El destino andaluz ideal si huyes del turismo de masas: tiene 19 kilómetros de costa y un espectacular legado histórico

La ciudad granadina que es perfecta si eres amante de la historia, de tumbarte a la bartola en la playa y de las vacaciones tranquilas pero con ambiente.

Un lugar de ensueño al que todavía no ha llegado el turismo de masas.
Un lugar de ensueño al que todavía no ha llegado el turismo de masas. / Istock

Pocos lugares en España tienen la capacidad de combinar tanta historia, belleza natural y ambiente costero sin caer en lo trillado. Pero Almuñécar, en plena Costa Tropical granadina, lo consigue. Aquí el Mediterráneo no solo es el protagonista, sino que también es efectivo; riega cultivos de chirimoyas, dibuja playas con bandera de calidad, y baña los restos de civilizaciones que pasaron por sus tierras hace miles de años. Porque sí, antes de los chiringuitos, ya estaban los fenicios. ¿Te lo puedes creer?

El destino ideal si lo que buscas es playa, buen ambiente y mucha historia.

El destino ideal si lo que buscas es playa, buen ambiente y mucha historia.

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Adriana Fernández

De Sexi a Almuñécar

Lo de “ciudad con historia” aquí se queda corto. Los orígenes de Almuñécar se remontan a la Edad del Bronce, pero su gran desarrollo llegó con los fenicios, que fundaron Sexi Firmum Iulium, uno de los principales centros de salazón del Mediterráneo occidental. De aquella época aún quedan los restos de las antiguas factorías, visibles en el parque El Majuelo, justo al pie del castillo.

Ruinas romanas en Almuñécar.

Ruinas romanas en Almuñécar.

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Los romanos tomaron el relevo y dejaron su huella en las termas, los acueductos y la red urbana que aún hoy se intuye entre sus calles. El acueducto romano de Almuñécar, por ejemplo, se conserva en cinco tramos visibles y sigue asombrando por su ingeniería. Luego llegaron los musulmanes, que la rebautizaron como Hisn al-Munakkab y fortificaron la ciudad. El castillo de San Miguel, reformado durante la época nazarí, se alza aún sobre la colina con vistas al mar y ecos de batallas.

Playas para todos los gustos

Si pensamos en las playas de Andalucía, quizás Granada no es el destino de referencia. Sin embargo, en Granada hay playa, ¡y muy buenas! En concreto, Almuñecar, con 19 kilómetros de litoral, ofrece desde playas familiares hasta calas escondidas. Algunas como Velilla, Puerta del Mar o San Cristóbal tienen el distintivo de calidad Q y todos los servicios imaginables. Vamos; bueno, bonito y, por supuesto, barato.

Costa de Almuñecar.

Costa de Almuñecar.

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Si prefieres algo más recogido, la playa de Calabajío es una joya más discreta, con arena oscura, agua tranquila y rodeada de vegetación. Es ideal para relajarse o hacer snorkel, especialmente al atardecer, cuando el sol tiñe el cielo de naranja. Y no hay que olvidar La Herradura, pedanía de Almuñécar, cuyas aguas claras y fondo marino la convierten en una de las mejores zonas de buceo de Andalucía. Allí se encuentra parte del Paraje Natural Acantilados de Maro-Cerro Gordo, un auténtico espectáculo; te lo garantizo.

Un calendario con alma

La ciudad no es solo sol y mar. La Semana Santa de Almuñécar, declarada de Interés Turístico Nacional de Andalucía, es uno de los momentos más intensos del año. En verano, destaca la procesión marítima de la Virgen de la Antigua, patrona de la ciudad, que surca la costa acompañada por decenas de embarcaciones. Las fiestas patronales, las verbenas de barrio y los mercados artesanos animan el calendario local casi todo el año.

Un lugar para quedarse

Lo bueno de Almuñécar es que no necesita levantar la voz. No presume de ser lo que no es. Tiene playas, sí, y buen clima. Pero también tiene carácter, historia y un modo de vida más calmado en comparación con otras regiones andaluzas que están en lucha con el turismo masivo. Aquí el Mediterráneo cuenta otra historia. Y merece la pena escucharla.

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