El viaje perfecto para verano está en España: playas cristalinas y alojamiento barato con la tranquilidad del Mediterráneo
Sin duda, esta opción es perfecta para aprovechar la tranquilidad y riqueza del Mediterráneo.

Los encantos de la Costa Blanca atraen a miles de personas cada verano, aunque el tiempo allí favorece la mayor parte del año, sorprendiendo con la infinidad de rincones maravillosos que esconde y con la mejor dieta del mundo (que te dejará con ganas de más). Bañada por las tranquilas aguas del Mediterráneo y salpicada por sus famosos pueblos costeros, es una opción perfecta para todas las edades.
Una de las joyas por excelencia es Calpe, a los pies del grandioso Peñón de Ifach, invita a descubrir la historia de sus calles, profundidades de su naturaleza y a darse un chapuzón en sus aguas cristalinas. Ideal para unas vacaciones hoteleras en familia o alquilar un apartamento con amigos. Además, vivir la experiencia mediterránea nunca había sido tan asequible, con vuelos y alojamientos con precios de todos los rangos.
La oferta de transporte es infinita y, a través de páginas especializadas en vuelos baratos, podrás comparar los precios de las aerolíneas para encontrar lo que más se ajuste a tu presupuesto. En cuanto al alojamiento, es perfecto para grupos de jóvenes estudiantes o familias que no quieren excederse; aunque si lo que quieres es darte un capricho también hay opciones. No encontrarás una excusa para perdértelo.

Las mejores playas de Calpe
- Playa Arenal-Bol: Esta playa es de las más grandes de Calpe, su fina arena dorada se extiende por 1,2 kilómetros y 40 metros de ancho. Está decorada con palmeras que le dan un plus de encanto, es de fácil acceso e incluso hay infraestructuras para adaptar el baño a personas con movilidad reducida. Esta playa es muy completa en cuanto a servicios, cuenta con socorristas, zonas infantiles, alquiler de hamacas, deportes náuticos... Además del paseo marítimo en el que encontrarás todo tipo de establecimientos para tomar algo o comer.
- Playa de la Fossa: ubicada entre la punta de Bassetes y el Peñón de Ifach, esta playa se encuentra en una amplia bahía con mucho ambiente. Igual que la anterior, cuenta con servicios para facilitar el acceso a las personas con movilidad reducida. En las noches veraniegas se convierte en un cine, y el paseo que la delimita dispone de todo tipo de tiendas, heladerías o restaurantes (una buena idea es comprarse la cena y bajar al cine de verano).
- Playa de la Fustera: Un precioso entorno (reconocido con Bandera Azul) que combina arena blanca, aguas turquesas y vegetación autóctona, todo ello rodeado por formaciones rocosas. Es ideal para practicar buceo y descubrir el rico mundo marino que alberga. A su vez, es un punto de partida perfecto para los senderistas que se dirijan al Paseo Ecológico de Benissa; esta ruta ofrece unas vistas impresionantes y acceso a otras calas y playas. Además de bucear, existe la opción de alquiler de kayaks o paddleboards.
- Cala de Penyal: esta cala le debe su poca masificación a la dificultad de acceso; aunque haya que realizar un pequeño destrepe, merece totalmente la pena. Es una cala virgen, por lo que no cuenta con ningún servicio. Una pequeña senda de la cara norte del Peñón de Ifach lleva a ella, pero en un momento habrá que maniobrar por las rocas para bajar.
- Cala Mallorquí: está situada entre el Puerto Les Bassetes y la Cala Calalga, su acceso no es difícil: unas escaleras que se encuentran en el sendero Voramar. Desde ella tendrás unas vistas preciosas del norte del Peñón de Ifach. Muchos recomiendan aprovechar la tranquilidad y transparencia de sus aguas para bucear o pescar, debido a su fondo rocoso lo mejor es llevar calzado apto y que proteja el pie.

¿Qué hacer en Calpe?
Calpe ofrece una variada agenda de actividades y fiestas para todas las edades, destacan celebraciones tradicionales como el Carnaval, las Fallas de San José y las Hogueras de San Juan. Las festividades patronales en honor a la Virgen de las Nieves, que tienen lugar el 5 de agosto, son otro de los grandes atractivos locales. Para los amantes del senderismo, la subida al Peñón de Ifach es una experiencia imprescindible, con vistas panorámicas que, en días despejados, permiten incluso divisar Ibiza o Formentera. Es necesario reservar con antelación, ya que el acceso está limitado para proteger este espacio. Además, quienes prefieran actividades acuáticas pueden disfrutar del kayak, paddle surf y snorkel, recorriendo calas escondidas y playas de aguas cristalinas. Para los más trasnochadores ir a la zona de la Marina es la mejor opción, entre sus bares y terrazas se concentra la vida nocturna.
En cada rincón del casco antiguo de Calpe se respira la historia y cultura propia del pueblo. Las calles empedradas y casas blancas, decoradas con murales y mosaicos, ofrecen un ambiente tranquilo y auténtico, lejos del jaleo costero. La plaza de la Villa, con su antigua muralla y el Torreón de la Peça, invitan a conocer el pasado histórico de la ciudad, al igual que el Museo del Coleccionismo ubicado en el torreón. La iglesia parroquial de Nuestra Señora de las Nieves, con sus vidrieras coloridas aporta contraste y riqueza arquitectónica. Paseando por el casco antiguo descubrirás miradores con vistas al Peñón de Ifach, talleres de arte, tiendas de artesanía y pequeñas terrazas, todo en un ambiente que conserva la esencia marinera y la identidad de Calpe.

La oferta gastronómica destaca por su fuerte vínculo con la cocina marinera y los arroces típicos de la región. Platos emblemáticos como la llauna de Calp, el arròs del senyoret, el arroz con habichuelas y nabos, el arroz negro y la paella de bacalao con coliflor son algunas de las delicias que los turistas pueden probar. La amplia variedad de restaurantes abarca desde opciones tradicionales y asequibles hasta propuestas más exclusivas basadas en productos frescos del mar.
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