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Galicia indómita entre faros y playas

Recorremos los lugares más salvajes y fascinantes de la costa gallega

Cabo Silleiro
Cabo Silleiro / Turismo de Galicia

Con casi 1.500 kilómetros de extensión, el litoral gallego ofrece un recorrido lleno de sorpresas y parajes inesperados. A blancas arenas y tranquilas aguas cristalinas en las que sumergirse siguen, en apenas unos metros, acantilados escarpados en los que el rugir de las olas recuerda lo salvaje que puede llegar a ser el mar. Todo vigilado por la línea de faros gallegos que atraviesan de norte a sur, de Cantábrico a Atlántico, la costa de Galicia.

Para ayudarnos a trazar el itinerario, Turismo de Galicia ofrece una completa guía gratuita sobre playas salvajes, en el que se concretan varias rutas de uno o dos días a través de las que recorrer varios de los recursos más destacados de la geografía litoral gallega.

Praia das Catedrais

Praia das Catedrais

/ Turismo de Galicia

Un litoral salvaje

La ruta costera entre Ribadeo y Viveiro, conocida como ‘Las Catedrales del Mar’, tiene una extensión de 90 kilómetros y lo ideal es realizarla con calma, a lo largo de dos días, para disfrutar del recorrido y sus paradas. Este circuito por el extremo más oriental de la costa cantábrica gallega transita desde la frontera con Asturias, en la desembocadura del Eo, al interior de la ría de Viveiro. Por el camino, Illa Pancha y sus faros, la espectacular Praia das Catedrais, el Castro de Fazouro, en Foz, o la cerámica de Sargadelos, en Cervo.

Dando ya el salto al litoral atlántico, a través de Estaca de Bares —la punta más al norte de la Península Ibérica, que divide Atlántico y Cantábrico—, la ruta de Mañón a Cedeira, de 60 kilómetros, y la de Playas de Azúcar, que recorre los 100 kilómetros de Cedeira a Ferrol, atraviesan puntos tan destacados como Santo André de Teixido, los acantilados de Picón-Loiba o los arenales de Valdoviño, destino ya clásico de amantes del surf y windsurf.

Faro de Fisterra

Faro de Fisterra

/ Turismo de Galicia

La propuesta más larga, 150 kilómetros, discurre por los ‘Faros y Playas en el Fin del Mundo’ que van de Malpica de Bergantiños a Fisterra. En esta última localidad, donde creían en la antigüedad que se acababa la tierra, remata la última ruta del Camino de Santiago, que lleva a quienes la recorren desde la Catedral hasta los acantilados de la Costa da Morte.

Seguir cualquiera de estas rutas significa viajar de faro en faro y, entre medias, arenales vírgenes como el de Nemiña u O Rostro, las islas Sisargas, el Cementerio de los Ingleses, cabo Touriñán —el más occidental de la España peninsular— o pueblos como Camariñas, Muxía o la propia Fisterra bien merecen una parada cultural.

De playa en playa

La de Carnota, con más de 7 km de longitud y, con marea baja, más de mil metros de ancho en algunos puntos, es una de las playas icónicas de la zona, pero las playas no escasean en esta región. Como la del Castro de Baroña, con uno de los asentamientos prehistóricos más espectaculares de Galicia, del siglo I a. C.

Más adelante, la ruta de arenales de la ría de Arousa conduce a quienes la visiten entre los 123 kilómetros entre las dunas de Corrubedo y O Grove. Leyendas, tradiciones e historias de antaño se pueden encontrar en emplazamientos como la isla de Sálvora o la ermita y playa de La Lanzada.

Illas Cies, Illa De San Martiño, Vigo

Illas Cies, Illa De San Martiño, Vigo

/ Turismo de Galicia

Entre la ría de Pontevedra y la de Vigo, la península do Morrazo alberga el ‘Triángulo Mágico’ de la Costa da Vela, con el mítico arenal de Barra o la no tan conocida de Melide, Cabo Home, Hío y su cruceiro o las calitas que recorren la costa desde Donón a Aldán. Del archipiélago que cierra la ría de Vigo se pueden visitar en viaje regular las islas Cíes, como Monteagudo y del Faro. Los barcos salen desde Vigo, Cangas, Baiona o Sanxenxo.

Dormir en un faro

Este es una de las experiencias que puede hacer que una escapada ya de por sí mágica se convierta en un viaje inolvidable. Galicia ofrece la posibilidad de hacer noche en algunos faros rehabilitados que se han transformado para acoger huéspedes. Uno de ellos es el alojamiento turístico Faro Isla Pancha, con dos apartamentos que permiten disfrutar en exclusiva de la isla y su entorno.

Hasta en el fin del mundo conocido por las antiguas civilizaciones se puede hoy reservar una habitación. O Semáforo cuenta con seis habitaciones en el faro de Fisterra, que data de 1853. El faro más occidental de Europa ofrece una cuidada decoración y una experiencia delicatessen, en la que los productos gourmet de la tierra desempeñan un rol fundamental.

Faro Lariño

Faro Lariño

/ Turismo de Galicia

Otra opción es el Hotel Faro Lariño, en punta Ínsua. Aún en funcionamiento, desde 2021 cuenta con nueve habitaciones que permite emular la experiencia de las antiguas familias de quienes se dedicaban a manejar los faros. El último en vivir este proceso de rehabilitación ha sido uno de los faros de Cabo Silleiro, inaugurado en 1924 y aún en activo.

Cabo Silleiro

Cabo Silleiro

/ Turismo de Galicia

Desde desde abril de 2025 el Hotel Boutique Faro Silleiro se ha renovado bajo una estética Art Decó y ofrece 17 habitaciones para “descansar a un solo paso del océano”. Esta propuesta se complementa con la que ofrece el otro faro de Cabo Silleiro, que data de 1862 y hoy en día es el restaurante Faro Pequeno, con un menú centrado en productos locales. Porque sea cual sea el itinerario que se elija, en Galicia, la gastronomía siempre tiene un papel protagonista.

Mas información en www.turismo.gal

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