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La Reserva de la Biosfera perfecta para visitar en septiembre tiene pasarelas flotantes sobre el agua: un recorrido fluvial de 2,5 kilómetros que recorre un humedal protegido

Este es uno de los humedales más espectaculares de Europa y está en una de las zonas más infravaloradas de España.

Es una de las rutas de senderismo más sencillas y bonitas de España.

Es una de las rutas de senderismo más sencillas y bonitas de España. / Istock

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En el corazón de Ciudad Real se encuentra uno de los ecosistemas más emblemáticos e importantes de España: el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel. Este humedal con 1.750 hectáreas de extensión quedó protegido en 1973 y fue declarado Reserva de la Biosfera en 1981. Aunque hubo presencia humana en esta zona -desde la Edad de Bronce hasta los molinos de la Edad Media al siglo XX-, lo más representativo de este lugar es el entorno.

Su importancia es tal que se trata de un humedal único en toda Europa, ya que es el último representante vivo del ecosistema que se conoce como tablas fluviales, que antaño era característico de la llanura central. A simple vista puede parecer otro paisaje bonito de los tantos que hay en España, pero lo cierto es que su ecosistema es muy complejo. Confluyen el desbordamiento de los ríos Guadiana y Cigüela, las aguas subterráneas de un gran acuífero y la llanura.

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Todas esas curiosas características dan lugar a un hábitat excepcional para la fauna ligada al medio acuático, especialmente aves, de las que hay más de 250 especies incluyendo patos colorados, garzas imperiales y somormujos lavancos. También hay mamíferos como nutrias, jabalíes y zorros; anfibios como la rana de San Antón; y reptiles como la culebra viperina. Si bien es difícil verlos a todos, hay rutas de senderismo con las que hacerse una idea de este entorno.

La ruta de las pasarelas en plena Mancha

La más conocida de todas es la de la Isla del Pan, una ruta de solo 2,5 kilómetros que discurre en el interior del Parque Nacional -no como las demás, que lo rodean-. Se adentra en él a través de pasarelas de madera que funcionan como paso de una isla a otra. En su interior alberga un aviario, la Laguna de Aclimatación, donde se puede observar una gran representación de anátidas. Es un recorrido circular y de dificultad baja que dura apenas una hora y media.

El humedal más importante de Europa es este en Castilla-La Mancha

El humedal más importante de Europa es este en Castilla-La Mancha / Istock / Al Carrera

El sendero comienza en el centro de visitantes y continúa por una senda bien delimitada y acondicionada, atravesando diferentes hábitats dentro del humedal, desde lagunas y canales hasta extensas praderas inundables. Por el camino se pueden contemplar diferentes aves acuáticas, peces y plantas que se han adaptado al medio húmedo; además de disfrutar de las vistas panorámicas desde algunos miradores y puntos de observación.

Gansos sobrevolando las pasarelas de madera de Daimiel

Gansos sobrevolando las pasarelas de madera de Daimiel / Istock / Adrian Rojas Gonzalez

Pero lo mejor, sin duda, son las zonas de pícnic habilitadas con mesas de madera que se encuentran cerca del área de aparcamiento y del centro de visitantes. Es importante tener en cuenta que están ahí porque en el interior de las pasarelas no está permitido comer ni hacer pícnic para proteger la flora y la fauna del parque. Todo ello lo convierte en un plan perfecto para hacer este otoño con amigos, en familia o en pareja.

Otras rutas para conocer el parque

Aunque el resto de rutas transcurren por la orilla de las Tablas de Daimiel, hay otras dos que merece la pena destacar. Una es la de la Laguna Permanente, un recorrido de unos 800 metros que parte del centro de visitantes y conduce a dos observatorios faunísticos en el margen derecho del Guadiana. Entre ellos, un bosque de ribera de álamos blancos o chopos donde conviven ruiseñores o carboneros.

Los humedales de las Tablas de Daimiel

Los humedales de las Tablas de Daimiel / Istock / Elena Sánchez

La otra es la de la Torre de Prado Ancho, de 1,5 kilómetros que finaliza en una torre de observación de tres pisos. Desde lo alto se obtienen unas vistas espectaculares sobre la parte norte de las Tablas, las formaciones vegetales de enea, carizo y masiega y los Tablazos centrales donde ver patos colorados y fochas. Recorriéndolas, te das cuenta de que es un lugar absolutamente increíble que parece mentira que exista sobre la faz de la Tierra.