Descubre el pueblo de Córdoba que alberga una villa romana y un poblado íbero
Este municipio ha sido testigo del paso de dos grandes civilizaciones.

Córdoba es una ciudad llena de historia. Casa de varias civilizaciones, la mezcla de culturas queda reflejada en la arquitectura y el arte no solo de la capital, sino de todo el territorio de la provincia. Romanos, musulmanes o íberos -denominados así por los griegos- pasaron por Córdoba a lo largo de la historia, y su huella aún sigue presente.
Tanto es así que al sur de la provincia y colindando con las provincias de Granada y Jaén, hay un pequeño municipio con menos de 3.000 habitantes que fue casa de las civilizaciones romana e íbera, y donde a día de hoy se pueden visitar los restos de la vida de sus pobladores.
Se trata de Almedinilla, un pueblo que, con sus calas encaladas, su sierra y sus olivares, invita a los visitantes a perderse en sus calles y disfrutar de una mezcla de culturas capaz de atrapar a cualquiera.
Almedinilla tiene en su territorio dos yacimientos arqueológicos declarados Bien de Interés Cultural: la villa romana El Ruedo y el poblado íbero Cerro de la Cruz. Además, el Museo Histórico-Arqueológico, sus rincones o la posibilidad de realizar rutas de senderismo por enclaves únicos hacen de este lugar un destino especial en el que perderse y disfrutar de la tranquilidad y autenticidad del territorio cordobés.
Villa romana
La villa romana El Ruedo, declarada Bien de Interés Cultural, data del siglo I d. C. y estuvo habitada hasta el siglo VII.
Sus muros, mosaicos, pinturas o su necrópolis, situada en la zona norte de la villa, hacen de El Ruedo un lugar singular no solo en la provincia de Córdoba, sino también a nivel nacional.

En esta villa se pueden distinguir dos zonas: la pars urbana, donde vivían los propietarios y gozaban de todo tipo de lujos, y la pars rustica, destinada a dependencias agrícolas.
Por otro lado, la necrópolis de la villa se construyó en el siglo III. De esta no quedan restos visibles, pero durante los trabajos de excavación realizados a finales de la década de los 80 se descubrieron 176 cadáveres, encontrados en dos o más fases de ocupación.
Además, el conjunto de esculturas que se encontró en los trabajos de excavación de esta villa se puede ver durante la visita al Museo Histórico-Arqueológico.
La duración de la visita guiada a El Ruedo es de unos 45 minutos.
Poblado íbero
El poblado íbero Cerro de la Cruz, también declarado Bien de Interés Cultural, es uno de los pocos poblados de la Baja Época Ibérica -siglos II y III a. C.- excavados en Andalucía.
Visitando este poblado se puede conocer un poco de la organización de la sociedad de la época, el funcionamiento de su economía o el cuidado del medio ambiente. Se pueden diferenciar también las estancias del lugar, según el uso para el que estuvieran concebidas: almacenes, talleres, lugares de hábitat o de trabajo.

Por otro lado, se puede apreciar que las construcciones del Cerro de la Cruz poseen un zócalo de piedra y un alzado de ladrillos, así como en algunos casos se puede ver también la impronta de las ventanas, las puertas o los agujeros de los postes que mantenían la segunda planta de estas edificaciones.
La llegada del Imperio Romano al lugar en el siglo I d. C. trajo consigo un desmantelamiento completo de este poblado. De esta manera, y para que el visitante pueda hacerse a la idea de cómo era el Cerro de la Cruz, actualmente hay reconstrucciones de casas de la época y un horno de cerámica típico de los íberos, que consta de la decoración y elementos que se utilizaban entonces.
La visita guiada al poblado íbero Cerro de la Cruz tiene una duración aproximada de una hora.
Museo Histórico-Arqueológico
El Museo Histórico-Arqueológico de Almedinilla está situado al pie de la Sierra de Albayate, en un paraje natural de interés medioambiental y con una belleza única. Este museo cuenta con 1.200 m2 que distribuyen sus hallazgos en cinco salas: la sala de los molinos y del cereal, donde se expone y se explica el desarrollo de la maquinaria y la actividad cerealista de la época; el aula del Caicena, que pone el foco en la fauna y flora del entorno del museo; la sala del aceite y del olivo, en la que se explican los diferentes usos del aceite a lo largo de los años, así como sus propiedades medicinales y la evolución de la tecnología en torno a esta industria; la sala de la cultura ibérica, que presenta una extensa colección de hallazgos del poblado íbero de Almedinilla, y la sala de la cultura romana, en la que se muestran instrumentos y útiles de uso cotidiano.

La duración de la visita guiada a este museo es de aproximadamente una hora.
Calles y rincones
Almedinilla es un lugar que, por su extensión y características, es recomendable conocer a pie. Y es que la belleza de sus calles y sus encantadores rincones merece una visita tranquila y sin prisas.
La peña del Pingorote se sitúa como el mejor mirador de Almedinilla. Desde este lugar se puede observar el municipio en su plenitud, disfrutando de unas vistas privilegiadas de las huertas del lugar, el barrio del Puente o las escarpadas sierras que rodean las casas de Almedinilla.
Igualmente, la plaza de los Cuatro Caños, punto de reunión de los almedinillenses, o la Torre del Reloj, la construcción más significativa del municipio, completan el encanto de las calles y zonas encantadoras de Almedinilla.

'Los placeres de la mesa romana'
Los placeres de la mesa romana es una actividad que ofrece al visitante la opción de acudir a una comida al estilo de la civilización romana, que cuenta con todos los rituales que realizaban en la época, como perfume, lavado de manos o coronación, entre otros.
La comida permite degustar un menú elaborado con el recetario de la época y servido por los esclavos, quienes contribuyen a que el visitante se integre en la experiencia. Además, durante la comida un grupo de actores recrea una bacanal, y la velada se da por finalizada con una lectura de poesías.
Los placeres de la mesa romana se celebra todos los sábados y domingos.
Rutas de senderismo
Otra manera de disfrutar de Almedinilla y su parte más natural es mediante rutas de senderismo, como la del Salto del Caballo, que va en paralelo al río Caicena por una vereda de ganado y ocupa un total de 1,5 kilómetros, o la del arroyo Granada, que termina en la aldea de Venta Galero y tiene un recorrido de 12 kilómetros.

Alojamiento
Si buscas pasar un fin de semana en Almedinilla, una gran opción es alojarse en la posada El Tropezón. Ubicada en la aldea de La Venta y entre olivares, huertas y cerezos, se trata de una casa de finales del siglo XIX que ha sido restaurada pero manteniendo elementos originales. Otra alternativa es la hospedería La Era, un hotel rural distinguido en varias ocasiones por Tripadvisor.
La oferta turística, cultural y gastronómica de Almedinilla hace de este pequeño municipio del sur de Córdoba un lugar perfecto en el que desconectar y donde conocer un pedazo de la historia de nuestra provincia.
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