El dolmen vasco en el que todavía se celebran akelarres reales

Nos trasladamos hasta la Rioja Alavesa para descubrir un monumento megalítico donde la historia, la leyenda y la magia se entrelazan de forma magistral.

Si quieres ver un akelarre, el lugar adecuado es este dólmen de Euskadi.
Si quieres ver un akelarre, el lugar adecuado es este dólmen de Euskadi. / Istock / AlbertoLoyo

La Rioja Alavesa siempre tiene innumerables atractivos que ofrecer al viajero, desde uno de los tramos menos conocidos del Camino de Santiago hasta el mar de viñedos de Laguardia. Hoy, en cambio, sacamos nuestras escobas y nos dirigimos a las proximidades de Elvillar para descubrir el dolmen vasco en el que todavía se celebran akelarres reales.

Ante nosotros aparece el dolmen de la chabola de la hechicera, un imponente sepulcro, descubierto en 1935, que no solo capta nuestra atención por su excelente estado de conservación, sino también por las leyendas y tradiciones que lo rodean, vinculadas a antiguos rituales y akelarres que aún hoy se pueden vivir en sus inmediaciones.

Bienvenidos a la chabola de la hechicera.

Bienvenidos a la chabola de la hechicera.

/ Istock / AlbertoLoyo

Un viaje al pasado megalítico

El dolmen de la chabola de la hechicera data de hace aproximadamente 5.500 años, perteneciendo al periodo Calcolítico. Su estructura consta de una cámara funeraria formada por nueve grandes losas de piedra que delinean una figura poligonal, y un corredor compuesto por cinco losas adicionales que conducen a la cámara principal.

En las excavaciones arqueológicas de este sepulcro colectivo han salido a la luz numerosos hallazgos, incluyendo restos humanos, hachas de piedra pulida, fragmentos de cerámica y adornos, que son el mejor testimonio sobre las prácticas funerarias y la vida cotidiana de las comunidades prehistóricas de la región. 

El dolmen de la chabola de la hechicera fue descubierto en 1935.

El dolmen de la chabola de la hechicera fue descubierto en 1935.

/ Istock / AlbertoLoyo

Leyendas y misticismo en la chabola de la hechicera

El nombre ‘chabola de la hechicera’ proviene de una leyenda local que cuenta que una bruja habitaba en el dolmen y que, durante la mañana de San Juan Bautista (que tiene lugar el 24 de junio), salía entonando cánticos que eran escuchados por los lugareños. Nunca nadie la vio, pero se decía que aquellos que se aventuraban a acercarse hasta el lugar podían convertirse en piedra, pasando a formar parte de la estructura del dolmen.

En la actualidad, la conexión del dolmen con las reuniones de brujas sigue vigente. En la noche del 14 de agosto, y para dar comienzo a las fiestas de patronales de Elvillar celebradas en honor a Nuestra Señora de la Asunción y de San Roque, tiene lugar un akelarre que incluye la representación de un macho cabrío y figuras de brujas, recreando rituales que evocan las antiguas ceremonias paganas. 

Esta celebración atrae tanto a la gente local como a viajeros curiosos que desean vivir de primera mano una tradición que fusiona historia, leyenda y cultura popular, ofreciendo una ventana al pasado del País Vasco.

Los exploradores que quieran descubrir todo lo relacionado con la historia y las leyendas del dolmen, deben visitar Elvillar, puesto que allí van a obtener toda la información relacionada con las visitas guiadas y los eventos que tienen lugar en la chabola de la hechicera, incluyendo las representaciones de los akelarres.

El dolmen se encuentra muy cerca de la localidad alavesa de Elvillar.

El dolmen se encuentra muy cerca de la localidad alavesa de Elvillar.

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Paseando por Elvillar

Elvillar cuenta, además, con numerosos enclaves de interés que hacen que sea un buen campo base para explorar la Rioja Alavesa. De carácter eminentemente agrícola, consiguió su independencia con el título de villa en el año 1667 y hoy está habitado por 319 vecinos (abundante población si se compara con la del pueblo más pequeño de Álava, que cuenta con 4 habitantes). Paseando por su núcleo urbano, el viajero descubrirá la plaza mayor de Santa María, presidida por la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, una serie de casas palaciegas y la conocida como ‘casa del indiano’, un palacio barroco del siglo XVIII.

Los amantes del senderismo también van a disfrutar de lo lindo el Elvillar, puesto que desde el pueblo arrancan numerosas rutas para descubrir las inmediaciones. Muchas de ellas conducen, cómo no, a la chabola de la hechicera, pero también se puede pasear entre viñedos o adentrarse en la cueva de los husos, que se sitúa bajo la cima de la Peña del León.

Podrás pasear por Elvillar para descubrir si entre sus vecinos vive alguna bruja.

Podrás pasear por Elvillar para descubrir si entre sus vecinos vive alguna bruja.

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En definitiva, tanto si eres amante de las historias de brujas como si, simplemente, estás buscando un destino con encanto, Elvillar y el dolmen de la chabola de la hechicera son enclaves que no puedes perderte en tu próxima escapada a la Rioja Alavesa.

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