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El desconocido y precioso pueblo medieval que es perfecto para recorrer a pie: conserva un puente del siglo XV, calles empedradas y uno de los castillos más impresionantes de Aragón

Su castillo, su iglesia y su casco antiguo forman uno de los conjuntos monumentales más destacados de la provincia de Teruel.

Valderrobres

Valderrobres / Istock / Orietta Gaspari

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La comarca aragonesa del Matarraña sigue siendo desconocida para muchos y, pese a eso, puede presumir de tener uno de los pueblos más bonitos y mejor conservados de España. Hablamos de Valderrobres, una localidad turolense de apenas 2.500 vecinos que cuenta con una de las imágenes más reconocibles de Aragón.

Casco antiguo de Valderrobres

Casco antiguo de Valderrobres / Istock / Orietta Gaspari

Desde la distancia destacan el castillo, la iglesia de Santa María la Mayor y el caserío de piedra, pero la primera postal la encuentras nada más llegar, ya que para entrar tienes que cruzar su tan reconocible puente medieval y atravesar el portal de entrada al casco histórico. ¿La mejor manera de recorrer Valderrobres? Sin duda, caminando.

Parece la Toscana italiana, pero está en España: la comarca de Teruel con calles empedradas y balnearios naturales perfectos para esta primavera

Adriana Fernández

Un pueblo para perderse caminando

Valderrobres, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982, es la capital histórica y administrativa de la comarca del Matarraña, una de las zonas más singulares del este de Aragón. Su posición estratégica junto al río favoreció el desarrollo de la localidad durante la Edad Media, cuando pasó a formar parte de los dominios de los arzobispos de Zaragoza.

Calles de Valderrobres

Calles de Valderrobres / Istock / r

Como decíamos, la visita suele comenzar junto al río Matarraña, donde se encuentra el puente medieval que fue construido en el siglo XV para salvar el cauce y comunicar el núcleo histórico con los caminos que llegaban desde otros territorios de la Corona de Aragón.

Al final del puente aparece el Portal de San Roque, una de las antiguas entradas fortificadas de la localidad y que te mete de lleno a la parte más antigua del pueblo nada más cruzarlo, con fachadas de piedra, soportales, escudos nobiliarios, pequeñas plazas y callejones que pueden hacerte entender cómo era la vida en una villa medieval aragonesa. A parte del encanto evidente del pueblo, buena parte del atractivo de Valderrobres consiste precisamente en caminar y perderse.

Castillo de Valderrobres

Castillo de Valderrobres / Istock / arssecreta

Sobre el casco histórico se alza el gran símbolo de Valderrobres: su castillo, que comenzó a desarrollarse entre los siglos XIV y XV bajo el impulso de los arzobispos de Zaragoza, que utilizaron el edificio como residencia y centro de poder en esta parte del territorio aragonés. El castillo conserva importantes dependencias históricas y es la mejor forma de comprender la relevancia que alcanzó la localidad en el pasado. Eso por no hablar de las vistas. Desde la fortaleza y sus alrededores también se obtienen algunas de las mejores panorámicas del casco antiguo y de los paisajes que rodean el valle del Matarraña.

La iglesia Santa María la Mayor, construida principalmente entre los siglos XIV y XV, comparte plaza con el castillo y está considerada uno de los mejores ejemplos de arquitectura gótica de la provincia.

Plaza de España, el núcleo del barrio histórico de Valderrobres

Plaza de España, el núcleo del barrio histórico de Valderrobres / Istock / Orietta Gaspari

Valderrobres tiene todo lo que buscan quienes disfrutan del turismo cultural y, al ser pequeño y fácilmente caminable, puede recorrerse tranquilamente en un solo día.

Pero si quieres ampliar tu escapada, la localidad sirve como puerta de entrada a otros pueblos y parajes de la comarca del Matarraña, una región que en los últimos años se ha consolidado como uno de los destinos rurales más interesantes del interior de España.