersas en el paisaje.

Las preciosas rutas de este bonito pueblo de Huesca

Las preciosas rutas de este bonito pueblo de Huesca

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El patrimonio natural de este desconocido pueblo de Huesca: sus mágicas rutas

Tras la inmersión patrimonial, la naturaleza toma el relevo con la ruta de las pasarelas del Vero. Este itinerario circular, de unos tres kilómetros, desciende hasta el cauce y lo recorre mediante estructuras metálicas ancladas a la roca. Escaleras, tramos suspendidos y pozas transparentes convierten el paseo en una experiencia increíble.

Pasarelas de Alquézar en Huesca

Pasarelas de Alquézar en Huesca

/ Istock / Juanhdez

El entorno forma parte del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara, santuario para barranquistas y escaladores, pero también territorio de senderistas y observadores de aves rapaces. Además, los abrigos con arte rupestre del Vero, reconocidos por la UNESCO, añaden una dimensión prehistórica al conjunto.

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