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Ni estadios ni auditorios: este festival lleva la música a lugares extraordinarios

Te descubrimos uno de los festivales más especiales del verano: antiguas abadías convertidas en escenarios para conciertos de música clásica y barroca.

Los conciertos se celebran en antiguas abadías y templos de Lorena, donde patrimonio y música comparten protagonismo.

Los conciertos se celebran en antiguas abadías y templos de Lorena, donde patrimonio y música comparten protagonismo. / Lionel Audinet

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Del 3 de julio al 22 de agosto de 2026, el Festival des Abbayes en Lorraine convierte algunas de las abadías más singulares del este de Francia en salas de concierto. Entre los Vosgos y Lorena, este encuentro propone una ruta musical que une música clásica, barroca y patrimonio en escenarios con siglos de historia.

Además de los conciertos en interiores históricos, algunas actuaciones aprovechan patios y espacios monumentales de las abadías.

Además de los conciertos en interiores históricos, algunas actuaciones aprovechan patios y espacios monumentales de las abadías. / Arnaud Auray / Stradivaria

Hay festivales que levantan grandes escenarios y otros que los encuentran ya construidos. En este caso, las bóvedas, los claustros y las iglesias monásticas forman parte de la experiencia: la arquitectura no solo acompaña, también cambia la forma de escuchar cada concierto.

¿Dónde se celebra el Festival des Abbayes?

Del 3 de julio al 22 de agosto de 2026, el Festival des Abbayes lleva la música a algunos de los edificios históricos más importantes de Lorena. La programación se reparte entre la abadía de Senones, la abadía de Moyenmoutier, la abadía de Étival, la abadía de Autrey y la catedral de Saint-Dié-des-Vosges, además de otros espacios patrimoniales de la región.

Todas estas localizaciones forman parte de la antigua red de abadías que marcó el desarrollo histórico de este territorio durante siglos. Algunas conservan iglesias monumentales, claustros y edificios monásticos que hoy siguen siendo uno de los principales atractivos culturales de la zona.

El resultado es una forma diferente de disfrutar de la música. En lugar de auditorios o grandes recintos, los conciertos se celebran en escenarios que ya merecen una visita por sí mismos.

Las abadías participantes forman parte de una red patrimonial que ha marcado la historia de Lorena durante siglos.

Las abadías participantes forman parte de una red patrimonial que ha marcado la historia de Lorena durante siglos. / Lionel Audinet

Música clásica entre monasterios centenarios

La programación reúne a formaciones especializadas en música antigua, barroca y clásica. Entre los artistas y conjuntos previstos para la edición de 2026 figuran la Maîtrise de Metz, La Tempête, Le Concert Impromptu, el Chœur de Chambre de Namur o el Ensemble Agamemnon.

La variedad es uno de los puntos fuertes del festival. El programa incluye desde repertorio sacro y música coral hasta conciertos de cámara e interpretaciones de grandes compositores europeos. Todo ello en espacios donde la acústica natural ayuda a crear una experiencia muy distinta a la de una sala convencional.

Además, el tamaño de muchos de estos recintos permite disfrutar de los conciertos en un ambiente más cercano y tranquilo que el de otros festivales de verano.

Las actuaciones se desarrollan en edificios históricos que convierten cada concierto en una experiencia cultural completa.

Las actuaciones se desarrollan en edificios históricos que convierten cada concierto en una experiencia cultural completa. / Lionel Audinet

Mucho más que música: qué hacer entre concierto y concierto

El festival también puede ser la excusa perfecta para descubrir una de las zonas menos conocidas de Francia para el viajero español. Los Vosgos combinan bosques, rutas senderistas, lagos y pequeñas localidades históricas que conservan gran parte de su patrimonio.

Entre visita y visita merece la pena recorrer pueblos como Senones o Moyenmoutier, seguir algunas de las rutas que atraviesan el macizo de los Vosgos o acercarse a Saint-Dié-des-Vosges, una ciudad ligada a la historia de la cartografía europea.

La gastronomía también forma parte de la experiencia. La región comparte influencias de Lorena y Alsacia, con especialidades como la quiche lorraine, las tartas de frutas, los quesos de montaña y distintas elaboraciones tradicionales que pueden encontrarse en mercados y restaurantes locales.

La cercanía entre artistas y público es una de las características de este festival dedicado a la música antigua y clásica.

La cercanía entre artistas y público es una de las características de este festival dedicado a la música antigua y clásica. / Lionel Audinet

Patrimonio vivo en la región Grand Est

La región Grand Est reúne territorios tan conocidos como Alsacia, Lorena y Champaña y cuenta con una de las agendas culturales más activas de Francia durante los meses de verano.

Dentro de esa programación, el Festival des Abbayes ocupa un lugar especial porque combina dos de los grandes atractivos de la región: el patrimonio histórico y la música. Una propuesta que permite descubrir abadías, iglesias y monumentos desde una perspectiva diferente y que convierte una escapada cultural en una experiencia mucho más completa.