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Eiffel construyó este puente doce años antes que su torre de París, y sigue en pie en una ciudad española: rojo, de hierro y cruzado a diario por miles de personas

En el corazón del casco antiguo de Girona, este puente es uno de los elementos más llamativos de la ciudad.

Una curiosa construcción de Eiffel en España que quizás no conocías.

Una curiosa construcción de Eiffel en España que quizás no conocías. / Istock

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De dimensiones espectaculares y un aspecto y personalidad únicos, la Torre Eiffel de París supone uno de los monumentos más famosos e impresionantes que podemos visitar en todo el mundo. Inaugurada en el año 1889 en honor a la Exposición Universal, la torre alcanza los 324 metros de altura, ofreciendo a todo aquellos que suben uno de los miradores más preciados de la capital francesa. Por suerte para nosotros, tenemos una obra del ingeniero civil francés mucho más cerca de lo que nos pensamos.

El Puente de Hierro de Girona, por encima del río Onyar

El Puente de Hierro de Girona, por encima del río Onyar / Istock / Vera Fedorova

Situado en el corazón de la ciudad de Girona, salvando el cauce del río Onyar en su paso por en casco antiguo, el Puente de Hierro es una de las principales insignias de la ciudad catalana. Cerca de la antigua judería, el puente ha visto pasar por encima suyo a millones de personas a lo largo de su historia, ya fueran vecinos del pueblo que se movían de un lugar a otro de la ciudad, o visitantes y turistas que se acercan hasta él para poder apreciar una auténtica obra de ingeniería.

Es un hito de la ingeniería de la época: el puente más bonito del mundo está en España y es este

Adriana Fernández

Un puente único

Inaugurado en el 1877 – más de una década antes que la Torre Eiffel – y bautizado en honor a Gustave Eiffel, cuya empresa se encargó de la construcción, el Puente de Hierro es uno de los principales puentes que cruzan el río Onyar a su paso por el centro de Girona. Perfectamente integrado en la estampa que crean las casas del Onyar, uno de los lugares más turísticos de la ciudad, el puente fue diseñado por el arquitecto Manuel Almedan y su construcción sustituyó a las antiguas pasarelas de madera que unían el Barrio Antiguo con los barrios nuevos, situados a ambas orillas del río.

Las escaleras de acceso al puente desde los barrios nuevos

Las escaleras de acceso al puente desde los barrios nuevos / Salomè Jangulashvili

Conocido oficialmente con el nombre del Puente de las Pescaderías Viejas (pues conduce a la calle donde, durante la Edad Media, se encontraban las paradas de pescado), el puente es famoso por el marcado color rojo de las bigas de hierro que lo componen, las cuales se cruzan las unas por encima de las otras, dando así una sensación de jaula. Cruzar el puente no solo es atravesar un momento clave en la historia de la ciudad, sino que sirve también como un excelente mirador para este rincón de la ciudad, con las aguas del río corriendo bajo nuestros pies y las coloridas casas que se erigen a ambos lados aportando una atmósfera de lo más mágica.

El puente de hierro que Eiffel construyó en España

El puente de hierro que Eiffel construyó en España / Gene Hiew

Un destino cultural muy infravalorado

Plagada de historia y hogar de uno de los mejores restaurantes de todo el mundo, Girona destaca por la belleza de sus calles empedradas y casas de origen medieval. Conocida con el sobrenombre de la Florencia catalana, la ciudad esconde auténticas joyas arquitectónicas, como la Catedral, que alberga la nave gótica más grande del mundo y fue escenario de Juego de Tronos. También escenario de la aclamada serie de fantasía fue la plaza dels Raïms, considerada la plaza más pequeña de España.

La Catedral de Girona

La Catedral de Girona / Tuna Ekici

Paseando por las callejuelas de los alrededores uno puede descubrir los rincones más secretos de El Call, el barrio judío mejor conservado de toda Europa. De alrededores de esa época son los Baños Árabes, una construcción de estilo románico del siglo XII, bautizadas así por su inspiración en las termas romanas y baños musulmanes. Mezclados con estos lugares tan llenos de historia, en Girona encontramos también diversos parques y jardines que merecen ser visitados: el parque de la Devesa es el parque urbano más grande de Cataluña, con más de 2.500 árboles centenarios y una extensión de 40 hectáreas; no tan conocidos pero igual de espectaculares son los jardines del Ángel, la Francesa y los Alemanes.

Vistas de Girona desde la muralla medieval

Vistas de Girona desde la muralla medieval / Istock / bloodua

Uno de los paseos más agradables e interesantes que ofrece Girona es el de la antigua muralla medieval, que recorre la parte alta del Barrio Antiguo, ofreciendo unas panorámicas inigualables de los monumentos y rincones más emblemáticos de la ciudad. En definitiva, Girona es una ciudad para perderse, donde descubrir los rincones más secretos de manera inesperada, dejándonos guiar por nuestro instinto.