Hemingway describió este pueblo como "un decorado romántico": casas colgadas al borde del abismo y los baños árabes mejor conservados de la Península Ibérica
No es casualidad que Ernest Hemingway describiera este pueblo malagueño como "un decorado romántico" tras vivir aquí una temporada: sus casas están suspendidas, tiene siglos de historia y un rico patrimonio.

Tiene casas colgadas, más de 100 metros de caída libre y los baños árabes mejor conservados de la península ibérica: así es la ciudad que Hemingway consideró "un decorado romántico" / Istock / Colin Rieser
En el interior de la provincia de Málaga, situada a poco más de una hora de la Costa del Sol, hay un pueblo de aproximadamente 30.000 habitantes que siempre ha llamado la atención de los viajeros: sus casas sobre el abismo impactan a cualquiera, y las imágenes con su Puente Nuevo de fondo han llenado durante décadas las redes sociales. Pero pocos son conscientes de que fue un escritor el que puso este lugar en el mapa internacional: nada más y nada menos que Hemingway quedó totalmente impresionado por la belleza sobrenatural de este enclave.
El desfiladero que la parte en dos se formó hace cinco millones de años por la actividad tectónica entre las placas euroasiática y africana, y el río Guadalevín aprovechó esa fractura para excavar un cañón de paredes verticales que hoy supera los 100 metros de profundidad y se extiende a lo largo de medio kilómetro. ¡Impresionante! Sobre ese vacío, literalmente al borde del precipicio, se levantan casas que parecen desafiar la gravedad. Pero el gran protagonista es, inevitablemente, el Puente Nuevo, convertido en la imagen más reconocible de Ronda.

Adriana Fernández

Casas colgadas en Ronda (Málaga) / Istock / SeanPavonePhoto
El casco histórico no se queda corto. La Plaza de Toros, propiedad de la Real Maestranza de Caballería fundada por Felipe II en 1572, es una de las más antiguas y bonitas de nuestro país. Mientras tanto, el Palacio de Mondragón, la Casa del Rey Moro con su mina de agua musulmana excavada a 60 metros de profundidad, y la Iglesia de Santa María la Mayor completan un recorrido que se puede hacer entero a pie en una jornada, aunque muchos viajeros terminan quedándose más de un día... Y con razón: hay mucho más que ver.

Plaza de Toros de Ronda (Málaga) / Istock / eirene
Por Ronda han pasado prácticamente todas las civilizaciones que han dejado huella en la península. Celtas, fenicios, romanos y musulmanes tuvieron el control de esta posición estratégica antes de la conquista cristiana en 1485. Fue declarada Conjunto Histórico-Artístico hace ya más de cincuenta años (1966) y Bien de Interés Cultural en 2001. Más recientemente, el propio Tajo de Ronda fue declarado Monumento Natural en abril de 2019, esta vez por su valor geológico.
Hemingway ha dejado su huella prendado por su belleza
No es casualidad que escritores, pintores y cineastas se hayan quedado sin palabras al visitarla. Rainer Maria Rilke (la consideró "la ciudad soñada"), Ernest Hemingway, Jorge Luis Borges, James Joyce, Luis Cernuda o Gerardo Diego encontraron inspiración en sus paisajes. La imagen romántica de Ronda quedó además ligada a las historias de bandoleros que durante siglos alimentaron las leyendas de la serranía. Pero fue Hemingway el que lo puso en el mapa internacional con sus palabras.

El reconocido Puente Nuevo de Ronda (Málaga) / Istock / traveler1116
El autor estadounidense dejó escrita una de las frases que hoy repite cualquier guía turística de la zona. "Es a Ronda a donde habría que ir, si vais alguna vez a España a pasar una luna de miel o con una amiguita. La ciudad entera y sus alrededores son un decorado romántico. Bellos paseos, buen vino, excelente comida, nada que hacer", escribió el autor de 'Por quién doblan las campanas'. Hoy, un paseo junto al desfiladero lleva su nombre, el Paseo de Hemingway, y una escultura del escritor recuerda su vínculo con la ciudad.
La ciudad que se esconde bajo tierra
Roda tiene una segunda ciudad bajo la ciudad actual: la que dejaron los siglos de presencia musulmana. En el casco histórico todavía aparecen restos de las antiguas murallas árabes, puertas defensivas y construcciones vinculadas a aquella época. La Puerta de Almocábar, la muralla de la Cijara o la de la Albacara permiten seguir el antiguo perímetro defensivo, mientras que los Baños Árabes son uno de los testimonios mejor conservados de la arquitectura termal de Al-Ándalus.

Baños Árabes de Ronda (Málaga) / Istock / Antonio Lopez Velasco
De época nazarí, fueron construidos entre los siglos XIII y XIV siguiendo el modelo romano de tres estancias: sala fría, templada y caliente, además de la zona de calderas y recepción. El agua llegaba a través de un sistema de noria que todavía puede apreciarse en la actualidad, y las bóvedas de cañón que cubren las salas están traspasadas por tragaluces en forma de estrella, un detalle que convierte la visita en algo casi hipnótico. ¿Lo mejor de todo? Se pueden visitar durante todo el año por un precio simbólico de unos 4,5 euros.
- Sergio, el último habitante de un pueblo de León: “Antes en verano la gente venía y se quedaba 15 días o un mes, pero cada vez vienen menos”
- La ciudad favorita de la clase media española para irse de viaje en otoño: temperaturas agradables, paseos junto al Guadalquivir y un casco histórico para recorrer a pie
- Nadie la visita, pero dicen que es 'la Muralla China de España': una espectacular barrera fortificada de roca natural afilada que protege una ermita románica
- Entramos en el pueblo del pulpo más cotizado de España: una villa marinera documentada desde el siglo XII, con casas de piedra frente a una ría gallega única
- El pueblo más bonito de España, según Jesús Calleja, está repleto de cascadas que bajan entre las casas: 'Hay que visitarlo una vez en la vida
- La Vía Verde más bonita de España mide 100 kilómetros y termina en la Costa Brava: una ruta entre volcanes dormidos y los valles más bonitos de Girona
- Nadie la visita, pero dicen que es 'la Escocia española': pallozas de techo vegetal, Reserva de la Biosfera y aldeas de menos de 20 vecinos
- En 1978, un embalse dejó sin habitantes a este pueblo del Pirineo; 48 años después es el pueblo más bonito de España, levantado por ellos mismos piedra a piedra