Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Lo siento Egipto, pero España tiene sus propias pirámides y nadie sabe quién las construyó: seis estructuras escalonadas que fascinaron a un explorador legendario

El misterio gira en torno a estas pirámides de las islas Canarias de las que todavía nadie ha descubierto la verdad.

Estas pirámides no se parecen a las de Egipto, pero tienen tantos o más misterios.

Estas pirámides no se parecen a las de Egipto, pero tienen tantos o más misterios. / Istock

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

A pesar de las constantes exploraciones en Egipto, en torno a las pirámides todavía giran grandes misterios como las técnicas para transportar los bloques de varias toneladas, la alineación casi perfecta con las estrellas o el verdadero propósito de sus cámaras. Sin embargo, no solo existen pirámides en Egipto, y eso es lo verdadera impresionante, que en lugares donde ni siquiera conocían la existencia de aquella civilización construyeran algo similar.

Hay pirámides en Sudán, en México, en Camboya e incluso en España. El Parque Etnográfico de Güímar, en Tenerife, está casi tan cargado de misterios e historia como Guiza. Una serie de pirámides escalonadas construidas con piedra volcánica se suceden desde hace años, sin saber exactamente cuál es su origen. Cada una tiene varios niveles, colocados de manera muy cuidadosa. Tanto, que despiertan curiosidad, admiración y debate por partes iguales.

Nacho Ares, egiptólogo, sobre la Gran Pirámide: "Es más que un monumento, es una máquina de precisión matemática que te devuelve datos sobre la Tierra que nadie conocía hace 4.500 años"

Sara Fernández García

El explorador noruego que lo cambió todo

Están rodeadas de campos antiguos y tienen vistas al océano. Pero, mucho más allá de lo evidente, lo más sorprendente de este conjunto arqueológico es lo que descubrió el legendario explorador noruego Thor Heyerdahl: su orientación astronómica. Este gran aventurero del siglo XX puso en duda todo lo anterior. En 1990 se centró en hacer varias expediciones a Güímar, demostrando la orientación astronómica y destacando su importancia científica y cultural.

Las Pirámides de Güímar encierran todavía muchos misterios

Las Pirámides de Güímar encierran todavía muchos misterios / Istock / Victoria Schaad

Demostró que varias de las pirámides están colocadas de manera que "miran" hacia los solsticios de verano e invierno. Es decir, que en esas fechas concretas, el sol se pone en el eje de las estructuras, creando efectos de luz únicos como sucede en Stonehenge y otras construcciones antiguas. Lo que defendía Heyerdahl era que el conocimiento es capaz de cruzar el mar mucho antes de lo que los historiadores piensan, como sucedió con las pirámides y su orientación.

El entorno de las pirámides de Güímar en Tenerfie

El entorno de las pirámides de Güímar en Tenerfie / Istock / lorenzobovi

En el mismo recinto se encuentra el Museo-Casa Chacona, con salas que realizan un pequeño recorrido histórico por las pirámides más importantes del mundo. También se puede acceder al Auditorio, donde, durante las visitas, se proyecta un vídeo de unos 15 minutos que habla de los viajes de Heyerdahl y de las dos teorías principales. Como no se sabe nada a ciencia cierta, lo más divertido es tomar uno de los dos bandos e imaginar aquel momento.

Dos teorías enfrentadas

Durante mucho tiempo, la teoría más consolidada era que fue obra de "majaderos", agricultores del siglo XIX. Según esta afirmación, serían solo un montón de piedras procedentes de terrazas destinadas al cultivo que los agricultores fueron depositando allí para limpiar el terreno. Otra teoría señala similitudes con otras construcciones parecidas de México, Guatemala y Polinesia, habiendo sido erigidas por los guanches como ritual de culto al sol.

Son solo teorías, puesto que el debate está más que abierto y parece que va a ser así durante mucho tiempo y ahí también reside parte de su encanto. Lo único que podemos hacer es visitarlas. La entrada individual con acceso a todas las exposiciones, jardines y rutas al aire libre cuesta 18 euros, mientras que la básica, con la que se descubren los seis esenciales del parque (museo, auditorio, rutas, jardín sostenible y exposición del océano), tiene un precio de 12,50.