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La joya arquitectónica de España que inspiró Giuseppe Verdi: es el palacio islámico más al norte de Europa, Patrimonio de la Unesco y una oda al lujo conocida como el 'Palacio de la Alegría'

Es una de las tres joyas de la arquitectura musulmana más importantes que todavía se conservan en Europa.

Esta joya es el palacio islámico más al norte de Europa, Patrimonio de la Humanidad y está en España.

Esta joya es el palacio islámico más al norte de Europa, Patrimonio de la Humanidad y está en España. / Istock

Es más que probable que pocas veces has escuchado hablar de este palacio desconocido. Una impresionante fortaleza palaciega de anchos muros y sólidos torreones que recuerda muchísimo a los grandes complejos el sur de España levantados en tiempos de los musulmanes. Pero con la diferencia de que está en una ciudad española del norte

No es la Alhambra de Granada, pero recuerda mucho a ella.

No es la Alhambra de Granada, pero recuerda mucho a ella. / Istock

Se le conoce como el Palacio de la Alegría, y está considerado como una de las grandes cimas del arte hispanomusulmán, junto con otras dos joyas arquitectónicas de España: la Alhambra de Granada, y la Mezquita de Córdoba. Y eso son palabras mayores. 

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Pero no queda ahí la cosa, porque resulta que este palacio es la fortaleza palaciega islámica situada más al norte de Europa, además de ser el palacio más lujoso y, por si fuera poco, el mejor conservado de toda la época de Taifas. 

Es el palacio más desconocido y mejor conservado de toda la época de Taifas.

Es el palacio más desconocido y mejor conservado de toda la época de Taifas. / Istock / 5

La ciudad del norte de España donde se esconde este increíble palacio

Es el Palacio de la Aljafería, en Zaragoza. Una antigua residencia de recreo de los reyes musulmanes, levantada en el siglo XI y que arquitectónicamente refleja el esplendor que alcanzó el reinado taifa durante su etapa de máximo apogeo, tanto político como cultural. 

Después, durante el reinado de los Reyes Católicos, siguió siendo residencia palaciega, además de cárcel de la Inquisición y cuartel. Lo más llamativo es que, diez siglos después, aquel palacio sigue estando de actualidad, porque hoy en día es la fastuosa sede de las Cortes de Aragón. 

Fue residencia palaciega de los Reyes Católicos.

Fue residencia palaciega de los Reyes Católicos. / Istock

Es una de las tres joyas de la arquitectura musulmana en Europa

Han pasado diez siglos desde su construcción, y el palacio de la Aljafería sigue siendo una de las tres grandes joyas de la arquitectura musulmana en Europa. Como no podía ser de otro modo, está declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, junto con todo el arte mudéjar de Aragón, siendo este palacio una de las construcciones más representativas de aquel legado. 

Es una de las tres grandes joyas de la arquitectura musulmana en Europa.

Es una de las tres grandes joyas de la arquitectura musulmana en Europa. / Istock

Quizá por eso el palacio se ha convertido en uno de los máximos exponentes de la arquitectura civil aragonesa. Y no solo por fuera. Por dentro conserva hermosas arquerías del antiguo palacio islámico, así como la torre del Trovador y las posteriores ampliaciones del palacio en época medieval. 

Puro lujo e inspiración

Es precisamente esa torre la que sirvió de inspiración a la ópera de uno de los compositores de música clásica más famosos de todos los tiempos: Giuseppe Verdi. El compositor italiano situó la trama de ‘Il trovatore’ precisamente en esa torre, la parte más antigua de todo el palacio. 

El interior del palacio recuerda mucho a la Mezquita de Córdoba.

El interior del palacio recuerda mucho a la Mezquita de Córdoba. / Istock

Y no es el único secreto que guardan sus estancias. El salón de Mármoles o salón Dorado es una de las zonas más suntuosas y fastuosas de todo el palacio, una construcción que como sucede con todas las mezquitas, está orientado hacia La Meca. 

Además, se accede al palacio a través de una puerta construida con un arco de herradura, como los de la Mezquita de Córdoba. Y hay algo más: en una de las estancias esconde el Mihrab, esa parte que servía de mezquita o de oratorio privado para el rey musulmán y su cortes. Lo que decíamos al principio: una joya por descubrir.