Este desconocido pueblo de Extremadura tiene su propia muralla china: lleva abandonado desde 1964

Viajamos hasta la provincia de Cáceres para descubrir un pueblo que, a pesar de estar abandonado, se ha convertido en un verdadero reclamo turístico.

El pueblo abandonado de Cáceres que cuenta con una imponente muralla.
El pueblo abandonado de Cáceres que cuenta con una imponente muralla. / Istock / Dronera

Todavía gran parte de la población sigue creyendo que la muralla china es la única construcción que puede verse desde el espacio. Y, si tú todavía lo crees, sentimos decepcionarte, puesto que a pesar de tener unos 21.200 kilómetros de longitud con torres que alcanzan los 800 metros, es demasiado estrecha. Lo que sí se divisa desde el espacio es el 'mar de plástico' de Almería, los invernaderos de El Ejido.

Hoy no vamos a visitar El Ejido ni tampoco la gran muralla china. Pero va de murallas la cosa, puesto que vamos a descubrir el desconocido pueblo de Extremadura tiene su propia muralla china y lleva abandonado desde 1964.

Granadilla se ha convertido en uno de los pueblos más visitados de Cáceres.

Granadilla se ha convertido en uno de los pueblos más visitados de Cáceres.

/ Istock / DoloresGiraldez

Por la autovía de la Plata que une Cáceres con Salamanca hay que llegar hasta Zarza de Granadilla y, una vez en el pueblo, tomar el desvío situado en los colegios hasta llegar a Granadilla. Esta villa asentada en un cerro con un claro carácter militar y defensivo y denominada Granada perteneció a los árabes.

Tras la conquista de Granada (la de La Alhambra) en 1492 por parte de los Reyes Católicos, este pueblo extremeño pasó a denominarse Granadilla para evitar confusiones, aunque el nombre de Granadilla no se empezó a utilizar de forma oficial hasta el s. XIX.

Castillo de Granadilla, una joya en medio de un pueblo abandonado.

Castillo de Granadilla, una joya en medio de un pueblo abandonado.

/ Istock / Armando Miguel Comeron

Ahora damos un salto en el tiempo hasta 1473, año en que se empezó a construir el castillo de la localidad (con sus correspondientes murallas) por orden de García Álvarez de Toledo y Carrillo de Toledo, duque de Alba. Y seguimos viajando hasta 1847, año en el que la Villa tenía 156 casas de mala construcción, de un solo piso, con fachadas oscuras y sin revocar, que formaban 11 calles principales, en radios hacia la plaza.

En Granadilla la vida discurría como en cualquier otra población de origen feudal hasta que, en 1955, se decretó la expropiación de la mayor parte del término municipal a causa de la construcción del embalse de Gabriel y Galán. Sus últimos moradores se fueron definitivamente en 1964 y aunque el pueblo no se inundó, sí se vio aislado en una península con una sola vía de difícil acceso por el norte. Otro pueblo fantasma más.

Ya en 1980, Granadilla fue declarada Conjunto Histórico-Artístico y hoy es uno de los pueblos abandonados más interesantes y visitados de España gracias a su castillo (que se restauró también a partir de la década de los 80) y su muralla.

Puerta de acceso a Granadilla a través de su muralla.

Puerta de acceso a Granadilla a través de su muralla.

/ Istock / DoloresGiraldez

El pueblo también cuenta con otras edificaciones interesantes como la casa de las conchas, la casa consistorial (sin el campanario, que fue expoliado durante el abandono) o la iglesia de la Asunción, que data del siglo XVI. Este templo constituye, además, el único edificio que no fue expropiado, habiendo sido restaurado para su conservación. Allí se celebra cada año una misa en honor a los difuntos.

En definitiva, si estás buscando una escapada singular por Extremadura, Granadilla lo tiene todo: una espectacular muralla que nada tiene que envidiar a la china, un pueblo abandonado con encanto y, a tan solo 25 kilómetros, el maravilloso valle del Ambroz.

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