La Granada más secreta y desconocida (y que no sale en las guías): qué ver más allá de la Alhambra, el Albaicín y otros monumentos Patrimonio de la Humanidad en tu próxima escapada
Tres lugares desconocidos que solo un auténtico granaíno te enseñaría.

Hay destinos de España que crees que conoces bien hasta que decides volver en una escapada. Es entonces cuando, de repente, descubres una nueva versión, como si fuera la primera vez que la visitas. Y es lo que nos pasa cada vez que ponemos un pie en una de las ciudades más sorprendentes del sur de España.

Podríamos estar hablando de Sevilla y su centro histórico, una ciudad grandiosa por sus monumentos pero tremendamente encantadora por sus barrios típicos, como Triana. Quizá de Córdoba, con su centro histórico declarado Patrimonio Mundial (esa Mezquita).
Pero hoy ponemos rumbo a ese otro destino que combina un impresionante legado andalusí con joyas arquitectónicas del renacimiento y las más modernas instalaciones del siglo XXI. Porque, aunque podría, Granada no es de las ciudades que se conforman con vivir de su pasado. Y basta una escapada de fin de semana para comprobar su cara más moderna y contemporánea.

El mirador con las mejores vistas (y no es el que imaginas)
Subimos hasta uno de los miradores más interesantes para contemplar la ciudad. Y no, no se trata del mirador de San Nicolás, el más famoso pero también el más concurrido (difícil es hacerse una foto frente a la Alhambra sin que salga nadie al lado).
Es el mirador del Cerro de San Miguel, mucho menos visitado pero mucho más interesante, porque se encuentra en el punto más elevado y panorámico de la ciudad, casi a mil metros sobre el nivel del mar. Las vistas de la Alhambra, el Albaicín y Sierra Nevada son de escándalo.

Una muralla medieval y contemporánea
Pero hay más, porque justo aquí se encuentra uno de esos rincones que no suelen venir en las guías: la muralla nazarí de Antonio Jiménez Torrecillas. Se trata de una ampliación contemporánea de la muralla medieval levantada en el siglo XIV para defender los barrios del cerro (por aquel entonces, los arrabales de la ciudad).

La antigua muralla, catalogada con Bien de Interés Cultural, llegó a tener en el pasado hasta 2.300 metros de longitud, de los que solo se conservan unos 1.475. La intervención de Torrecillas supone una puesta en valor del rico patrimonio de la ciudad, pero en lenguaje contemporáneo.
Un museo casi futurista
La otra gran joya actual de la ciudad es el Museo de la Memoria de Andalucía. Y aunque se trata de una obra del siglo XXI, es casi inevitable la referencia al gran monumento de Granada, la Alhambra. Y es que su autor, Alberto Campo Baeza, premio nacional de Arquitectura, se inspiró en el patio circular del Palacio de Carlos V de la Alhambra para crear el gran patio central del museo.
Algo así como un oasis de luz, donde el único color permitido es el blanco inmaculado, que se abre camino en medio de una gran caja de hormigón y piedra de dimensiones monumentales. Entrar para descubrirlo es parada obligada en tu próxima escapada.
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