Ni Atocha, ni Canfranc: la estación de tren más bonita de España cuenta con una gran estructura metálica de estilo modernista y un vestíbulo de mármol
Ubicada frente al mar, es la estación más icónica de su ciudad.

La Exposición Internacional celebrada en 1929 supuso un importante desarrollo urbanístico para la Barcelona, concentrado en su mayor parte en la montaña de Montjuïc y sus alrededores. Así, se terminaron las obras de lugares actualmente tan emblemáticos como la Plaza de España, la Fuente Mágica, el Teatro Griego o el Palacio Nacional (actual sede del Museo Nacional de Arte de Cataluña).

Pero no todas las obras que se llevaron a cabo para la exposición tuvieron lugar en Montjuïc; en la “frontera” entre los barrios de el Born y La Barceloneta, junto al Parque de la Ciutadella, la Estación de Francia fue una de las construcciones que mayor cambio supuso para la ciudad condal.
Exponente de la arquitectura modernista
La segunda estación de tren más grande de Barcelona (después de la Estación de Sants), la Estació de França es uno de los edificios más emblemáticos de la capital catalana. Proyectada por el ingeniero Andreu Muntaner y los arquitectos Pedro Muguruza y Raymundo Durán Reynals, la estación se inauguró en 1929, convirtiéndose en una de las primeras conexiones de Barcelona con la ciudad de París.
Se compone por dos cuerpos muy distintos el uno del otro. El primero de ellos, cuando se accede desde la Avenida del Marquès de l’Argentera, es el hermoso vestíbulo, un gran espacio diáfano de estilo novecentista donde destacan el mármol y los detalles de bronce. Una vez atravesado el vestíbulo, las doce vías y sus respectivos andenes que alberga la estación toman el protagonismo. Numerados del 3 al 14, los andenes están cubiertos por dos grandes marquesinas en forma de “u” invertida y construidas en hierro en estilo modernista, representando así uno de los mayores exponentes de la arquitectura de hierro modernista de la ciudad.
Conectando Barcelona con el mundo
Durante mucho tiempo, la estación destacó por ser la única que conectaba Barcelona directamente con la capital francesa; de hecho, el aspecto exterior de la Estació de França se inspiró en la antigua y famosa estación de Orsay en París, que actualmente acoge el conocido Museo de Orsay. Lamentablemente, hoy día ya no podemos llegar hasta París en un tren directo que salga desde la Estació de França, ya que el tráfico de trenes que terminan su recorrido en ella se ha visto reducido a trenes regionales y de media distancia.
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