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Entramos en el pueblo con el cordero lechal más cotizado de España: su castillo-palacio es Bien de Interés Cultural y esconde el museo de botijos más grande del mundo

or un cordero recién nacido se han llegado a pagar 13.000 euros en una subasta de pueblo. El pueblo, menos de 500 habitantes, guarda además un castillo de tapial declarado Bien de Interés Cultural y un récord Guinness bajo el mismo techo.

Este pueblo es una joya para los que buscan un buen lechazo asado.

Este pueblo es una joya para los que buscan un buen lechazo asado. / Wikicommons

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Diez mil euros de salida. Así arrancó, en la edición de 2005, la puja por el mejor lechazo de la feria de ganado de un pueblo leonés de menos de 500 habitantes. La cifra no paró ahí: subió hasta los 13.000 euros, pagados por la empresa Procole, que el año anterior ya se había llevado el mismo premio por 12.000. Para un cordero de pocas semanas de vida, es un precio de joyería.

Iglesia de Toral de los Guzmanes.

Iglesia de Toral de los Guzmanes. / Istock

No fue un espejismo de un solo año. En 2017, la asociación agraria ASAJA León confirmaba que un restaurante había vuelto a pagar 9.400 euros por el lechazo de la subasta, aunque la propia organización lo calificó de "anécdota" frente al verdadero objetivo del concurso: mostrar el mejor ganado ovino y bovino de la comarca. El pueblo se llama Toral de los Guzmanes, en la provincia de León, y su feria de ganadería no es lo único que llama la atención de quien se acerca hasta aquí.

El pueblo medieval junto al mar ideal para recorrer a pie y comer pescado del día: entre calles empedradas y palacios señoriales está declarado Conjunto Histórico

Sara Fernández García

La subasta que convirtió un cordero en noticia nacional

La Feria de Ganadería de Toral se celebra tradicionalmente cada año, con concurso de ganado bovino frisón y ovino de raza Assaf. Entre 2003 y 2005 alcanzó la fama por sus famosas subastas de lechazo que, en la actualidad, ya no se celebran. Pero el contexto sectorial si ayuda a entender la importancia que tiene este producto gastronómico en nuestro país: en 2023 su valor comercial alcanzó los 10,4 millones de euros, según datos de la Consejería de Agricultura recogidos por Diario de Castilla y León en diciembre de 2025.

Lechado de cordero asado.

Lechado de cordero asado. / Istock / Fernando Campos Villafaina

Frente a esa media, pagar cuatro o cinco cifras por un solo animal deja de ser un simple exceso de feria de pueblo para convertirse en un fenómeno que trasciende lo local. José Antonio Martínez, ganadero de la Cooperativa Las Vegas con explotación en Toral, resumía en diciembre de 2025 a Diario de Castilla y León el porqué de esa reputación: "Como Castilla y León no hay ninguno, el que pruebe un lechazo de aquí se va a enamorar".

Un castillo de tierra que ha sobrevivido a un asedio de comuneros

El otro protagonista del pueblo se levanta en la plaza Sol Grande: un castillo-palacio construido en tapial, de planta cuadrada, con tres torreones originales conservados en las esquinas y un cuarto del que solo quedan los cimientos. El foso que lo rodeaba está hoy relleno. Todo el conjunto —muros, torres, arcos del patio interior— se levantó con tierra compactada, no con piedra, lo que convierte su sola conservación en un pequeño milagro constructivo.

Palacio-castillo de Toral de los Guzmanes.

Palacio-castillo de Toral de los Guzmanes. / Wikicommons

Lo mandaron levantar Juan Ramírez de León, alcalde de la ciudad de León, y su esposa María García de Toledo. Conviene no confundirlo con el otro Palacio de los Guzmanes, el de la propia capital leonesa, obra renacentista de Rodrigo Gil de Hontañón que hoy es sede de la Diputación: comparten apellido por pertenecer al mismo linaje, pero son dos edificios sin relación constructiva entre sí.

En el siglo XVI, el edificio vivió su episodio más narrable. Ramiro Núñez de Guzmán, líder comunero, se enfrentó a Carlos I y acabó huyendo a Portugal tras no conseguir el perdón real. Su esposa, María de Quiñones, no esperó a que la fortaleza cayera: se plantó en Toral con sus vasallos, reparó los muros y resistió el cerco de las tropas realistas que llegaron a reclamar la propiedad en nombre del rey. El perdón real llegó en 1527, y por real cédula de 1532 se devolvió parte de los bienes confiscados a los hijos de Ramiro.

Palacio-castillo de Toral de los Guzmanes.

Palacio-castillo de Toral de los Guzmanes. / Wikicommons

Hoy el castillo está declarado Bien de Interés Cultural, aunque no por una figura de protección específica sobre el edificio, sino por la protección genérica que el Estado otorgó a todos los castillos españoles mediante el Decreto de 22 de abril de 1949 (BOE núm. 125, de 5 de mayo de 1949). Restaurado entre los años ochenta y finales del siglo XX, alberga hoy el ayuntamiento, el consultorio médico, la biblioteca municipal y, en el ala oeste, el museo que le ha dado fama internacional.

El récord Guinness que nadie espera dentro de un castillo

Nadie entra en un castillo de origen medieval esperando encontrarse con miles de botijos. El Museo del Botijo ocupa la planta alta del ala oeste del edificio y el propio Ayuntamiento lo presenta como la mayor colección de botijos del mundo. Entró en el Libro Guinness de los Récords en 1997 con 2.000 piezas expuestas. El horario histórico de visita ha sido de 10:30 a 13:00 y de 16:30 a 20:30 horas, con una entrada de 1,65 euros general y 1 euro para mayores de 65 años y grupos de al menos seis personas.

Alrededores, gastronomía y dónde sentarse a comer lechazo

El pueblo se completa con la Torre de San Juan, del siglo XII, que ofrece un mirador panorámico sobre la vega del Esla y se visita con guía turística municipal, y con la Iglesia de Santa María. En la ladera que separa el pueblo del Páramo Leonés sobreviven las bodegas tradicionales excavadas en la tierra, testigo de un cultivo de viñedo que hoy ha desaparecido por completo del término municipal, aunque las construcciones siguen ahí, coloreando el paisaje. A nueve kilómetros, en Valencia de Don Juan, el Museo del Castillo de Coyanza suma un alrededor con entidad propia para quien quiera estirar la visita.

Para sentarse a probar el lechazo que ha dado fama a la subasta, el propio castillo-palacio alberga un bar-restaurante en su interior, conocido como Restaurante El Palacio, con capacidad para más de ochenta comensales. En este mismo palacio, según recoge la web de historia local de Toral, pernoctaron los Reyes Católicos entre el 15 y el 17 de agosto de 1487.