
El pueblo de Guadalajara que enamora por su manto de lavanda y su alma medieval y que acaba de reunir a todos los Pueblos Mágicos de España
Durante tres días, esta villa alcarreña ha reunido a más de 150 municipios, expertos y representantes institucionales en el V Encuentro Nacional de Pueblos Mágicos de España, consolidándose como el gran foro del turismo rural en el país.
Entre murallas medievales y aroma a lavanda, Brihuega (Guadalajara) se ha convertido en el epicentro del turismo rural español. Del 14 al 16 de noviembre, la localidad ha acogido el V Encuentro Nacional de Pueblos Mágicos de España, un evento que ha reunido a más de 150 municipios, responsables institucionales, empresas, técnicos de turismo y medios especializados.
La cita ha servido para reforzar un mensaje común: el futuro de España pasa por sus pueblos. Nacida en 2016, la red Pueblos Mágicos de España se consolida así como un movimiento nacional de transformación territorial y una plataforma que une emoción, gestión y sostenibilidad.

Una bienvenida con sabor a tradición
El Hotel Castilla Termal Brihuega, joya patrimonial rehabilitada, fue el escenario de la jornada inaugural. Los asistentes disfrutaron de talleres textiles, catas de aceite de lavanda y degustaciones de repostería tradicional, actividades que mostraron la esencia artesanal y creativa de los pueblos.
La bienvenida oficial se celebró al anochecer, en un cóctel amenizado por el grupo La Guardia, donde alcaldes, técnicos y emprendedores rurales compartieron experiencias en un ambiente de camaradería. Brihuega dio la mejor bienvenida posible: una mezcla perfecta entre historia, música y comunidad.

Conservar la esencia sin renunciar a la innovación
El sábado 15, la Iglesia de San Miguel, uno de los templos más emblemáticos de la villa, se transformó en ágora de debate. El acto inaugural, presidido por el alcalde de Brihuega, Luis Manuel Viejo Esteban, junto al presidente de Pueblos Mágicos de España, Francisco Martín Marfil, y la directora general de Turismo de Castilla-La Mancha, Arancha Pérez, abrió la jornada.

La mañana institucional incluyó la V Asamblea Nacional de Pueblos Mágicos de España, donde se presentaron los avances del año y los proyectos hacia 2026. Se abordaron iniciativas como el desarrollo de Empresas Mágicas, Lugares Mágicos y Establecimientos Mágicos, todos ellos orientados a fortalecer la colaboración público-privada.
También se presentó la Guía Oficial de Pueblos Mágicos de España 2026, reafirmando el compromiso de la red con una gestión profesional, la formación y la cooperación intermunicipal.

Información mágica que une territorios
Uno de los bloques más esperados, Información Mágica, puso sobre la mesa los resultados del trabajo comunicativo y de difusión de la red. Con más de 18 millones de usuarios alcanzados, 28 millones de visualizaciones anuales y 2.500 noticias publicadas en medios, la iniciativa ha demostrado su enorme capacidad de impacto.
El proyecto Pueblos Mágicos de España no solo visibiliza el territorio: construye un relato positivo y compartido sobre el mundo rural, demostrando que los pequeños municipios tienen mucho que contar.

El bloque Más Magia reforzó la idea de que el futuro del turismo rural pasa por la colaboración y la digitalización.
Los representantes de los Pueblos Mágicos de la Comunidad de Madrid presentaron su proyecto conjunto de paquetización turística, mientras que Segittur confirmó la incorporación de Pueblos Mágicos como Miembro Institucional de la Red DTI (Destinos Turísticos Inteligentes).
Además, se presentó la iniciativa Coach Mágica, que aporta metodologías de acompañamiento para el desarrollo territorial. La magia, en este caso, se traduce en gestión, tecnología y estrategia compartida.

Sostenibilidad, vivienda y despoblación: grandes retos
La tarde del sábado se centró en los temas más sensibles del turismo actual. En la Iglesia de San Miguel, tres mesas redondas abordaron la sostenibilidad ambiental, la vivienda en el medio rural y la despoblación desde un enfoque transversal que incluye educación, conectividad y empleo.
Los ponentes coincidieron en que los pueblos no necesitan discursos, sino herramientas: políticas reales, recursos técnicos y redes de apoyo que hagan posible un futuro rural vivo.

La jornada concluyó con la Cena y Fiesta de Clausura en el Hotel Castilla Termal Brihuega. En un ambiente festivo y de reconocimiento mutuo, se brindó por los avances de la red y los proyectos que están por venir.
Fue una noche para celebrar la fuerza de la comunidad, con música, emociones compartidas y la certeza de que el orgullo rural se ha convertido en una estrategia real de desarrollo.

Domingo entre lavandas
El domingo estuvo dedicado a reconectar con el territorio. Desde la Oficina de Turismo de Brihuega, los participantes realizaron una visita guiada por el casco histórico, sus jardines y antiguos lavaderos. La jornada culminó con una comida de despedida en el Hostal Villa de Brihuega, donde se intercambiaron proyectos y nuevas alianzas.
No fue un cierre, sino el inicio de una nueva etapa para la red, que avanza con paso firme hacia un futuro donde los pueblos no solo se visitan: se viven, se preservan y se proyectan al mundo como el corazón de la España más auténtica.