La isla más bonita de las Canarias que todavía tiene temperaturas de verano: solo un habitante y con las aguas más azules del mundo

Uno de los rincones más mágicos del archipiélago, este islote posee un entorno natural impresionante.

La isla más bonita de las Canarias que todavía tiene temperaturas de verano.
La isla más bonita de las Canarias que todavía tiene temperaturas de verano. / Istock

Conocidas por muchos como el Sol de Europa, las Islas Canarias destacan por sus suaves temperaturas, las cuales se mantienen a lo largo de todo el año, además de su entorno natural, de un atractivo deslumbrante y el cual ofrece un gran abanico de oportunidades, desde caminos para practicar senderismo o cicloturismo, hasta unas aguas cristalinas perfectas para practicar deportes acuáticos.

Las Islas Canarias gozan de una gran belleza

Las Islas Canarias gozan de una gran belleza

/ Istock / MichaelUtech

A pesar de que en las islas que componen el archipiélago ya casi no quedan nuevos rincones por descubrir, por suerte siguen habiendo algunos lugares un poco más remotos a los que los visitantes se desplazan en menor frecuencia.

Adriana Fernández

Situado a poco menos de dos kilómetros al noreste de la isla de Fuerteventura se extiende uno de estos lugares, un islote declarado como Parque Natural protegido debido a su rica biodiversidad.

Un pequeño paraíso rodeado de aguas cristalinas

Con una superficie que no llega a los cinco kilómetros cuadrados, Isla de Lobos es un pequeño islote que se presenta como la opción perfecta para pasar el día.

Se trata de un impresionante paisaje volcánico y arenoso rodeado de unas hermosas aguas turquesa, bautizado como tal en honor a los lobos marinos que antiguamente habitaban en ella. Aunque la población de este animal desapareció casi en su totalidad hace más de cinco siglos, desde hace ya unos años se está intentando reintroducir esta especie en la isla.

Cuando visites la isla, debes tener en cuenta que se trata de un espacio natural protegido, por lo que es de vital importancia ser lo más respetuoso posible con el entorno. De hecho, la isla tiene establecido un máximo de visitantes por día, por lo que para poder visitarla tendrás que hacer una reserva previa.

Nada más desembarcar en la isla encontrarás el Centro de Visitantes, el lugar donde conocer más acerca de la historia del islote, además de que es aquí donde podrás descubrir las rutas de senderismo que hay por la isla.

Las rutas de senderismo más bonitas

Empezando el recorrido en sentido contrario a las agujas del reloj llegarás a la Playa de la Concha, que se extiende a lo largo de un kilómetro en forma de media luna, y cuya arena dorada es perfecta para echarse a tomar el sol un rato. Junto a la playa se hallan las antiguas salinas del Marrajo, construidas en 1944, aunque nunca llegaron a ponerse en funcionamiento.

Hay varios senderos a través de los cuales descubrir el entorno

Hay varios senderos a través de los cuales descubrir el entorno

/ Istock / Dynamoland

Siguiendo el recorrido aparece la montaña de La Caldera, un volcán inactivo que, con sus 127 metros, representa el punto más alto de la isla. A pesar de que el ascenso puede ser algo complicado dependiendo de la época (durante las épocas de más calor, no hay ninguna sombra bajo la que protegerse), si consigues llegar a la cima podrás disfrutar de unas panorámicas alucinantes tanto de la isla como de Fuerteventura y Lanzarote.

Antes de alcanzar el Faro de Punta Martiño, situado en el extremo más al norte de la isla, pasarás por varias playas y calas, las aguas de las cuales son ideales para hacer un poco de snorkel, o simplemente darte un chapuzón rápido. Pero volviendo al faro; lleva en funcionamiento desde 1865 y, hasta hace unos años, era el hogar de Antoñito el farero, el cual fue el último habitante de la isla y da nombre al único chiringuito que hay en Isla de Lobos.

La Caldera es el punto más alto

La Caldera es el punto más alto

/ Istock / Dynamoland

A partir de aquí, el camino da un giro y empieza a dirigirse hacia el sur de la isla. Por el camino pasarás por las lagunitas, unas charcas de agua salada que, además de ser hogar de gran parte de la flora endémica, lo son también para muchas aves migratorias que hacen parada aquí antes de seguir su camino. Si eres amante de las aves, no olvides traerte los prismáticos para una observación óptima.

Puedes terminar tu visita a Isla de Lobos en el Puertito, un espacio de lo más fotogénico, que cuenta con un pequeño muelle de madera que se adentra a las aguas más cristalinas que verás jamás; si hay un sitio para practicar snorkel, es sin duda éste. Aquí en Puertito es también donde se encuentra el chiringuito, además de algunas casas que construyeron los trabajadores portugueses que se encargaron de la construcción del faro.

Cómo llegar a Isla de Lobos

Tal y como he mencionado antes, es necesaria una autorización para poder visitar Isla de Lobos, la solicitud de la cual se hace desde la página oficial de la isla. Dicha autorización garantiza un total de 4 horas para disfrutar de la isla; pero, no te preocupes, es tiempo de sobra.

Un ferry llegando a Isla de Lobos

Un ferry llegando a Isla de Lobos

/ Istock / Martin Silva Cosentino

La única manera de llegar a la isla es en ferry, y tan solo desde Fuerteventura. Son muchas las empresas que ofrecen este servicio, pero todas hacen el mismo trayecto: parten desde el puerto de Corralejo y desembarcan en el puerto de Lobos.

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