El desierto más alucinante de España está repleto de esculturas naturales que han fascinado al mundo del cine

Una de las producciones más famosas que se han grabado en este desierto ha sido 'Juego de Tronos'.

Es uno de los escenarios de películas más míticos de toda España
Es uno de los escenarios de películas más míticos de toda España / Istock / Tramont_ana

El cine se ha enamorado de España en muchas ocasiones. Cineastas españoles y extranjeros han grabado sus películas y series en localizaciones repartidas por toda la geografía del país. Aunque muchos escenarios han sido creados exclusivamente para ciertas producciones, hay un lugar ubicado al sur de la Comunidad Foral de Navarra cuya curiosa naturaleza ha servido como estudio de grabación en más de una y más de dos ocasiones.

Este lugar de Navarra se ha utilizado como plató de grabación en numerosas ocasiones

Este lugar de Navarra se ha utilizado como plató de grabación en numerosas ocasiones

/ Istock / Jorge Garcia Argazkiak

Uno de los desiertos más famosos del cine es el de Tabernas en Almería, que funcionó como un Hollywood en miniatura durante el auge de las películas western y que pisaron cineastas tan importantes como Orson Wells y Clint Eastwood. El Viejo Oeste también está presente en las Bardenas Reales de Navarra, Parque Natural y Reserva de la Biosfera. Su extensión es de 41.845 hectáreas, que camela a miles de turistas cada año.

Adriana Fernández

Su gigantesco tamaño es uno de los atractivos de este desierto, pero no el único. Otro es las esculturas que se forman en las rocas de manera natural, a causa de la erosión del agua y el viento con el paso de los siglos. Estas formaciones, cuya tonalidad rojiza cambia según el momento del día y la incidencia del sol sobre ellas, son las protagonistas de casi todas las fotografías que se lanzan aquí. Es también el escenario de diversas series y películas.

Un entorno de película

Allí se han grabado títulos como 'El mundo nunca es suficiente' (1999) o 'El consejero' (2013). Además, varias de sus zonas se utilizaron para dar vida al Mar Dothraki y el campamento de Khal Moro en la sexta temporada de 'Juego de Tronos'. La Balsa de las Cortinas se convirtió en el campamento, mientras que la zona de Piskerra era el entorno hostil de Vaes Dothrak y la zona por donde viajaba Daenerys a través del mar Dothraki.

En el año 1999 fue declarado Parque Natural por el Parlamento de Navarra y en el 2000 fue Lugar de Interés Comunitario (LIC) y Reserva de la Biosfera por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Es uno de los desiertos más grandes de España, salpicado de barrancos, planas, cabezos... Cuenta con un paisaje único que parece sacado de otro planeta y que está muy cerca de otras zonas preciosas como el pueblo de Arguedas.

Así es la diversidad paisajística de las Bardenas Reales

Así es la diversidad paisajística de las Bardenas Reales

/ Istock / mmeee

Está dividido en tres zonas: la Bardena Blanca o depresión central de tonos blanquecinos y de aspecto desértico; el Plano, que es una especie de terraza elevada con suelos provenientes del río Aragón; y la Negra, donde destacan las grandes planas, los taludes de pinos y coscojas y la oscuridad de su tierra. Es un lugar que puede visitarse en cualquier época, pero es más recomendable hacerlo en los meses de primavera y otoño, para huir de las altas temperaturas.

Rutas por las Bardenas Reales

Hay muchas maneras de visitar las Bardenas Reales, a pie, en coche, quad, bicicleta, segway o buggy. Existen senderos habilitados para recorrerlo, así como empresas que guían a los visitantes por ellos. Sea como fuere, es posible informarse en el Centro de Información y Acogida de Visitantes del Parque Natural de Bardenas Reales, donde se encargan de orientar según los intereses de cada uno. La ruta más popular y accesible es la de la Landazuria.

Esta es una de las zonas más conocidas de las Bardenas Reales

Esta es una de las zonas más conocidas de las Bardenas Reales

/ Istock / Johann Muszynski

Cuenta con alrededor de 14 kilómetros, pero puede completarse tanto caminando como en bicicleta. Otra muy transitada es la de la Gran Bardena, mucho más larga, con un total de 68 kilómetros y un desnivel de 520 metros. No importa cuál sea la elegida, siempre que se visite este lugar tan cinematográfico hay que hacer paradas en sus miradores. Algunos de los más impactantes son el Balcón de Pilatos y el Mirador de Aguilares, que ofrecen unas vistas impresionantes.

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