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Ni Francia, ni Alemania: el castillo más romántico del mundo está en una isla fluvial de Extremadura, tiene torres de cuento de hadas y está en un pueblo que es Patrimonio Histórico

Y pensar que estuvo a punto de desaparecer bajo las aguas del embalse hace ya muchas décadas…

El castillo más romántico del mundo está en una isla fluvial de Extremadura

El castillo más romántico del mundo está en una isla fluvial de Extremadura / Istock

Castillos de cuentos de hadas hay muchos, pero pocos tan bonitos y desconocidos como este que se encuentra en un lugar casi secreto de Extremadura. Y decimos secreto porque, en la actualidad, es un pueblo abandonado (aunque en fase de recuperación, pero esa historia la contaremos más adelante). 

Es el secreto mejor guardado de Extremadura.

Es el secreto mejor guardado de Extremadura. / Istock

Estamos en un pequeño pueblo de la provincia de Cáceres, un municipio que presume de ser uno de los pueblos abandonados más bonitos y mejor conservados de España. No es exactamente un pueblo fantasma y, de hecho, está declarado Conjunto Histórico-Artístico desde hace ya varias décadas. Y no nos extraña nada. 

La maravilla que guardan los 500 habitantes de un pueblo abandonado que limita con el Cantábrico: fue restaurada en 1989, es Bien de Interés Cultural y solo se puede visitar con guía

Adriana Fernández

Parte de su encanto, además, reside en el hecho de ser un pueblo que parece flotar en medio de un lago; y en parte es así. Porque Granadilla, que así se llama este pueblo, está rodeado de las aguas del embalse de Gabriel y Galán. Eso hace que, si lo vemos desde lejos, recuerde mucho a una isla. 

Un pueblo fundado en el siglo IX, en tiempos de los musulmanes

Un pueblo fundado en el siglo IX, en tiempos de los musulmanes / Istock / Dolores Giraldez Alonso

No es un pueblo fantasma, pero casi

Si Granadilla es hoy un pueblo abandonado se debe, precisamente, a la construcción del embalse a finales de los años 50. Tras el anuncio del levantamiento de la presa y el consecuente llenado del pantano, el gobierno de la época obligó a los vecinos a desalojar el pueblo por riesgo de inundación. Algo que no llegó a suceder, pero sí el éxodo masivo de sus gentes al vecino pueblo de Zarza de Granadilla

Amurallado y declarado conjunto histórico, hoy es un pueblo abandonado.

Amurallado y declarado conjunto histórico, hoy es un pueblo abandonado. / Istock / JESUS DE FUENSANTA

Ahora, casi siete décadas después, el pueblo está en fase de recuperación gracias a un programa que, entre otras cosas, está permitiendo el acceso al recinto y las visitas para contemplar de cerca los restos de aquel pueblo que todavía quedan en pie. Y el castillo medieval es uno de los más espectaculares. 

Un castillo de cuento de hadas

Se sabe que Granadilla se fundó allá por el siglo IX, en tiempos de los musulmanes, y que fue un enclave estratégico amurallado. De hecho, gran parte de la muralla almohade todavía sigue en pie, conservando en su interior viviendas, la plaza Mayor y edificios tan significativos como la iglesia o la escuela. 

El castillo fue evantado en el siglo XV sobre los restos de una antigua alcazaba árabe

El castillo fue evantado en el siglo XV sobre los restos de una antigua alcazaba árabe / Istock

El castillo es de época posterior, posiblemente levantado en el siglo XV sobre los restos de una antigua alcazaba árabe. Pero es su forma lo más curioso y llamativo: formado por una torre central y cuatro torreones semicirculares, colocadas una en cada lateral del castillo. Es lo que se conoce como planta polilobulada. 

Consta de cuatro alturas, y un sótano en el que debieron estar las antiguas mazmorras y un aljibe. Las ventanas de las cámaras del castillo no son originales (puede que sean de cuando el castillo fue cárcel, a finales del siglo XIX), pero las que sí son del siglo XV son los respiraderos que ventilan las escalera de caracol que hay en su interior. Ella es la protagonista muros adentro, y es la que conduce hasta la parte más alta del castillo: la azotea, posiblemente la planta que más visitas atrae. 

Las vistas desde lo alto de uno de los torreones son muy especiales.

Las vistas desde lo alto de uno de los torreones son muy especiales. / Istock

Y es que las vistas que se tienen del paisaje desde ahí arriba, con el embalse de fondo, son realmente espectaculares y muy nostálgicas, sobre todo para los vecinos que un día tuvieron que abandonarlo todo y marcharse para no volver.