Los ingleses se rinden ante esta ciudad española y dicen que “es una de las más bonitas del mundo en invierno”

La ciudad malagueña presume de ser un destino perfecto en invierno, con mucha actividad en verano y el ojito derecho de todos.

La ciudad perfecta para este invierno.
La ciudad perfecta para este invierno. / Istock / SeanPavonePhoto

Hay una pregunta que muchos ingleses se hacen cada año cuando llega diciembre: ¿dónde pasar el invierno sin renunciar a la luz, a la vida en la calle y a la sensación de estar de vacaciones? Cada vez más, la respuesta apunta al sur de España, y más concretamente a Málaga. No es una impresión aislada, pues ,edios británicos como The Times, The Guardian o The Telegraph llevan años recomendando Málaga como uno de los mejores destinos invernales de Europa, destacando su clima suave, su oferta cultural y esa manera tan suya de hacer que el invierno no se note demasiado. Para muchos ingleses, Málaga no es solo un refugio del frío, más bien es una ciudad que gana puntos cuando bajan las temperaturas.

Adriana Fernández

Un invierno con luz y temperatura amable

Mientras gran parte de Europa se encoge bajo abrigos y cielos grises, Málaga mantiene temperaturas medias que rondan los 17-20 grados durante el invierno. No es verano, pero tampoco hace falta esconderse en interiores. En Málaga se puede caminar, sentarse en una terraza al sol o pasear junto al mar sin tiritar. Un lujo que quizás en España no se valore tanto, pero es un auténtico privilegio.

Vista áerea de Málaga.

Vista áerea de Málaga.

/ Istock / armando oliveira

Ese clima explica por qué tantos británicos eligen la ciudad entre noviembre y febrero. Y también por qué muchos jubilados del Reino Unido pasan aquí largas temporadas. Y es que, quien tiene sol, tiene medio camino hecho.

Una ciudad que se disfruta mejor sin multitudes

Otro de los grandes atractivos de Málaga en invierno es la tranquilidad relativa. El centro histórico se recorre con más calma, los museos se visitan sin colas interminables y los restaurantes funcionan a un ritmo más relajado. Para el viajero que busca disfrutar de la ciudad, este es probablemente el mejor momento del año. La Alcazaba de Málaga y el Teatro Romano de Málaga se visitan sin agobios, y subir hasta el Castillo de Gibralfaro resulta aún más agradable con temperaturas suaves y vistas despejadas.

Imagen de la Calle Larios.

Imagen de la Calle Larios.

/ Istock / Arpad Benedek

Por otra parte, no solo es la temperatura suave lo que atrae a los viajeros de Málaga en invierno, pues si hay algo que ha colocado a Málaga en el radar internacional en los últimos años es su iluminación navideña, especialmente en la calle Larios. El espectáculo de luces y música se ha convertido en uno de los más conocidos de Europa y atrae a miles de visitantes cada diciembre. Los medios británicos destacan precisamente esa combinación poco habitual, ese ambiente navideño sin temperaturas extremas. Pasear por el centro iluminado, tomar algo al aire libre y no acabar tiritando es, para muchos, un pequeño lujo invernal.

Comer bien, también en diciembre

La gastronomía es otro de los motivos por los que los ingleses repiten. Y es que, seamos sinceros, en Málaga se come mucho y muy bien. En invierno apetece más el producto local, los guisos tradicionales y el pescado fresco. Los espetos siguen funcionando cuando el tiempo acompaña, y platos como el ajoblanco, los potajes o el pescaíto frito siguen siendo protagonistas. Además, el invierno permite descubrir tabernas y bares e integrarte en la cultura malagueña, hablar con los camareros y comer sin la presión del turno siguiente. Algo que muchos viajeros valoran más de lo que parece, y no me extraña.

Imagen de un plato de ajoblanco.

Imagen de un plato de ajoblanco.

/ Istock / Al Gonzalez

Cultura, museos y una agenda que no hiberna

Málaga ha sabido consolidarse como una ciudad cultural más allá del verano. En invierno, espacios como el Museo Picasso Málaga, el Centre Pompidou Málaga o el Museo Carmen Thyssen Málaga se disfrutan con más tiempo y menos ruido. A esto se suma una agenda de exposiciones, conciertos y eventos que mantiene viva la ciudad durante todo el año. Málaga no baja la persiana en invierno; simplemente cambia de ritmo.

Imagen de la fachada de la Catedral de Málaga.

Imagen de la fachada de la Catedral de Málaga.

/ Istock / PocholoCalapre

Quien se queda varios días suele ir un poco más allá. El paseo por el Muelle Uno, las playas urbanas casi vacías o incluso escapadas cercanas a pueblos blancos del interior completan la experiencia. Es fácil entender por qué tantos británicos describen Málaga como “una de las ciudades más bonitas del mundo en invierno”. No por un solo motivo, sino por la suma de muchos pequeños detalles: luz, calma, cultura y vida cotidiana. Porque al final, y te lo digo por experiencia, no hay mejor invierno que el que se pasa al sol. Y en eso, Málaga juega con ventaja.

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