La isla más desconocida de España está en Cantabria: es la más embrujada y oculta la curiosa leyenda de las niñas pájaro
Protagonista de las historias de miedo entre los más pequeños, esta isla se ha hecho famosa en Cantabria por su misticismo y peculiar pasado. Con una playa preciosa, una naturaleza única y una historia interesantísima, no puedes perderte está "península" si visitas el norte.

Hace unos años, cuando aún estaba en la edad del pavo, en el colegio se empezó a hablar de una isla maldita que había salido en un programa bastante conocido de la televisión. Os podéis imaginar el revuelo. Era una isla que estaba en Cantabria, y su relativa cercanía a Santander empezó a suscitar la idea de ir a visitarla. Claramente, acabamos yendo a verla, pero eso fue hace ya mucho, y sin ser consciente de la historia que encerraba en sus edificios... Lo que sí que recuerdo es que las ruinas de lo que aún quedaba en pie resultaban una experiencia algo tétrica, pero que la naturaleza que lo rodeaba todo hacía del paisaje algo casi enigmático.
Se la conoce por ser una de las islas más grandes de Cantabria, en la que muchos han tratado de demostrar por activa y por pasiva que la zona esconde la actividad paranormal más alta del país. Como ocurre con todas las leyendas, el tiempo acaba engordándolas tanto que se olvida la verdad, y con ella la historia que la precede. Hoy descubrimos todos sus secretos, para que cuando visites este pequeño rincón de nuestra Cantabria Infinita, puedas disfrutarlo como es debido.

La isla eternamente unida a la salud pública
La Isla de Pedrosa se encuentra al sur de la bahía de Santander, o como muchos otros la ubican: al fondo. Era una isla hasta que fue unida al resto de Cantabria mediante un puente, ahora podríamos decir que es una “península” pero nadie la conoce como tal, para todos seguirá siendo la Isla de Pedrosa. Su historia comienza en 1834, cuando se construye un lazareto — un hospital que debido a su aislamiento se utiliza para tratar infecciones muy contagiosas —, para ingresar especialmente a aquellos jóvenes que se habían aventurado a “hacer las Américas” y habían regresado muy enfermos debido a la lepra o a la tuberculosis. En 1969 se consagró como el Sanatorio Marítimo oficial de toda España, al que llegaban pacientes desde todos los lugares del país para tratarse de cualquier tipo de enfermedad.

Tal fue su fama, que no se dudó en construir en la isla una pequeña comunidad en la que no faltaba ningún tipo de edificio: viviendas para los médicos y enfermeras, una iglesia y hasta un teatro inaugurado por el mismísimo rey Alfonso XIII. El lugar era ideal, rodeado de pura naturaleza, con las marismas de la Bahía de Santander y con la sensación de estar muy alejado de cualquier tipo de presencia humana. Muchos pacientes venían aquí simplemente a ver cómo se desvanecían sus últimos días, rodeados de sol y sal.

La leyenda de Isla Pedrosa y las “niñas pájaro”, ¿cuánto de verdad hay en ella?
Volvemos al bullicio de un recreo que solo cuenta una historia: la de las niñas pájaro. Antes de ir a la Isla escuché de boca de mis compañeros la historia tan inquietante y siniestra de unas niñas, una leyenda que era divulgada por los pescadores o navegantes que pasaban cerca de la Isla de Pedrosa. La historia contaba que había dos niñas que, más que tener un aspecto humano, tenían todas las características de un pájaro. Se decía también que salían de entre la maleza para quedarse mirando muy fijamente a los marineros o a cualquiera que se atreviese a pasar por allí. La situación era bastante inquietante, y la leyenda dice que las niñas habían muerto en la isla y aún se las puede ver mirandote fijamente si pasas por allí...

La verdad era bastante diferente. En la época de las setenta dos hermanas tuvieron que habitar la isla debido a la repentina enfermedad de su madre. Estas dos niñas padecían una enfermedad extremadamente rara conocida como la progeria, una afección genética que acelera el envejecimiento de los niños. Estas hermanas, llamadas Aurora y Pilar tuvieron que internarse en el Sanatorio porque que su familia — de origen muy humilde — no podía cuidarlas como era debido. Al contrario de lo que podría uno pensar debido a su leyenda, las niñas fueron muy queridas por toda la comunidad de Pedrosa, y cuando su padre pudo hacerse cargo de ellas, volvieron a casa y vivieron felices sus últimos años rodeadas de sus hermanos y seres queridos. Demasiado humana esta historia para una leyenda tenebrosa, ¿verdad?

Que se puede ver en Isla Pedrosa hoy en día: una aventura enigmática
Como te he comentado, Pedrosa es un pequeño rincón de Cantabria lleno de naturaleza que nada tiene que ver con esas místicas historias que se cuentan sobre ella. El lugar es perfecto para una aventura diferente en el norte, eso te lo aseguro.
Llegamos a la isla atravesando el puente, que se construyó en 1966. Una vez ya dentro podemos visitar todos los edificios que han formado parte de la historia que te he relatado. El primero que verás será el pabellón de María Luisa Pelayo, seguido de la Iglesia que se construyó para la comunidad. También puede verse el pabellón de tuberculosos, uno de los edificios más grandes de la visita, pero no te recomiendo que entres. Aunque parezca bastante “entero” su interior se encuentra en muy malas condiciones.

Sin embargo, Pedrosa es para disfrutarse en el exterior, así caminando entre eucaliptos llegarás a encontrar el teatro Infanta Isabel, ese que inauguró el rey Alfonso XIII y que ha sido recientemente reformado pero que aún conserva su cartel. Si ves que el día es apetecible, te recomiendo llevar bañador para darte un chapuzón refrescante en la playa que hay justo en frente de la Isla, la de Pontejos, otro de los atractivos que hacen de este lugar un pequeño paraíso cántabro.

Si quieres visitar la Isla de Pedrosa solo tienes que dirigirte hasta el pequeño pueblo de Pontejos, en Cantabria. Desde allí llegar a la isla es pan comido. Solo te queda disfrutar de un día lleno de misticismo y naturaleza que estoy segura de que vas a disfrutar al máximo.
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