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La isla que cambia de país cada seis meses: medio año es de España y medio de Francia, desde hace más de 350 años

Se trata del territorio de condominio más pequeño de todo el mundo, con una superficie de más de 6800 metros cuadrados.

La isla entre Francia y España que no tiene ningún habitante

La isla entre Francia y España que no tiene ningún habitante / Wikicommons / Iñaki LL

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Repartidos alrededor de todo el mundo existen varios territorios de condominio, cuyo gobierno está ejercido por dos o más Estados, los cuales comparten la soberanía de este mismo territorio. Algunos de los territorios de condominio más conocidos son la Antártida, regida por el Tratado Antártico, firmado actualmente por 38 países; el Lago de Constanza, con un condominio tripartito repartido entre Austria, Alemania y Suiza; o el Lago Titicaca, compartido entre Perú y Bolivia.

El lago Titicaca es uno de los muchos territorios en condominio del mundo

El lago Titicaca es uno de los muchos territorios en condominio del mundo / Istock / saiko3p

De los principales y más conocidos territorios de condominio del mundo, el más pequeño de todos se emplaza justo en la frontera entre España y Francia. Se trata de la Isla de los Faisanes, una pequeña isla fluvial situada cerca de la desembocadura del río Bidasoa, entre las localidades de Irún, en el País Vasco, y Hendaya, en Francia. Además de ser el territorio de condominio más pequeño del mundo, se trata también de uno de los más antiguos de todos, remontándose hasta el siglo XVII.

La isla más bonita de las Canarias tiene un solo habitante: dicen que tiene "las aguas más azules del mundo"

Adriana Fernández

De dominio español, pero solo 6 meses al año

Conocida también con los nombres de Isla de la Conferencia o Isla de los Diplomáticos, la pequeña isla fluvial de los Faisanes representa, con su extensión de 6820 metros cuadrados, el territorio en condominio más pequeño sobre la faz de la Tierra. Ubicada en el río Bidasoa, que durante gran parte de su trazado sirve como frontera natural entre tierras españolas y francesas, la propiedad de la isla se divide entre los gobiernos español y francés desde hace más de 350 años.

En el año 1659 se firmó en la isla de los Faisanes – la cual se consideraba territorio neutral – el Tratado de los Pirineos, el cual puso punto y final a la guerra que hacía desde hacía 30 años arrastraba a España y Francia. Con el tratado se intercambiaron territorios y se delimitó una nueva frontera entre los dos países; además, el pacto fue sellado con una boda real entre el rey francés Luis XIV y la infanta María Teresa de Austria, hija del rey español Felipe IV.

La isla de los Faisanes en el río Bidasoa

La isla de los Faisanes en el río Bidasoa / Zarateman

Casi dos siglos más tarde, en el 1856, España y Francia se volvieron a reunir para firmar el Tratado de Bayona, el cual otorgaba la soberanía de la isla a Francia del 1 de agosto al 31 de enero, y a España del 1 de febrero al 31 de julio. Cubierta de árboles en toda su superficie, la única construcción que se erige en la isla es un antiguo monumento que rinde homenaje al Tratado de los Pirineos, un excelente ejemplo de las buenas relaciones diplomáticas que desde hace siglos existen entre ambos países.

Los alrededores de la isla

Tanto en la zona meridional como la zona septentrional, las dos ciudades que se extienden alrededor de la Isla de los Faisanes ofrecen algunas de las visitas más interesantes y únicas que podemos encontrar. Separadas entre el País Vasco español y el País Vasco francés, Irún y Hendaya son dos de las localidades más especiales del límite entre la península ibérica y el resto del continente europeo.

La iglesia de Santa María del Juncal, en Irún

La iglesia de Santa María del Juncal, en Irún / Istock / Jorge Garcia Argazkiak

Por las calles de Irún

Con una población que roza los 64.000 habitantes, la ciudad de Irún ha acumulado, a lo largo de sus más de 2.000 años de historia, un patrimonio arquitectónico y cultural importantísimo. Algunos de los monumentos más interesantes de visitar en la ciudad son las ermita de Santa Elena, en pleno casco antiguo de la ciudad, o la iglesia de Santa María del Juncal, declarada Monumento Histórico-Artístico y en el interior de la cual se guarda una imagen gótica de la Virgen del Juncal.

El Castillo de Abbadia, en Hendaya

El Castillo de Abbadia, en Hendaya / Istock / Sima_ha

La belleza de Hendaya

Al otro lado del río Bidasoa, Hendaya tiene una población aproximada de 18.000 habitantes. Principalmente conocida por ser el lugar donde los dictadores Franco y Hitler se encontraron en el 1940, la ciudad es especialmente apreciada por la excelente calidad de sus playas, las cuales atraen a surfistas de todas partes. Aún así, el monumento más importante de la ciudad es el castillo de Abbadia, situado a las afueras de la ciudad y construido en un precioso estilo neogótico.