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El edificio más infravalorado de España es una catedral que guarda obras de Rubens, Tiziano y Alonso Berruguete: tardó más de 250 años en construirse, es la tercera catedral más grande de España y su sacristía guarda obras que los expertos comparan con el Prado

Su origen sobre la antigua mezquita, su desarrollo durante más de 250 años y la presencia de obras de grandes artistas convierten el edificio en un caso singular dentro del patrimonio español.

Vista nocturna de la catedral de Toledo

Vista nocturna de la catedral de Toledo / Istock / Steve Heap

No será la catedral más grande de España (esa categoría se la lleva la de Sevilla), pero sí las más impresionante, tanto por su exterior, como por todas las maravillas que guarda dentro. La catedral de Toledo no tiene comparación que valga.

La catedral de Toledo se inició en 1226 bajo el reinado de Fernando III el Santo

La catedral de Toledo se inició en 1226 bajo el reinado de Fernando III el Santo / Istock / Arpad Benedek

Cuando entras y dejas atrás el ruido de la calle, no vas a saber ni hacia dónde mirar. No hay una imagen que resuma el conjunto: prepárate, que para entenderla hace falta moverse.

El pueblo de Toledo que parece sacado de una película Disney

Redacción Viajar

Más de dos siglos de obras

La primera piedra se puso en 1226, bajo el reinado de Fernando III, sobre el solar de la antigua mezquita mayor, algo que era una práctica habitual tras la conquista cristiana.

Las obras se prolongaron durante más de dos siglos (casi 270 años, que no es poco), hasta finales del siglo XV, con intervenciones posteriores que la fueron transformando en uno de los grandes santuarios del arte europeo. Esa duración tan prolongada a lo largo del tiempo introdujo diferencias internas, por lo que, aunque el templo es principalmente gótico, incorpora elementos renacentistas y barrocos que reflejan distintas etapas.

La catedral de Toledo es uno de los granes santuarios del arte europeo.

La catedral de Toledo es uno de los granes santuarios del arte europeo. / Istock / Arpad Benedek

Como ya veníamos comentando, no se lleva el título de la más grande, pero eso no quita que se la mencione entre las mayores de España junto a la Catedral de Sevilla y la Catedral de Palma de Mallorca.

La estructura es de cinco naves y eso es lo que más condiciona la visita, pues no ves todo nada más entrar, sino que tienes que recorrerla. Además, la disposición del coro en el centro de la nave (algo que no ocurre en todas las catedrales) rompe un poco con la perspectiva típica de la mayoría de edificios monumentales de este tipo.

Las preciosas vidrieras del interior de la Catedral de Toledo

Las preciosas vidrieras del interior de la Catedral de Toledo / Istock / Amy Sparwasser

La sacristía es uno de los espacios clave

Pero centrémonos en la sacristía, que es donde llega la mejor parte (sin desmerecer al Transparente). Aquí se concentra una parte importante del interés artístico, pues se encuentra El Expolio, de El Greco, una obra central dentro de su producción y vinculada directamente a Toledo.

Junto a ell,a aparecen pinturas atribuidas a Rubens y Tiziano. ¡Cualquiera diría que estás visitando un gran museo! No pienses que las obras están expuestas como si fuera una colección en una galería de arte, pero que este patrimonio artístico es impresionante no hay quien pueda ponerlo en duda. En la Catedral de Toledo también encontrarás pinturas de Goya, Caravaggio y Van Dyck

Más allá de este espacio tan evidente para cualquiera que haga la visita sin haberse estudiado qué va a encontrar, la catedral cuenta con otros elementos que requieren algo más de atención.

El coro, por ejemplo, fue en parte obra de Berruguete y conserva una sillería del siglo XV con escenas relacionadas con la toma de Granada. En distintas capillas aparecen también rejas, sepulcros y retablos que responden a momentos y estilos distintos

El Transparente suele pasar desapercibido si no se sabe dónde está

El Transparente es una de las grandes joyas del barroco español.

El Transparente es una de las grandes joyas del barroco español. / Istock / Diego Grandi

Llegados a la girola, hacia la parte posterior, aparece el Transparente, realizado en el siglo XVIII por Narciso Tomé. Es fácil no fijarse en él si no se busca de forma intencionada, pero una vez encontrado, no vasa poder quitarle la vista de encima.

Esta impresionante obra barroca se encuentra detrás del altar y funciona casi como un retablo que abre un paso de luz en el muro.

Si llegas a Toledo con la idea de hacer una visita rápida a la catedral, seguro que sales del templo sorprendiéndote al mirar el reloj. Hay tanto que ver que se te va a pasar el tiempo volando y no querrás quedarte sin poder disfrutar del resto de esta ciudad Patrimonio de la Humanidad.