Del Delta de l’Ebre a la costa de Cádiz, de las orillas del Mar de Aragón a los bosques del Alt Empordà, TAIGA ha convertido el camping en una forma de viajar más flexible, cómoda y conectada con el paisaje. Después del verano se abre otra manera de descubrir estos destinos, con temperaturas más suaves, menos afluencia y propuestas que van de las rutas en bicicleta y el senderismo a la observación astronómica, la navegación o la cocina local.

Las tiny homes incorporan terraza privada, cocina equipada y diferentes espacios de descanso para disfrutar del exterior con mayor comodidad.

Las tiny homes incorporan terraza privada, cocina equipada y diferentes espacios de descanso para disfrutar del exterior con mayor comodidad. / Jose Butron

La marca nació en 2024, después de varios años de trabajo de un grupo de empresarios especializados en el sector, con el objetivo de impulsar la transformación y profesionalización de los campings resort en España. Su crecimiento se apoya en un mismo estándar de calidad, diseño, descanso y experiencia, aplicado a enclaves muy diferentes entre sí, pero siempre relacionados con la naturaleza.

¿Qué une destinos tan diferentes?

Una playa abierta al viento de Tarifa, un bosque junto al río Muga, los arrozales del Delta de l’Ebre o un embalse en el interior de Aragón pueden parecer escenarios opuestos. Sin embargo, la propuesta de TAIGA parte de una misma idea: utilizar el alojamiento como puerta de entrada al territorio, facilitando que cada estancia se complete con actividades, gastronomía y experiencias relacionadas con el destino.

Esta filosofía también se refleja en la transformación progresiva de sus establecimientos. TAIGA actualiza alojamientos, instalaciones, zonas comunes y paisajismo para mejorar la integración en el entorno y ofrecer una experiencia alejada de la imagen tradicional del camping. El resultado se aproxima más a un resort al aire libre, aunque conserva la libertad, la convivencia y el contacto con la naturaleza que definen este tipo de vacaciones.

El otoño permite recorrer en bicicleta los caminos que atraviesan los arrozales del Delta de l’Ebre con temperaturas más suaves.

El otoño permite recorrer en bicicleta los caminos que atraviesan los arrozales del Delta de l’Ebre con temperaturas más suaves. / ari lucena

¿Por qué descubrir TAIGA después del verano?

En otoño, las jornadas permiten caminar, pedalear o navegar sin las temperaturas más intensas del verano, mientras que playas y espacios naturales recuperan una atmósfera más tranquila. No se trata simplemente de alargar las vacaciones estivales, sino de descubrir lo que cada paisaje ofrece cuando baja el ritmo de la temporada.

En el Delta de l’Ebre, los arrozales recién cosechados, los atardeceres y el regreso de las aves migratorias transforman el paisaje. TAIGA Delta de l’Ebre, situado en l’Ampolla y abierto durante todo el año, permite recorrer el entorno en bicicleta, adentrarse en la bahía en waterbike o acercarse a lugares como el mirador del Zigurat y las mejilloneras de la Bahía de los Alfaques.

Las waterbikes ofrecen una manera diferente de descubrir desde el agua los paisajes del Delta de l’Ebre.

Las waterbikes ofrecen una manera diferente de descubrir desde el agua los paisajes del Delta de l’Ebre. / ari lucena

En TAIGA Lake Caspe, el protagonista es el embalse de Mequinenza, conocido como el Mar de Aragón. Su embarcadero propio facilita las salidas en kayak, SUP o barco, mientras que el Camino Natural del Ebro, el GR 99, abre numerosas posibilidades para quienes prefieren caminar. La pesca, el avistamiento de aves y las visitas culturales a Caspe y Mequinenza completan una escapada de interior poco convencional.

¿Cómo se duerme en los resorts?

Una de las claves del grupo es la variedad de alojamientos. Bungalows, tiny homes, apartamentos y tiendas glamping permiten adaptar la experiencia a parejas, familias o grupos de amigos, mientras que las parcelas están pensadas para quienes viajan con tienda, caravana, autocaravana o camper.

