Ni Benidorm, ni Gandía: el lugar que todo el mundo debería visitar en Alicante es un pueblo coronado por un imponente castillo

Un castillo que vigila el Mediterráneo, playas que cambian de paisaje y una gastronomía reconocida por la UNESCO.

El Castillo de Dénia es una fortaleza de origen islámico construida entre los siglos XI y XII
El Castillo de Dénia es una fortaleza de origen islámico construida entre los siglos XI y XII / Istock / Mark Seaden

La conversación sobre la costa alicantina parece girar siempre en torno a los mismos nombres. Benidorm, con su perfil de rascacielos frente al mar. Gandía, con kilómetros de arena y ambiente veraniego. Dos modelos muy claros de turismo masivo que atraen a miles de viajeros cada temporada y que han construido una imagen muy concreta del Mediterráneo: sol, apartamentos, ocio nocturno y playas abarrotadas en agosto.

Playa de Les Rotes, Dénia

Playa de Les Rotes, Dénia

/ Istock / LUNAMARINA

Pero reducir Alicante a esa fórmula es quedarse con una versión incompleta. Mientras la mayoría se reparte entre esos dos polos, hay un destino que combina historia, paisaje, gastronomía y mar sin ser extravagante. Un lugar del Mediterráneo donde todavía es posible pasear con calma y terminar el día frente al puerto viendo cómo regresan las embarcaciones pesqueras. Ese lugar es Dénia.

Martín Álvarez

Situada en el extremo norte de la provincia, casi rozando Valencia, Dénia ha sabido crecer sin perder identidad. Aunque el verano concentra la mayor afluencia, también funciona fuera de temporada cuanto las temperaturas son suaves. Además, desde el puerto parten ferris hacia Baleares, lo que convierte la ciudad en punto estratégico tanto para una escapada como para un viaje más amplio.

La fortaleza que define la ciudad

Lo primero que sorprende al llegar es su silueta. Sobre una colina que domina el casco urbano se alza el Castillo de Dénia, una fortaleza de origen islámico construida entre los siglos XI y XII que ha marcado el carácter de la ciudad durante siglos. Este monumento es Bien de Interés Cultural desde 2001.

El espacio cuenta con restos arqueológicos, murallas, torres y caminos que permiten entender la importancia estratégica que tuvo este enclave en el Mediterráneo. Durante la época musulmana, fue capital de una taifa independiente, y más tarde pasó a manos cristianas, dejando huellas visibles en su arquitectura.

El Castillo de Dénia es Bien de Interés Cultural desde 2001

El Castillo de Dénia es Bien de Interés Cultural desde 2001

/ Istock / IVANVIEITO

Desde lo alto, la panorámica muestra el puerto, el casco antiguo, las playas interminables hacia el norte y, en días despejados, la línea casi imperceptible de Ibiza en el horizonte. Para subir hasta la cima se tarda unos 15 minutos y merece la pena porque no es solo una visita cultural; es la mejor manera de comprender la geografía y la historia de la ciudad de un solo vistazo.

Esa combinación de pasado y paisaje es algo que no todos los populares destinos de la zona puedan ofrecer.

Un litoral con dos caras muy distintas

Dénia destaca por la variedad y su litoral es ejemplo de ello, ya que se divide en dos mundos muy distintos. Hacia el norte se extienden varios kilómetros de arena fina y aguas poco profundas, ideales para quienes buscan encontrar amplitud y tranquilidad en playas cómodas y familiares. Hacia el sur, en cambio, el paisaje cambia radicalmente y aparecen calas rocosas y aguas cristalinas perfectas para hacer snorkel. El entorno es más natural y poco tienen que ver con la imagen más urbana de otras zonas de la Costa Blanca.

Entre el Montgó y la mesa

Más allá del castillo y las playas, Dénia tiene algo que resulta difícil de imitar: equilibrio. A pocos minutos del centro se eleva el Parque Natural del Montgó, una montaña que alcanza los 753 metros de altura sobre el mar y que ofrece rutas con vistas abiertas al Mediterráneo.

A eso se suma una identidad gastronómica muy marcada. La gamba roja de Dénia se ha convertido en uno de los productos más reconocidos del litoral mediterráneo, y la ciudad fue reconocida por la UNESCO en 2015 como Ciudad Creativa de la Gastronomía. Restaurantes tradicionales y propuestas más contemporáneas conviven sin perder el vínculo con el producto local.

El próximo 24 de marzo se celebrará en el Mercat Municipal del municipio la 14ª edición del Concurso Internacional de Cocina Creativa de la Gamba Roja de Dénia, uno de los certámenes gastronómicos más prestigiosos del panorama nacional y no imaginamos mejor ocasión para probarla.

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