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La feria medieval a hora y media de Barcelona perfecta para despedir el verano: un fortín gótico del siglo XIV, 100 puestos artesanos, banquetes medievales y pasacalles de fuego entre murallas

Del 4 al 6 de septiembre se celebra la trigésima edición de un mercado que ocupa el entorno del Hospital del Coll de Balaguer, un recinto amurallado de 1344 levantado para dar cama a los caminantes.

Este emblemático edificio recoge una de las ferias más divertidas de Tarragona.

Este emblemático edificio recoge una de las ferias más divertidas de Tarragona. / © AJUNTAMENT DE VANDELLÓS I L'HOSPITALET DE L'INFANT

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A primera vista parece un castillo. Planta cuadrada, unos 54 metros de lado, muros de casi doce metros levantados con encofrado, ninguna ventana a la vista y apenas unas saeteras. Solo hay una puerta, abierta en la base de la torre norte. Desde la carretera, lo lógico es pensar que aquello se construyó para defender el territorio. Pero no.

Mercado Medieval de l'Hospitalet de l'Infant.

Mercado Medieval de l'Hospitalet de l'Infant. / ©2026 Ayuntamiento de Vandellòs y Hospitalet de l'Infant

El recinto nació para algo bastante más sencillo: ofrecer techo y comida a quienes cruzaban a pie el coll de Balaguer y no podían pagarse una posada. Había veinticinco camas para hombres, quince para mujeres y una regla clara: una noche y nada más.

La apariencia de fortaleza tampoco era un capricho. En el siglo XIV, la franja de costa entre Tarragona y Tortosa estaba muy poco poblada y era territorio frecuente de corsarios y bandoleros. Así que aquel hospital de camino tenía que ser también un lugar seguro. Con el tiempo, el edificio acabó dando nombre al pueblo que creció a su alrededor: l'Hospitalet de l'Infant.

Antiguo Hospital del Coll de Balaguer

Antiguo Hospital del Coll de Balaguer / Wikicommons / Deosringas

Hoy, más de seis siglos después, el mismo recinto cambia de función durante tres días de septiembre. A poco más de 140 kilómetros de Barcelona, el casco antiguo se llena de puestos de artesanía, demostraciones de oficios, espectáculos de calle, una cena al aire libre, un dragón que escupe fuego y una cercavila de esqueletos que pone punto final a la fiesta. Este año, el Mercat Medieval celebra su trigésima edición.

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Sara Fernández García

Tres días, pero treinta ediciones

La cita será los días 4, 5 y 6 de septiembre, de viernes a domingo. La entrada es gratuita, y alrededor del casco antiguo se instalarán cerca de un centenar de puestos de artesanía, alimentación y terapias naturales. Una veintena estarán gestionados por comercios y productores del propio municipio.

Mercado Medieval de Hospitalet de l'Infant

Mercado Medieval de Hospitalet de l'Infant / ©2026 Ayuntamiento de Vandellòs y Hospitalet de l'Infant

La inauguración será el viernes a las 11.30 h y empezará con todo el despliegue de personajes: La Torna, els Bufons malabaristes, Ramon del bosc, la catifa voladora, l'Home Arbre, la Tortuga, el Trol i la Bruixa. Media hora después aparecerá el petit drac y, a las 12.15 h, será el turno de los druides del bosc. A las 13.45 h llegará el espectáculo de circo Bufonades.

El domingo, la feria se despedirá a las 21 h con una cercavila musical y teatral protagonizada por la mort i els esquelets. Una forma bastante literal de bajar el telón. Pero quizá lo más interesante del mercado no sucede sobre un escenario. El sábado y el domingo, se podrán ver demostraciones de oficios tradicionales: carpintería con torno, hojalatería, cestería, alfarería, vidrio soplado y trabajos con hoja de palma y esparto.

Mercado Medieval de l'Hospitalet de l'Infant

Mercado Medieval de l'Hospitalet de l'Infant / ©2026 Ayuntamiento de Vandellòs y Hospitalet de l'Infant

El hospital que parece un castillo

El origen de todo está en 1344. Ese año, el infante Pedro de Aragón y de Anjou, hijo de Jaime II y Blanca de Anjou, fundó el hospital. La ubicación no se eligió al azar. El coll de Balaguer era un paso obligado en la ruta entre Tarragona y Tortosa, sobre el trazado de la antigua Vía Augusta, y tenía fama de peligroso. El edificio debía cumplir por tanto una doble función: alojar a viajeros y protegerlos, de ahí su aspecto, que no llega a ser exactamente un castillo, pero tampoco un simple albergue, pero si un conjunto impresionante que actualmente está declarado Bé Cultural d'Interès Nacional, la máxima figura de protección del patrimonio catalán.

