Jerez de la Frontera: mucho más que caballos, vino y flamenco

La ciudad gaditana en la que disfrutar con total plenitud de la cultura andaluza

Anna Tomàs
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Foto: Marina Nozhko / ISTOCK

‘Caballos, vino y flamenco’. Este es el trio con el que Jerez de la Frontera se ha convertido en un destino ineludible de una ‘escapada a la provincia de Cádiz’, al estar situada a menos de una hora de la entrada a los ‘pueblos blancos’.

Vista aérea de Jerez de la Frontera donde vemos uno de los monumentos más importantes, La Catedral de Jerez
Vista aérea de Jerez de la Frontera donde vemos uno de los monumentos más importantes, La Catedral de Jerez | JackF / ISTOCK

Estamos ante una ciudad cuya esencia ‘andalusí’ se palpa en sus calles, a la vez que nos permite sumergirnos en épocas pasadas gracias a su multitud de palacios y casas señoriales.

Los fenicios la llamaron Xera, los romanos Ceret y los visigodos Xeritium. Fue en época musulmana cuando llegó el mayor esplendor a esta ciudad y tomó el nombre de Sherish. Tras la reconquista con Alfonso X, ya derivó en su forma en castellano medieval: Xerez. El apellido ‘de la Frontera’ se añadió al quedar en el lado castellano de la zona fronteriza con el Reino de Granada. Y en el siglo XVI la ‘X’ se sustituyó por ‘J’, quedando su nombre definitivo: Jerez de la Frontera.

Una de las joyas gastronómicas de Jerez son sus uvas y el vino que se extrae de ellas
Una de las joyas gastronómicas de Jerez son sus uvas y el vino que se extrae de ellas | KikoStock / ISTOCK

Ciudad de multitud de festejos, su Carnaval es cita ineludible, como su Feria del Caballo en mayo, sus celebraciones de Semana Santa y la cita, con la que cumple cada año, con el gran premio de Motociclismo. Jerez, como la llaman los locales, cuenta además como grandes atractivos turísticos con las ‘zambombas’ en Navidad, momentos en los que las familias y amigos se reúnen para cantar villancicos al ritmo de este instrumento de percusión, y con la época de la vendimia en septiembre.

Entre copas de vino

A la increíble arquitectura histórica de la ciudad se suma su ‘historia vinícola’. El olor a uvas y vino invade fácilmente las calles. Jerez es un paraíso para los amantes de esta bebida y sobran bodegas donde ir a hacer una cata, siempre mejor con un ‘maridaje de productos locales’. Finos, Manzanillas y Amontillados con ‘Denominación de Origen Jerez’ se pueden degustar ya sea en el centro de la ciudad o en los alrededores.

Inmensas bodegas con el mejor producto de la Denominación de Origen de Jerez 
Inmensas bodegas con el mejor producto de la Denominación de Origen de Jerez  | Elenathewise / ISTOCK

La imponente Catedral

Sin duda, el vino tiñe el día a día de Jerez, pero su impronta casi queda olvidada cuando vislumbramos la Catedral de la ciudad, dedicada a San Salvador y de estilo ecléctico, que ‘entremezcla gótico, barroco y neoclásico’. Edificada sobre la Mezquita Mayor de Jerez y la antigua Iglesia de San Salvador, esta catedral del siglo XVII esconde grandes secretos, como una biblioteca de más de 2.000 volúmenes, algunos del siglo XV, o la pintura de ‘La Virgen Niña’ de Zurbarán, que resalta ante nuestros ojos por su ternura en oposición a la oscuridad y el tenebrismo típicamente asociado al arte sacro.

La mezcla de estilos arquitectónicos hacen de esta catedral una autentica joya y una parada obligatoria en una viaje a Jerez
La mezcla de estilos arquitectónicos hacen de esta catedral una autentica joya y una parada obligatoria en una viaje a Jerez | Marina Nozhko / ISTOCK

Real Escuela del Arte Ecuestre

En esta renombrada escuela podremos asistir a la exhibición denominada ‘Cómo Bailan los Caballos Andaluces’, nombre que funciona a la perfección como adelanto de lo que vas a ver. Observar a los caballos realizar ciertos movimientos durante sus entrenamientos deja verdaderamente anonadado al visitante.

Durante los días de feria los caballos visten sus mejores galas 
Durante los días de feria los caballos visten sus mejores galas  | marcelinopozo / ISTOCK

Tras ver este baile de caballos, podemos dirigirnos al Museo del Enganche, que expone antiguos ‘carruajes, guarniciones, lanzas y vestimenta ecuestre’, dentro de lo que fue una antigua bodega del siglo XIX. Es más, aquí podremos ver la carretela que llevó a la infanta Elena durante el día de su boda en Sevilla.

Arte flamenco

“No hay barrio más bonito que mi barrio Santiago". Con mucho arte canta este verso José Mercé, nacido en este barrio que, junto al de San Miguel, donde nació ‘la faraona Lola Flores’ y donde vivió el gran cantaor Antonio Chacón, son el epicentro de la cultura flamenca.

