La ermita más bonita del mundo está en España: es del siglo XVII y está escondida en un pueblo de 600 habitantes

Esta ermita es tan bonita e impresionante que se conoce como la Capilla Sixtina de Extremadura y enamora tanto a los locales como a los visitantes.

Esta es una de las ermitas más espectaculares y olvidadas de toda España
Esta es una de las ermitas más espectaculares y olvidadas de toda España / Wikicommons. Ángel M. Felicísimo

Las grandes catedrales suelen estar ubicadas en grandes ciudades -aunque a veces hay excepciones, como en Guadalajara, que a pesar de ser capital de provincia no tiene catedral, sino que está en Sigüenza-. Pero no todas las catedrales son igual de impresionantes. De hecho, hay iglesias mucho más pequeñas que resultan más alucinantes todavía y se encuentran escondidas en diminutos pueblos.

Es lo que sucede con la Ermita de la Virgen del Ara, más conocida como la Capilla Sixtina de Extremadura. Ya descubrimos la de Madrid, una joya oculta en plena Malasaña, pero la de la región castúa es mucho más desconocida. Cuenta con una belleza muy especial y es única en España, ya que es la única ermita cuyas paredes están cubiertas de pinturas sin dejar un solo hueco. Además, son obras atribuidas a la escuela de Zurbarán en Llerena (Badajoz).

Martín Álvarez

En un pequeño pueblo y con una curiosa leyenda

Esta curiosa ermita se encuentra a menos de diez kilómetros del pueblo de Fuente del Arco, en Badajoz, que hace frontera con Andalucía y tiene en torno a 600 habitantes. Como todos los edificios de este tipo, detrás de su construcción hay una leyenda mariana. Según se cuenta, al final de la conquista musulmana, a la princesa Erminda se le apareció la Virgen María sobre la copa de una encina. Al principio no supo identificarla, pero las apariciones se repitieron.

El exterior de la Ermita de la Virgen del Ara

El exterior de la Ermita de la Virgen del Ara

/ Istock / Manuel Nogales Sánchez

La última vez que lo hizo fue con una aureola brillante alrededor de la cabeza. Cuando la princesa, hija del reyezuelo Taifa Jayón -que era invidente-, le preguntó, la Virgen le reveló su identidad. Ante este momento, la joven pidió una prueba de que aquello era real, y le prometió que si se convertía al cristianismo, su padre recuperaría la visión. Así sucedió y enseguida se empezó a levantar la ermita en honor a ella, con una cuadrilla de obreros musulmanes convertidos.

La historia real de la ermita y su belleza interior

La Ermita de la Virgen del Ara es de una belleza alucinante, sobre todo en su interior. Alberga 26 piezas que representan el libro del Génesis de la Biblia. La obra más antigua, una tabla gótica, data de entre los siglos XIII y XV. Desde el año 2018 se considera Bien de Interés Cultural, pero no se sabe con exactitud el año exacto en el que se erigió, pero se tienen algunas nociones gracias a los estudios arqueológicos que se han ido realizando en la zona.

Bóveda del presbiterio en la Ermita de la Virgen del Ara

Bóveda del presbiterio en la Ermita de la Virgen del Ara

/ Wikicommons. Jl FilpoC

Según los arqueólogos, podría corresponder a la época previa a la cristianización, cuando se rendía culto a fenómenos naturales como el manantial Madre del Agua en la ribera del Ara. Se cree que por allí han pasado desde los romanos hasta los visigodos, y todos han rendido culto a diferentes deidades. Sin embargo, la primera vez que se hace referencia a la ermita es en el 'Libro de la montería' del rey Alfonso XI, en el siglo XIV.

El milagro del rey Jayón representado en la Ermita de la Virgen del Ara

El milagro del rey Jayón representado en la Ermita de la Virgen del Ara

/ Wikicommons. Jl FilpoC

Consta de una sola nave con un camarín, una capilla mayor y una bóveda de cañón. Las pinturas de esta última son las más impresionantes, ya que representan el Génesis al igual que las de la Capilla Sixtina del Vaticano, pero las geométricas del zócalo también merecen mucho la pena. Son las más antiguas de la ermita, las que mejor se han conservado y las únicas que existen de este estilo junto a las del palacio episcopal de Llerena.

Pero lo más singular de la ermita es, quizá, que en la bóveda del coro hay unas figuras que no son de carácter religioso, algo un tanto extraño al encontrarse en el interior de un templo cristiano. Por el contrario, son cuatro mujeres que representan los cuatro puntos cardinales y los signos del zodiaco que corresponden a ellos. La visita es obligatoria, puede hacerse en cualquier momento del año y cuesta tan solo dos euros.

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