La ermita más bonita de España está en lo alto de un acantilado: en un pueblo ejemplar de Asturias, de madera azul y blanca y abrazada por el Atlántico
Tan bonita y fotogénica que parece una postal.

Puede que no sepas dónde está ni cómo se llega, pero cuando la veas te van a dar ganas de hacer una escapada rural para ir a descubrir este lugar. Un pueblo marinero singular y con mucho encanto que esconde una de las ermitas más bonitas de España. Sin exagerar.

Ponemos rumbo hasta Asturias. Ahí, en un hermoso paraje sobre los acantilados que hay frente al Cantábrico, el mar litoral del Océano Atlántico, se encuentra un pueblo con vistas espectaculares entre el cielo y el mar.
Estamos en la comarca del Valdés y, más concretamente, en Cadaveo, una preciosa localidad de apenas 450 habitantes que presume de ser uno de los pueblos más bonitos de Asturias. Además de pueblo ejemplar, título que cada año entrega la Princesa de Asturias (antes lo hacían los Príncipes) a algún municipio con encanto del Principado.
El pueblo con las casas indianas
Lo curioso es que Cadavedo todavía guarda el encanto marinero de sus orígenes, cuando este mismo lugar era en época medieval un importante puerto, de nombre Vallenarán, famoso por su actividad ballenera.
Es también el pueblo de las casas de indianos, esas que levantaron los emigrantes que volvieron de las Américas con una importante fortuna bajo el brazo. Con el deseo de vivir como aquellos para los que trabajaban durante sus años en Cuba, México o Puerto Rico construyeron esas casas que tanto recuerdan hoy a las de La Habana.

La gran joya de Cadaveo
Pero hay otro lugar que se lleva todas las miradas, y es la ermita de Santa María de Riégala o Regalina. Una joya de madera, pintada en blanco y azul, rodeada de cesped y levantada sobre los acantilados. No puede ser más sencilla, ni más fotogénica.
Lleva ahí desde 1931, cuando un párroco, el padre Galo Antonio Fernández, natural de Cadaveo y defensor de la lengua y el folclore asturiano, la construyó en honor a la patrona, la Virgen de Riégala, como lugar de peregrinación.

Y así sigue haciéndose cada último domingo de agosto desde hace más de 70 años, en una fiesta convertida ya en una de las más populares del lugar. Y una de las más famosas del camino de Santiago, parada imprescindibles para los peregrinos que pasen entre Luarca y Cudillero.
Junto a las playas más bonitas
Lo normal es que el interior de la ermita suela estar cerrado al visitante. Si vas, y ves el candado echado, date un paseo por los alrededores, porque en este lugar se encuentran algunas de las playas más bonitas de Asturias. La Ribeirona es una de las más famosas, pero también están las del Silencio, el Cabo Busto o la del Cabo Vidio. Caminar hasta Trevías, o conocer el concejo de Tineo y el Monasterio de Obona, son también buenas opciones para completar la escapada.
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