Aprovecha la oportunidad

Durante estas jornadas hay visitas guiadas generales los días 2, 3, 4 y 5 de septiembre a las 19:30 h. Salen del Centre de Visitants, duran unos sesenta minutos y cuestan 3 euros; 1 euro para menores de doce años y gratis para menores de cuatro. Además, la torre suroeste, en el Racó de l'Hospital, abre de miércoles a domingo de 20:15 a 21:00 h con acceso gratuito.

En su interior había dos grandes dormitorios: uno para hombres, con veinticinco camas, y otro para mujeres, con quince. El mobiliario no se conserva, pero sí se puede reconstruir la organización general del edificio. Las dependencias se apoyaban contra la muralla y se distribuían alrededor de un patio central. En el ala oriental, hoy desaparecida, se encontraba la capilla. Los viajeros sin recursos recibían alojamiento y comida de forma gratuita, eso sí, durante una sola jornada, y hoy el visitante puede hacer justo lo contrario que aquellos huéspedes medievales: subir hasta la parte más alta del recinto. Dentro de las murallas funciona el Centre de Visitants, con acceso desde la plaça del Pou. Desde allí se llega al paso de ronda, la torre norte y la torre suroeste, desde donde se abren vistas sobre el pueblo y el mar.

Uno de los momentos centrales del sábado será el sopar medieval, junto a uno de los espectáculos más esperados de la noche: Drakonia, la flama de Drako, con fuego y pirotecnia. Además el domingo, en la misma plaza, actuará el Ball de Diables de l'Hospitalet de l'Infant -para quien no esté familiarizado con esta tradición catalana, un ball de diables es una comparsa de diablos que baila entre chispas y pirotecnia acompañada por tabalers, con personajes y repertorio propios-.

Más vale prevenir

Para los espectáculos de fuego conviene ir preparado. Se recomienda vestir ropa de algodón, manga y pantalón largos, calzado cerrado y alguna prenda para cubrir la cabeza, además de mantener cierta distancia con los participantes que llevan la pirotecnia. Las fibras sintéticas son especialmente poco aconsejables. Y aunque el ambiente de la feria es familiar, la primera fila de un espectáculo de fuego quizá no sea el mejor lugar para los más pequeños.

Qué hacer alrededor y dónde comer

La escapada puede alargarse fácilmente más allá del mercado. El municipio cuenta con cuatro playas. La más grande es l'Arenal, de casi dos kilómetros, poca profundidad y acceso directo desde el paseo marítimo. Hacia el interior aparece un paisaje muy distinto, el de la Vall de Llors. Vandellòs, situado a unos 270 metros de altitud, conserva parte de su trama medieval y reúne varios lugares de interés, entre ellos el Centre d'Interpretació de l'Oli, el mirador del Turó del Castell y Ca la Torre, una casa solariega con torre defensiva medieval declarada también BCIN.

Playa de arena en Hospitalet de l ' Infant, Tarragona, Catalunya

Playa de arena en Hospitalet de l ' Infant, Tarragona, Catalunya / Istock

Masboquera, con apenas unas decenas de habitantes, conserva la Torre de les Hores en pleno centro. Masriudoms completa los principales núcleos habitados del interior. Y todavía queda Castelló, un pueblo deshabitado bajo el risco dels Dedalts que recupera la actividad dos veces al año: en Navidad con el Pessebre de les Estrelles y en agosto con la Rústic Festa.

En estas montañas se esconde también uno de los patrimonios menos conocidos de esta zona de la Costa Daurada. Cuatro conjuntos de pinturas rupestres —la Cova de l'Escoda, la Cova del Racó d'en Perdigó, la Balma d'en Roc y la Cova d'en Carles— forman parte desde 1998 del conjunto de arte rupestre del arco mediterráneo incluido en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco. En 2023, la Generalitat delimitó además su entorno de protección.

Masboquera es un municipio de la comarca de la Ribera d'Ebre, en la provincia de Tarragona.

Masboquera es un municipio de la comarca de la Ribera d'Ebre, en la provincia de Tarragona. / Istock / ana del castillo

Y queda la comida. Aquí mandan la cocina marinera del Baix Camp, el pescado de la costa y, sobre todo, los arroces. Una de las opciones conocidas es el Restaurant Capitán, en el carrer dels Tamarits, 2. Tiene terraza junto a la playa, vistas al mar y un Solete de la Guía Repsol. El cocinero Ferran Cerro lo ha recomendado por sus arroces a la brasa de encina, elaborados en horno de leña.