El diseño concede especial importancia al espacio exterior. Terrazas privadas, porches y pequeñas zonas de descanso prolongan la vida del alojamiento hacia el paisaje. En buena parte de los bungalows y tiny homes, este planteamiento se completa con cocina equipada, climatización y baño privado, haciendo posible una estancia autónoma sin renunciar a los servicios del resort.

Un alojamiento glamping de TAIGA Almería Playa, una alternativa para descansar cerca del Mediterráneo manteniendo el contacto con el exterior.

Un alojamiento glamping de TAIGA Almería Playa, una alternativa para descansar cerca del Mediterráneo manteniendo el contacto con el exterior. / TAIGA RESORTS

Las tiendas glamping ofrecen una experiencia más próxima a la acampada, aunque incorporan camas, mobiliario y estructuras diseñadas para ganar comodidad. Son especialmente representativas en destinos como el Delta de l'Ebre, Tarifa o Almería, donde permiten dormir cerca del mar y mantener una relación directa con el entorno.

De Cádiz al Mediterráneo, ¿qué destino elegir?

La provincia de Cádiz concentra varias propuestas. TAIGA Tarifa Valdevaqueros y TAIGA Tarifa Punta Paloma permiten descubrir el paisaje del Estrecho, con alojamientos próximos a algunas de las playas más conocidas de la zona. El kitesurf, el wing foil, los paseos a caballo y las excursiones por Tarifa convierten estos establecimientos en una buena opción para las primeras semanas del otoño.

La experiencia gaditana continúa en TAIGA Conil, entre pinares, y en TAIGA Puerto Santa María, desde donde resulta sencillo combinar mar, gastronomía, bodegas y patrimonio urbano. Son destinos que permiten alternar las horas de descanso dentro del resort con recorridos por algunos de los enclaves más conocidos de la provincia.

TAIGA Costa Cálida se encuentra frente al Mediterráneo y dentro del Parque Regional de la Sierra de la Muela, Cabo Tiñoso y Roldán.

TAIGA Costa Cálida se encuentra frente al Mediterráneo y dentro del Parque Regional de la Sierra de la Muela, Cabo Tiñoso y Roldán. / TAIGA RESORTS

En el sureste peninsular, TAIGA Almería Playa se sitúa frente al Mediterráneo, mientras que TAIGA Costa Cálida ocupa un enclave protegido junto a Cartagena. Este último reúne mar, montaña y patrimonio en el Parque Regional de la Sierra de la Muela, Cabo Tiñoso y Roldán, con posibilidades como el buceo, el kayak, el senderismo y las visitas al centro histórico cartagenero.

Hacia el norte, TAIGA Bassegoda Park introduce un paisaje completamente diferente. Situado en Albanyà, entre los bosques de la Alta Garrotxa y junto al río Muga, cuenta con el Observatori Astronòmic d’Albanyà dentro del propio recinto. Sus noches de observación, las rutas conectadas con el GR 11 y la proximidad de pueblos medievales amplían el viaje más allá del alojamiento.

¿Qué papel tiene la gastronomía?

La cocina funciona como otra manera de aproximarse al destino. Los restaurantes de TAIGA incorporan productos, recetas y proveedores relacionados con su entorno, desde arroces, pescado y marisco en el Delta de l’Ebre hasta cocina mediterránea en la costa de Cádiz o platos tradicionales de montaña en el Alt Empordà.

Los bungalows familiares disponen de terraza y espacios exteriores integrados en el entorno natural de Albanyà.

Los bungalows familiares disponen de terraza y espacios exteriores integrados en el entorno natural de Albanyà. / TAIGA RESORTS

En TAIGA Delta de l’Ebre, el restaurante BAMA presta especial atención al arroz y al producto local. En Bassegoda Park, la propuesta recupera ingredientes y elaboraciones de la comarca, como las setas, la ratafía o la butifarra. En Tarifa Valdevaqueros, el restaurante Hippie se inspira en el ambiente viajero y marinero de la zona, mientras que TAIGA Costa Cálida combina cocina mediterránea e influencias italianas.

Esta vinculación con el territorio se extiende a las empresas y guías locales que colaboran en las actividades. Kayak, buceo, rutas culturales, visitas gastronómicas o experiencias de naturaleza se integran así en la estancia sin desligarse de la realidad del destino.