Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Entramos en la ciudad donde mejor se come de España, “el paraíso del picoteo casero”: tienen las mejores gildas, está oculto en el casco histórico y ha conseguido casi un 5 en reseñas de Google

La tradición de ultramarinos con el tapeo de calidad se mezclan en esta taberna malagueña que atrae a miles de viajeros cada año: las gildas son la especialidad de la casa.

El pueblo donde mejor se come está en Málaga: tienen las mejores gildas y ha conseguido casi un 5 en las reseñas de Google

El pueblo donde mejor se come está en Málaga: tienen las mejores gildas y ha conseguido casi un 5 en las reseñas de Google / Istock

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

La capital de la Costa del Sol ha dejado de ser solo el edén del espeto de sardinas y el chiringuito con solera para convertirse en un hervidero de alta cocina, barras canallas y vanguardia gastronómica. Pero entre tanto brillo Michelin y tanta terraza de diseño, el verdadero lujo hoy en día es encontrar ese rincón con alma, un local de ultramarinos antiguo que sea capaz de saltar el guion turístico. Para vivir esa experiencia basta con adentrarse en el mítico barrio de la Victoria.

El centro de la ciudad ha recuperado con fuerza la cultura del "abarrote" y el colmado. Hablamos de esos benditos locales donde uno entra a por un cuarto de queso y termina saliendo dos horas después. En este tablero de juego, la calle Victoria se ha postulado como el oasis perfecto. Está a pocos pasos de la Plaza de la Merced. Y no, en La Despensa de Victoria no se andan con chiquitas. Aquí la gilda no es un mero adorno para acompañar la caña; es religión.

El pueblo costero más bonito de Málaga es un auténtico desconocido con el mejor clima de Europa

Adriana Fernández

Su propuesta de picoteo casero y abarrotes recuerda a las tiendas de ultramarinos de nuestros abuelos, pero el concepto está pensado para el paladar del siglo XXI. Desde el café de especialidad para arrancar la mañana hasta esas tablas de quesos andaluces y chacinas ibéricas montadas sobre regañás crujientes cuando cae la tarde.

El casco histórico de Málaga

El casco histórico de Málaga / Istock / benedek

Los platos estrella del emblemático local

La experiencia comienza con una selección de vinos y vermús que sirven de acompañamiento. Las famosas gildas ocupan un lugar destacado, reinterpretadas en diferentes versiones, pero manteniendo siempre ese equilibrio entre salinidad, frescura y carácter que ha convertido este bocado en un imprescindible del tapeo. Las hay desde las más clásicas hasta versiones elaboradas con ingredientes como pulpo, atún ahumado o gambas.

Los amantes del queso encuentran también un pequeño paraíso. En las vitrinas conviven referencias elaboradas con leche de cabra, oveja o vaca, algunas aromatizadas con hierbas, miel o trufa. A ello se suma una cuidada selección de embutidos ibéricos, conservas premium y especialidades marineras que permiten recorrer distintos paisajes gastronómicos sin salir del local. Y para quienes buscan algo más contundente, los bocadillos son imprescindibles: desde versiones inspiradas en clásicos andaluces hasta propuestas protagonizadas por productos del mar.

Las opiniones de los clientes avalan su éxito

Las opiniones de los clientes hacen que casi roce el codiciado '5' en las reseñas de Google. En un centro de Málaga a menudo saturado de trampas para turistas donde las quejas por el servicio lento o los precios inflados están a la orden del día, la unanimidad que despierta este rincón de la calle Victoria es un auténtico acontecimiento. Basta con echar un vistazo a la pantalla para darse cuenta de que todos se rinden a su autenticidad.

Los bares de la plaza de la Merced en Málaga

Los bares de la plaza de la Merced en Málaga / Istock / Wirestock

"Se ha convertido en uno de mis sitios favoritos en el centro de Málaga. Tienen un montón de productos para probar, la atención es buenísima y los bocadillos que tienen son BRUTALES!", dicen un usuario. "Comida de muy buena calidad y un ambiente inmejorable. El personal muy atento, nos hicieron sentir como en casa", comenta otro cliente satisfecho.

El local es precioso y dan ganas de fotografiar cada estantería de abarrotes, pero lo que verdaderamente engancha es la honestidad de su propuesta... Y es algo que hemos visto en las propias palabras de quienes le frecuentan. ¡Nosotros no lo pensaríamos dos veces!