Una bailarina practica para ofrecer un magnífico baile
Una bailarina practica para ofrecer un magnífico baile | suteishi / ISTOCK

Deambulando por las calles de ambos barrios encontrarás un sinfín de locales donde vivir la magia del flamenco: los llamados ‘tabancos tradicionales’, tabernas en las que mientras se degustan platillos y se despachan vinos locales podremos disfrutar de ‘los mejores espectáculos flamencos’. Lo mejor es que si queremos pasar una noche en alguno de los ‘tabancos’ más populares reservemos mesa con antelación el día antes, dado que suelen estar muy concurridos no solo por visitantes como nosotros, sino por la gente que vive allí.

 


¡Viajar te lleva de viaje!

Jerez de la Frontera es una de las perlas de Cádiz: descúbrela de la mano de Club VIAJAR


Ambos barrios, además, son una deliciosa serpentina de ‘casas antiguas, comercios tradicionales y patios de flores’. En los restaurantes en esta zona no dejes de probar la gastronomía local y andaluza, como el gazpacho, el salmorejo, las tortillitas de camarones, la presa y los increíbles chicharrones de atún rojo.

La patrona de la ciudad

La ‘Basílica de Nuestra Señora de la Merced’, situada en el mismo barrio de Santiago y que forma parte de un monasterio, es otro de los lugares imprescindibles en nuestra visita.

La preciosa entrada a la Basílica de Nuestra Señora de la Merced
La preciosa entrada a la Basílica de Nuestra Señora de la Merced | Francisco Ruiz-Cortina Aguado

Perteneciente a los hermanos mercedarios, este templo, que tiene sus orígenes en el siglo XIV, seguro te sorprenderá por su magnífica portada de dos cuerpos y, ya en el interior, por su precioso retablo mayor, una réplica de la Sábana Santa de 1572 y la imagen de Nuestra Señora de la Merced, la Patrona de la ciudad.

Una exquisita degustación de las delicias de Jerez
Una exquisita degustación de las delicias de Jerez | barmalini / ISTOCK

Para cenar, lo mejor es acudir a ‘La Carboná y la Espartería’, dos de los locales con mayor variedad y salero de la ciudad y en el que si algo podemos apostarnos es que no vas a quedarte con hambre.

Casco histórico

Callejeando por el casco histórico de Jerez de la Frontera podremos también admirar ‘palacios y castillos de época musulmanareconstruidos posteriormente por los cristianos. Excelente ejemplo de cómo vivían los reyes es el Alcázar de Jerez. Construido en el siglo XII, es un icono de la arquitectura almohade que brillaba entonces en la península.

Después de ver desde el exterior las torres Octogonal, Almohade y Ponce de León, merece la pena entrar en su interior para ver su pasado árabe, con preciosidades como la Puerta de la Ciudad, la Mezquita, los baños árabes y otros elementos que se añadieron después de la reconquista como los jardines, el molino de aceite, el Patio de Armas, el patio de San Fernando y, sobre todo, el Palacio de Villavicencio, que tiene en una de sus torres la hechizante cámara oscura, ‘desde la que podremos observar a la vez todos los monumentos de la ciudad.’

Una de las preciosas fachadas del Palacio de Abrantes
Una de las preciosas fachadas del Palacio de Abrantes | El Pantera

Palacios como el de Domecq, del Virrey Laserna o del Duque de Abrantes completan esta ruta cultural por el pasado de la ciudad, que podemos culminar, tras tanto andar, con una visita a alguno de los múltiples ‘hammanes’ o baños árabes ubicados en esta zona.

Desde la Plaza del Arenal puedes recorrer ‘la Calle Larga’, totalmente peatonal y cuyos orígenes se remontan en el siglo XVI. Aquí se ubica el bar La Moderna, con más de 100 años de antigüedad, además de ‘edificios históricos como el Palacio de Villamarta de estilo renacentista, y los edificios de La Gran Peña y el Gallo Azul’, una sorprendente construcción arquitectónica de planta circular.

Tic tac, tic tac: el museo del Reloj

Jerez alberga ‘un museo de relojes único en Europa’, con una valiosa colección de ‘300 piezas clásicas de entre los siglos XVII al XIX’. Hay relojes franceses, ingleses, suizos, austríacos y españoles. Lo mejor, escuchar al unísono, a las horas en punto, a todos estos sorprendentes relojes en perfecto estado.

La impresionante escultura que da entrada al Museo del Reloj
La impresionante escultura que da entrada al Museo del Reloj | El Pantera

Jerez de la Frontera, una ciudad de la que no querrás irte

Tras esta visita, solo nos queda realizar un trayecto en coche de caballos para decir adiós a esta localidad legendaria de la que nunca olvidarás ni sus bailes ni sus preciosas calles y plazas. ¡Jerez es una de las ciudades españolas con más encanto!

Club VIAJAR te propone propone un recorrido completo por los pueblos blancos y rincones más bonitos de Cádiz, pincha el enlace para disfrutar de todas las maravillas que te esperan en esta preciosa provincia andaluza.