El desconocido pueblo de Cantabria con un Patrimonio de la Humanidad que te dejará con la boca abierta: es uno de los conjuntos prehistóricos más importantes del mundo
Adentrarse en Cantabria es descubrir lugares tan especiales como este, un pueblo infravalorado cargado de valor patrimonial e histórico.

Presente y pasado se funden como un solo tiempo en los rincones con más historia de España. Hace miles de años, se empezaron a crear los asentamientos que hoy conocemos como pueblos. Diferentes culturas han poblado estos lugares, dejando su impronta propia, hasta llegar al día de hoy. La riqueza patrimonial hay que agradecérsela a aquellos primeros pobladores que encontraron en esos lugares un hogar.

Pasear por las calles de pueblos como Puente Viesgo, en Cantabria, supone un auténtico viaje en el tiempo a través de los múltiples edificios que allí se erigen. No llega a los 3.000 habitantes, pero en sus anales guarda muchísimos más que, de una forma u otra, se quedaron. Desde las construcciones populares del barrio de Aes hasta las casas blasonadas del siglo XVII en el barrio de Las Cortes, Puente Viesgo es un pueblo que hay que conocer.
Un pueblo de viajes en el tiempo
Su edificio más relevante quizá es la iglesia de San Miguel, de origen románico y levantada en el siglo XII. Lo que más sorprende de este monumental templo es su nave única y ábside semicircular en el exterior y sus arquivoltas ornamentadas y capiteles esculpidos en el interior. De algo más tarde, del siglo XVIII, es el Palacio de Soñanes, un edificio de fachada rococó, con adornos muy finos y balcones de hierro forjado, al más puro estilo barcelonés.

Si viajamos aún más atrás en el tiempo, nos topamos con el Puente Romano, que pasa por encima del río Pas. Aunque realmente no se sabe si se construyó durante la época imperial o simplemente recibió ese nombre por capricho del gobernante de turno. De lo que sí se conoce el origen es de las cuevas prehistóricas de Monte Castillo, uno de los conjuntos prehistóricos más importantes de toda la península Ibérica.
Las cuevas prehistóricas más importantes
Más concretamente, es "el conjunto de Arte Rupestre más importante conocido hasta el momento", según se indica desde la Oficina de Turismo de la comarca. De hecho, en el año 2008 se declararon Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Aunque las cuevas de Altamira -también en Cantabria- han trascendido más debido a su excelente estado de conservación, las de Puente Viesgo tampoco tienen nada que envidiarles.

Su descubrimiento en el año 1903 supuso una noticia extraordinaria para la arqueología, ya que permitía estudiar las culturas del Paleolítico de manera sistemática y continuada. Además, fue la confirmación definitiva de que las pinturas halladas en Altamira en 1879 eran reales. La Cueva de El Castillo alberga en su interior "el registro más completo de la vida de nuestros antepasados desde hace unos 200.000 años", según la Oficina de Turismo.

Las obras de arte que se hallan ahí dentro, desde dibujos y pinturas hasta grabados y esculturas, desprenden la evolución técnica y estilística completa del Paleolítico Superior en las cuevas de El Castillo, La Pasiega, Las Monedas, Las Chimeneas y otras tantas que conforman esta "ciudad troglodita". Cada una de ellas tiene su propia relevancia, aunque la más importante, tanto por el yacimiento como por las manifestaciones artísticas, es la de El Castillo.
Dos placeres de la vida: los balnearios y la gastronomía
Otro punto de gran relevancia en Puente Viesgo que favoreció su fama durante los siglos XVIII y XIX son los 11 baños salutíferos de agua caliente que existían. En 1850 se construyó una pequeña casa de baños que aprovechaba el manantial de aguas termales y en 1862 se erigió el balneario del que hoy se conserva la fachada frente al río. Con la llegada del ferrocarril, hasta allí viajaron personalidades como Menéndez Pelayo o Benito Pérez Galdós.

El Gran Hotel Puente Viesgo se ubica actualmente en ese mismo lugar y todavía se pueden rememorar los grandes días del balneario que recuerda a los mejores de Europa. Pero si hay algo que se puede destacar en esta zona son los manjares pasiegos, desde los sobaos hasta las quesadas. Puente Viesgo es todo un descubrimiento que muchas veces queda opacado, pero donde merece la pena impregnarse de la historia que lo rodea.
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