La isla de Sálvora: la historia del Titanic gallego te está esperando

Un increíble lugar, aún poco conocido, a la entrada de la ría de Arosa

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: ALFREDO MERINO

Atisbamos en el horizonte las grandes moles graníticas del Alto de Gralleiros y avecinamos la llegada a la isla de Sálvora, la menos conocida del Parque Nacional Marítimo Terrestre de las Islas Atlánticas.

Una isla alejada de las masificaciones pero con toda la belleza que podamos encontrar en otros lugares del parque, como las Cíes.

Junto a la capilla de Santa Catalina está el antiguo O Almacén, hoy museo. | ALFREDO MERINO

Desembarcamos en esta porción de tierra, a las puertas de la ría de Arosa, y conocemos algunos de sus secretos e historias, como la del naufragio del Santa Isabel, conocido como el “Titanic gallego”.

Una isla que comienza a mostrarse

La isla de Sálvora es la mayor del archipiélago del mismo nombre, compuesto además por varios islotes. Ocupa la parte central de la bocana de la ría de Arosa, la mayor de Galicia y parte integrante de las Rías Baixas.

Viejos cañones han sido testigos del paso del tiempo en esta isla dominada por el mar y la leyenda.  | MARGA ESTEBARANZ

Perteneciente a la provincia de La Coruña – es la única isla del Parque Nacional de las Islas Atlánticas que forma parte de ella, puesto que el resto están integradas dentro de la provincia de Pontevedra -, constituye una pequeña extensión sobre la ría de tan solo un kilómetro de largo y unas pocas centenas de metros de ancho.

Aquí, en la ría de Arosa, junto al universo de bateas de mejillones, distando de tierra firme tan solo tres kilómetros, sigue constituyendo una isla aún por descubrir para la mayoría. El hecho de que carezca de servicios básicos, su aforo diario limitado y que solo haya sido accesible al público desde hace unos pocos años, ha permitido que se mantenga al margen de las grandes aglomeraciones de turistas, manteniendo su integridad y conservación.

arousa / ISTOCK

Habiendo permanecido como una isla privada desde la Edad Media hasta nuestros días, es todo un privilegio desembarcar en sus orillas para conocerla.

Dos rutas que parten del punto donde amarran las embarcaciones nos permiten adentrarnos en Sálvora. Una de ellas, de algo menos de dos kilómetros, nos lleva hasta una antigua aldea abandonada por completo desde principios de los años setenta, que no es sino el reflejo de la actividad de secado y salazón de pescado que se llevó a cabo aquí, en una fábrica llamada O’Almacén, que sería reconvertida en pazo posteriormente.

La otra de las rutas nos conduce hasta el faro, en un sendero de poco más de un kilómetro. Allí nos espera esta linterna construida en 1921 y que sustituyó al anterior faro que existía.

arousa / ISTOCK

Por otro lado, al margen de la aldea y el faro, también nos sorprenden la presencia de la capilla de Santa Catalina – antigua taberna de pescadores – y la figura de la sirena de Sálvora, una escultura conocida como “Mariña” en honor a una antigua leyenda de la isla.

La visión de las tres playas de arena blanca y el color de las aguas circundantes o la presencia de animales acaban por enamorarnos del todo de esta isla cuyo perímetro rocoso es bien característico y da cabida a una rica vida marina.

El naufragio del Santa Isabel en Sálvora

La madrugada del dos de enero de 1921, el vapor-correo Santa Isabel, de la Compañía Transatlántica Española, fue sorprendido por una tempestad que provocó que chocase contra las rocas del perímetro de la isla de Sálvora, dando lugar a la mayor tragedia marítima civil de Galicia en el siglo XX, en la que murieron 213 personas y sobrevivieron solo 56.

Xurxo Lobato / ISTOCK

Cubría la ruta Bilbao-Cádiz, haciendo escala en varios puertos, pero aquel temporal truncó su itinerario normal y no tuvo más remedio que adentrarse en la ría de Arosa para refugiarse, donde chocó contra el roquedo que rodea la isla.

Alertado el farero de Sálvora del dramático naufragio, avisó a los escasos habitantes de la isla que se encontraban en ella en ese momento – el resto se hallaban celebrando en otras poblaciones de la costa gallega las fiestas navideñas -.

ALFREDO MERINO

Algunos de los habitantes cogieron sus barcas y se lanzaron a la mar al rescate de los tripulantes y pasajeros del vapor, destacando por encima de todos tres mujeres de 14, 16 y 24 años que consiguieron rescatar a la mitad de ellos.

Las “heroínas de Sálvora”, como han pasado a conocerse, evitaron una tragedia aún mayor pasando a la historia por su valentía y su gran hazaña de salvamento aquella noche invernal.

La magnitud del naufragio y el hecho de que el Santa Isabel hubiera encontrado este destino tan solo unos pocos años después del hundimiento del Titanic, han hecho que, con el tiempo, se acabe conociendo como el “Titanic gallego”.