La región donde veranea la élite de Cataluña tiene calas escondidas, casas indianas y una gastronomía de primera

El lugar de la Costa Brava que puede conquistar a cualquiera; el glamour, la tranquilidad y el disfrute están garantizados.

Este pueblo de la Costa Brava es el sitio ideal para ir de vacaciones este verano.
Este pueblo de la Costa Brava es el sitio ideal para ir de vacaciones este verano. / Istock / Nachosuch

En el corazón de la Costa Brava, Begur se ha ganado a pulso la fama de ser uno de los pueblos más exclusivos y encantadores de Cataluña. Rodeado de montañas, con vistas al Mediterráneo y un casco histórico que mezcla casas de piedra medievales con palacetes indianos del siglo XIX, este rincón se ha convertido en el refugio de la élite catalana, que lo elige verano tras verano para disfrutar de un entorno único. Aquí no hay grandes resorts ni playas abarrotadas, sino calas escondidas, gastronomía de primer nivel y un ritmo de vida que invita a saborear cada instante.

Adriana Fernández

Un casco histórico con sabor indiano

El paseo por el centro de Begur es una lección de historia a cielo abierto. El pueblo conserva su aire medieval, con calles estrechas, la silueta de su castillo en lo alto y torres de defensa del siglo XVI que recuerdan los tiempos en que los piratas acechaban la costa. Pero lo que más llama la atención son las casas indianas, construidas por los begurenses que emigraron a Cuba en busca de fortuna y regresaron con un patrimonio que transformó el pueblo. Sus fachadas coloridas, los balcones de hierro forjado y los jardines llenos de palmeras crean un ambiente señorial que todavía hoy distingue a Begur.

Aguas cristalinas cerca de la hermosa playa de Aiguablava.

Aguas cristalinas cerca de la hermosa playa de Aiguablava.

/ Istock / Nachosuch

Cada septiembre, el municipio celebra la Fira d’Indians, una fiesta que revive ese pasado con música caribeña, mercadillos y un ambiente festivo que llena las calles de vida. Una forma perfecta de recordar el legado cultural que convirtió a Begur en un lugar diferente dentro de la Costa Brava.

Calas escondidas que parecen del Caribe

Si hay algo que distingue a Begur son sus playas. No se trata de grandes arenales, sino de pequeñas calas de agua turquesa escondidas entre acantilados y pinares. Aiguablava, con su arena clara y aguas poco profundas, es una de las más famosas, pero también de las más codiciadas en verano. Para quienes buscan tranquilidad, calas como Sa Tuna, Fornells o Illa Roja (esta última de tradición nudista) ofrecen una experiencia mucho más íntima.

Barcos en la playa de Calella de Palafrugell, Costa Brava.

Barcos en la playa de Calella de Palafrugell, Costa Brava.

/ Istock / George Clerk

Además, en los alrededores de Begur y su vecina Palafrugell se encuentran algunos de los templos culinarios más reconocidos de la Costa Brava, con propuestas que van desde el marisco fresco de la lonja hasta menús de autor premiados con estrella Michelin. Esa combinación de tradición y vanguardia explica por qué muchos veraneantes eligen Begur no solo por sus playas, sino también por su mesa. Por lo que si eres de buen comer, te aseguro que Begur va a estar a la altura.

Un refugio exclusivo, pero auténtico

Aunque Begur atrae a empresarios, artistas y políticos que buscan pasar desapercibidos entre sus calles, el pueblo ha sabido mantener su autenticidad. Aquí no encontrarás grandes discotecas ni cadenas hoteleras, más bien la oferta se centra en pequeños hoteles, casas rurales rehabilitadas y apartamentos con encanto.

Esa apuesta por la calidad en lugar de la cantidad ha hecho que Begur conserve un aire exclusivo sin perder su esencia mediterránea. Pasear por sus plazas en una noche de verano, con terrazas llenas de vida y el olor del mar acercándose desde las calas, sigue siendo un lujo accesible para cualquiera que se acerque con ganas de descubrirlo.

Un verano distinto en la Costa Brava

Begur es mucho más que un destino de playa, es historia, cultura, gastronomía y naturaleza en un solo lugar. Su mezcla de calas escondidas, casas indianas y ambiente mediterráneo lo convierten en un pueblo único, capaz de conquistar tanto a los que buscan glamour como a quienes prefieren perderse en rincones tranquilos. Así que, ya sabes, si quieres un verano distinto la respuesta está en la Costa Brava, solo hay que saber buscar.

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