Escapada de fin de semana: 3 días entre cañones espectaculares y buen vino
Un recorrido repleto de naturaleza e historia que año tras año recibe más visitantes.

El norte de la Península Ibérica, con su clima atlántico, goza de temperaturas frescas y lluvias abundantes durante casi todas las épocas del año. Y no solo eso, sino que también posee algunos de los escenarios naturales más espectaculares del territorio.

Galicia es uno de estos escenarios, con su contraste entre los relieves costeros y las llanuras y sierras del interior. Además, Galicia es tierra de buen vino, con hasta cinco denominaciones de origen distinguidas.
Una de las zonas más interesantes que visitar en Galicia, sobre todo si se es un amante del vino y de paisajes espectaculares, es la zona de la Ribeira Sacra, que comprende las cuencas de los ríos Miño, Sil y Cabe, y que es uno de los tesoros imprescindibles de Galicia.
Lo más recomendable a la hora de visitar esta zona es hacerlo en coche, pues son varios los rincones indispensables para visitar (miradores, monasterios e iglesias románicas, cañones y laderas, y viñedos) y se necesitan entre 2 y 3 días para poder disfrutarlo todo.

Por lo general, los visitantes de la zona acostumbran a trazar su propia ruta para poder descubrir la zona por cuenta propia y sacarle el máximo partido. Se pueden priorizar las visitas a viñedos y bodegas, o quizás se prefieren las visitas más culturales e históricas a pueblos y monumentos de la zona. Aún así, existen rutas organizadas y visitas guiadas que se pueden contratar.
Los esenciales de la Ribeira Sacra
Son un total de veintiséis municipios del sur de la provincia de Lugo y el norte de Ourense que integran la Ribeira Sacra, o Ribera Sagrada en castellano. Es por esta razón que la cantidad de puntos de interés de esta zona son casi inabarcables. Aquí va una pequeña selección de los sitios de visita obligada en la Ribeira Sacra.

Monasterio de Santo Estevo de Rivas de Sil
Según la tradición, este antiguo monasterio católico, ya en desuso, fue fundado en el siglo VI por San Martín Dumiense, obispo, teólogo y escritor eclesiástico.
Todavía conserva la cabecera románica con tres ábsides, y en su fachada existe un óculo que ilumina el interior y termina en una hornacina donde se expone la imagen de San Esteban.

Declarado Monumento nacional en 1923, y Bien de Interés Cultural en 1985, actualmente es un Parador de Turismo donde te puedes alojar durante tu tiempo explorando la Ribeira Sacra.
Balcones de Madrid
Gracias a sus casi 500 metros de altura, este mirador ofrece unas vistas únicas a los Cañones de Sil. Su nombre de Balcones de Madrid se debe a los habitantes de la zona que emigraron a Madrid en busca de una mejor vida, y las esposas que observaban como sus maridos cruzaban el río con una barcaza en dirección a la ciudad.

Es la destinación idónea para hacer alrededor de la hora de comer, ya que el municipio de Parada de Sil, a unos quince minutos caminando del mirador, tiene una buena oferta gastronómica.
Hórreos rojos de Zorelle
Si viajas por Galicia, verás que los hórreos, construcciones que se utilizaban para preservar y conservar los alimentos, se integran perfectamente en el paisaje.

Los de Zorelle, en el concello de Maceda, se encuentran junto a la Iglesia de Santiago de Zorelle, y destacan por estar todos pintados de color rojo.
Mirador Pé do Home
Este mirador ofrece unas vistas a un paisaje abrupto de gran belleza, con vistas a los últimos metros del río Sil antes de que llegue a la central hidroeléctrica de Santo Estevo. Además, a su derecha se encuentra una gran albariza, una construcción que se hacía servir para proteger las colmenas de los osos.

Castro Caldelas
Esta villa de galerías blancas que nos transportan al esplendor medieval se sitúa en una colina de la ribera del río Edo. Destaca sobretodo su casco antiguo, declarado conjunto histórico artístico en 1998, y que culmina con un impresionante castillo.
Puedes acercarte también al Santuario de Nuestra Señora de los Remedios, levantada en el siglo XIX.

Visitar Castro Caldelas significa degustar su gastronomía, donde destacan el jamón curado de la comarca, la ternera de raza Caldelá, y su bica.
Las bodegas de la Ribeira Sacra
En 1997 se creó la Denominació de Origen Ribeira Sacra, con más de 1500 hectáreas dedicadas a viñedos. La zona se divide en cinco subzonas de cultivo, Ribeira do Miño, Ribeira do Sil, Chantada, Amandi y Quiroga Bibei.

A través de la Ruta del Vino de la Ribeira Sacra, los amantes del vino pueden descubrir todo un abanico de establecimientos especializados que en la tradición vinícola de la región.
Así, puedes conocer pequeñas bodegas con encanto, bodegas con la última tecnología en la elaboración del vino, podrás catar vinos elaborados de manera totalmente artesanal, o vinos experimentales.
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