Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Hasta 60.000 grullas hacen escala cada otoño en esta laguna de Aragón, el mayor lago salado de Europa occidental: una escapada perfecta para octubre, entre salinas, miradores y naturaleza

La reserva se encuentra a más de 1.000 metros de altitud y cuenta con miradores, senderos y observatorios para descubrir este singular humedal aragonés.

Hasta 60.000 grullas hacen escala cada otoño en esta laguna de Aragón, el mayor lago salado de Europa occidental

Hasta 60.000 grullas hacen escala cada otoño en esta laguna de Aragón, el mayor lago salado de Europa occidental / Istock / JackF

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

La Laguna de Gallocanta arranca el otoño convertida en uno de los grandes espectáculos naturales de Aragón. Situada en un vasto paisaje de campos de cereal y sierras ibéricas, esta reserva natural sirve cada año de refugio y parada técnica a miles de grullas comunes durante su migración hacia el sur. Es mágico ver el contraste que se da entre la serenidad del agua y la llegada constante de grandes bandadas al atardecer. Si eres un amante de la ornitología y las rutas al aire libre, este humedal en un destino clave que apuntar en tu lista.

La Laguna de Gallocanta es uno de los grandes desconocidos del interior de la Península.

La Laguna de Gallocanta es uno de los grandes desconocidos del interior de la Península. / Istock

Es uno de los puntos clave en la ruta migratoria europea y en los picos más altos de paso se han llegado a contabilizar concentraciones superiores a los 60.000 ejemplares en la cuenca, aunque la cifra varía según el año y la meteorología. Octubre marca el inicio de esta llegada progresiva, por lo que si estás planeando una visita para disfrutar de este espectáculo de la naturaleza, las semanas centrales del otoño son el momento perfecto para visitar la reserva antes del frío pleno del invierno.

Jesús Calleja (61 años) dice que este rincón es el "Himalaya español": tiene cumbres de piedra caliza, bosques de hayas milenarios y una fauna única

Adriana Fernández

Un gigante salado a más de 1.000 metros de altitud

El enclave se encuentra entre las comarcas de Daroca y del Jiloca y se extiende sobre casi 2.000 hectáreas situadas a unos 1.000 metros de altitud. Esta laguna, protegida bajo la convención Ramsar por su relevancia internacional, posee una peculiaridad geológica fascinante, y es que es el lago salado más extenso de Europa occidental.

Al no tener salida natural hacia ningún río, las aguas que bajan de las sierras quedan atrapadas en la depresión. La fuerte evaporación estival concentra los minerales y así se va creando un ecosistema salino único en el interior de la Península Ibérica. Sus dimensiones imponen: el vaso principal alcanza los 7,5 kilómetros de largo por 2,5 de ancho. Pero, como es lógico, su lámina de agua es un organismo vivo que cambia con las lluvias, por lo que pasa de apenas unas charcas en periodos secos a superar los dos metros de profundidad en los años más húmedos.

La Laguna de Gallocanta es uno de los grandes desconocidos del interior de la Península.

La Laguna de Gallocanta es uno de los grandes desconocidos del interior de la Península. / Istock

El espectáculo de la migración

La llegada de las grullas procedentes de Escandinavia y el Báltico transforma por completo la postal de este valle. Las aves utilizan Gallocanta como una estación de servicio natural donde descansar y alimentarse en los campos de secano de alrededor antes de continuar su viaje hacia las dehesas del suroeste peninsular o el norte de África.

La Laguna de Gallocanta es de visita obligada para los ornitólogos más acérrimos

La Laguna de Gallocanta es de visita obligada para los ornitólogos más acérrimos / Istock / Víctor Suárez Naranjo

Si planeas una visita en octubre, verás los primeros grupos descendiendo sobre el agua al atardecer para descansar. La llegada suele ir aumentando a lo largo de noviembre, por lo que el espectáculo gana intensidad con el paso de las semanas. Para disfrutar del avistamiento sin interferir en la vida silvestre, la reserva cuenta con varios miradores y un centro de interpretación ubicado en la carretera entre Bello y Tornos. El Gobierno de Aragón también gestiona casetas de observación (la reserva abre desde principios de septiembre).

Ermita de Nuestra Señora del Buen Acuerdo, Gallocanta

Ermita de Nuestra Señora del Buen Acuerdo, Gallocanta / Wikicommons / Jaiem Pardos

Puedes comenzar el itinerario en el observatorio de Los Aguanares y poner rumbo a la Ermita del Buen Acuerdo, un promontorio natural desde donde puedes contemplar la entrada de las bandadas a última hora de la tarde. Muy cerca del agua se encuentra el observatorio de La Reguera, una estructura desde donde te va a ser muy sencillo seguir con telescopio el trajín de las aves. También merece la pena subir hasta el mirador de Berrueco, situado en lo alto de la localidad del mismo nombre.