Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La isla más antigua de España, con más de 22 millones de años, tiene más cabras que personas: 350 kilómetros de costa, 70.000 cabras censadas y Reserva de la Biosfera

Rodeada por algunas de las playas más bonitas del territorio español, guarda el arenal más grande del archipiélago canario.

La isla más antigua de España guarda uno enorme arenal

La isla más antigua de España guarda uno enorme arenal / Istock

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Destino de visita obligada para los amantes del submarinismo y los deportes acuáticos, bordeada por playas, calas y acantilados a lo largo de todo su litoral, y catalogada en su totalidad como Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2009, la isla de Fuerteventura es la más antigua de todo el archipiélago canario. Formada hace unos 20 millones de años, Fuerteventura es conocida, además de por la belleza de sus paisajes, por la importancia que las cabras han tenido en el territorio durante siglos.

Vista aérea de Corralejo

Vista aérea de Corralejo / Istock / mvaligursky

Con cerca de 70.000 cabras censadas y más de 200 explotaciones ganaderas repartidas por la isla, la cabra majorera se ha convertido en todo un símbolo para Fuerteventura. Perfectamente adaptada a las condiciones climáticas y geológicas de la isla, la cabra majorera fue durante siglos la principal fuente de alimento para los habitantes de la isla. Hoy día es a partir de su leche que se elabora el reconocido queso majorero.

Lo siento Caminito del Rey, la ruta de senderismo más bonita de España recorre paisajes de otro planeta: termina en la playa más paradisíaca de Canarias

Adriana Fernández

Sumida en un verano perpetuo, donde el Sol brilla durante todo el año, Fuerteventura se ha consolidado como destino de referencia para los amantes de la naturaleza. Llena de parajes insólitos que quedan para siempre grabados en la memoria, descubrir la isla a través de los múltiples caminos que la recorren es una de las experiencias más mágicas que uno puede vivir.

Meca del deporte acuático

Las aguas poco profundas y cristalinas de Fuerteventura la han convertido en un lugar ideal para la práctica de deportes acuáticos. Destacan por encima de todos la inmersión, con la que descubrir los fondos marinos de origen volcánico que rodean la isla, y el windsurf, del que anualmente se celebra la Copa del Mundo. Por toda la isla hay playas ideales para practicar estos deportes, así como escuelas con las que aprender.

Además de estos dos deportes, en la isla también se practican muchos otros deportes, como el kitesurf, el bodyboard, el surf, el snorkel o el esquí acuático. La lista de lugares y enclaves en los que practicarlos es casi infinita, con playas como Corralejo, Cotillo, Cofete, el Jablito o el Matorral.

Naturaleza en estado de gracia

En la costa nororiental de la isla se extiende el que es el arenal más grande de las Islas Canarias. El Parque Natural de las Dunas de Corralejo, catalogado como tal desde 1994, tiene una extensión superior a las 2.500 hectáreas, las cuales se dividen en las dunas de arena blanca del sector norte y el escenario volcánico de tonos ocres y rojizos de la parte sur. Frente a éste se erige, a poco menos de 2 kilómetros de la costa, el islote de Lobos es un maravilloso paraje de origen volcánico perfecto para hacer un poco de snorkel.

Otros espacios naturales en los que la isla alcanza su máximo esplendor son enclaves como el volcán de Bayuyo, cuyos dos cráteres se formaron a consecuencia de una erupción hace 10.000 años; las cuevas de Ajuy, una maravilla geológica declarada Monumento Natural; o el Barranco de los Enamorados, un paisaje de dunas fosilizadas creado hace miles de años.

El monumento natural de las Cuevas de Ajuy

El monumento natural de las Cuevas de Ajuy / Istock / MikeMareen

Fuerteventura está lleno de pueblecitos con historia, en los que disfrutar de una auténtica atmósfera marinera y la vida de ritmo lento. Uno de las villas más conocidas es el Pueblo de Antigua, famoso por sus molinos de viento. También conocidas son las localidades de Betancuria, capital histórica de Fuerteventura, y La Oliva, la localidad con más cafeterías, restaurantes y confiterías de toda la isla, lo que la convierte en parada obligatoria para los amantes del buen comer.