Ni Mérida, ni Tarragona: el templo romano más espectacular de España es un desconocido, está en Murcia y tenía capacidad para 7.000 personas
Su hallazgo confirmó el importante papel que la ciudad tenía en la época de la Hispania romana.

Desde el desembarco de los romanos en la antigua Emporion (actual Empúries) a finales del siglo III a.C. hasta la caída del Imperio Romano de Occidente a mediados del siglo V d.C., la Hispania romana fue uno de los territorios de mayor relevancia dentro del Imperio. Debido a su importancia, en todas sus provincias se produjo un intenso proceso de romanización, con la asimilación de la cultura romana en todos los aspectos de la vida cotidiana.

La influencia más evidente que los romanos tuvieron en la población de Hispania, y que todavía hoy perdura, es la lengua; el latín fue adoptado con la lengua oficial del territorio, el cual ha ido evolucionando con el paso del tiempo hasta convertirse en los idiomas que hablamos hoy en día: castellano, gallego, catalán y portugués.
Pero la lengua no es el único legado que nos dejaron los romanos. Repartidos por todo el territorio peninsular se han ido hallando vestigios de antiguos monumentos de la época romana, como acueductos, anfiteatros, murallas, e incluso antiguas ciudades, haciendo indiscutibles los avances tecnológicos y culturales que trajeron los romanos consigo.
Un teatro de gran importancia
Si vas a la ciudad de Cartagena encontrarás los restos de un impresionante teatro romano escondidos por entre las estrechas calles que conforman el trazado urbano. Declarado Bien de Interés Cultural en 1999, se calcula que el teatro llegó a tener capacidad para acoger hasta 7.000 espectadores. Excavado casi en su totalidad en la roca, su cávea (zona de los teatros, anfiteatros y circos romanos donde se erigían las gradas) tiene un diámetro de casi 90 metros y está dividida en tres sectores horizontales: ima cavea, media cavea, y summa cavea.

El público accedía al recinto a través de los dos pasillos laterales, en cuyas puertas se localizaban los dinteles dedicados a Lucio César y Cayo César, los cuales permitieron datar la construcción del teatro entre los años 5 y 1 a.C. Por estos pasillos también se accedía a la orquesta, un espacio semicircular reservado para las autoridades situado justo enfrente del escenario.
Para remarcar la importancia de Cartagena (llamada Cartago Nova en esa época) en el sí del imperio durante la época augustea, el teatro fue dotado de un rico programa ornamental, con elementos tan destacados como los exquisitos capiteles corintios del frente escénico, o los altares circulares dedicados a la tríada capitolina (los tres dioses principales de la religión romana: Júpiter, Juno y Minerva) y al cortejo de Apolo (las Gracias, las Musas y las Horas). Estos elementos, y muchos otros, se pueden visitar en el Museo del Teatro Romano de Cartagena, situado a menos de cinco minutos del teatro.

Un descubrimiento sorprendente
Con el paso de los siglos, el teatro fue yendo cubierto por diferentes construcciones: primero fue un mercado, construido con los materiales del teatro, el cual fue sucedido por un barrio comercial y, posteriormente, la Catedral de Santa María la Vieja. Fue en 1988, durante unas obras en las inmediaciones de ésta última, que aparecieron por casualidad las ruinas del teatro, sobre cuya cávea se erigía parte de la catedral. Gracias a que estuvo tanto tiempo cubierto por diferentes estratos pertenecientes a distintas épocas, el teatro original conservó gran parte de su material original en excelentes condiciones.
Pero las excavaciones no cesan, y a cada año que pasa se van descubriendo más y más cosas acerca de este magnífico teatro. Tal es así que, recientemente, el equipo de investigadores que lleva a cabo los trabajos de recuperación del recinto han descubierto una bodega del siglo XIX en la zona central sur del sitio, la cual formaba parte del entramado del antiguo barrio pescador que se encontraba sobre las ruinas del teatro, y la cual albergaba seis tinajas de cerámica.

La visita
El Teatro y el Museo abre durante todo el año de martes a domingo. Del 1 de octubre al 30 de abril, de martes a sábado el horario es de 10h a 18h, y el domingo abren de 10h a 14h. En temporada de verano, de martes a sábado las horas de apertura se extienden hasta las 20h. El precio de la entrada general al Teatro y el Museo es de 7€, siendo de 6€ la reducida. Para la visita en grupo al Teatro, la entrada es de 4€ para los adultos y de 2€ para los grupos escolares.
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