Así es el jardín que nadie conoce de Gaudí, escondido en este pueblo y uno de los mejores ejemplos de jardinería romántica
Construido en 1881 este famoso y precioso parque de Cambrils es también obra del arquitecto español Antonio Gaudí

En la provincia de Tarragona existe un parque que además de haber sido declarado Bien Cultura de Interés Nacional esconde un gran secreto en su arquitectura: fue creado con la ayuda de Antonio Gaudí. Estamos hablando del Parc Samà, un parque y jardín botánico que se encuentra en la comarca del Bajo Campo, en Cambrils. Con 14 hectáreas de pura naturaleza, este espacio es obra del arquitecto Josep Fontserè i Mestres, autor también del Parque de la Ciudadela de Barcelona. Este contó con una ayuda muy especial para crear el Parc Samà: la de Antonio Gaudí, lo que le otorgó un detalle especial que a día de hoy es un secreto para muchos.

Un parque con legado colonial
El Parc Samà es el reflejo de América: Samà es sinónimo de familia indiana. Los Marqueses de Marianao tenían una gran historia política en Cuba, y cuando vinieron a nuestro país estaban decididos a mantenerla. El promotor del parque fue Salvador Samà i Torrents, un destacado político que llegó a ser alcalde de Barcelona y siempre se interesó por los movimientos artísticos y sociales de su entorno, apostando por el modernismo catalán, así fue como surgió entonces el Parc Samà.

Un jardín con secreto arquitectónico
Salvador encomendó la ardua tarea de crear este parque a Josep Fontserè, con quien ya había contado para reformar el Palacio de los Condes de Marianao. Josep quiso traer Cuba a este parque, y siguiendo la petición de Salvador consiguió crear una residencia de descanso rodeada de jardines que evocaran la isla perdida del Caribe, eso sí, contando con la ayuda de Antonio Gaudí, bastante joven por aquel entonces y que ya había colaborado como ayudante de Josep en otras obras. Se creó así un parque que entrelazaba modernismo y naturalismo a niveles excepcionales.

Jardín botánico con homenaje a Centroamérica
Siguiendo la pasión por Cuba de Salvador, se creó una variedad de parajes exóticos, con árboles como palmeras y plataneros y animales y aves traídas directamente de Centroamérica. Todo esto rodea un gran lago en el que viven patos y tortugas junto con pavos y faisanes que descansan cerca de una cascada. Aunque principalmente se buscaba la imagen cubana, Salvador introdujo muchos elementos de romántico combinando estilos renacentistas italianos e ingleses.

Gracias al Parc Samà, podemos disfrutar de uno de los parques más bonitos de Tarragona, donde la fauna se mezcla con los elementos modernistas de Gaudí, creando así un caos casi perfecto e inolvidable para cualquiera que lo visite.
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