El otro Caminito del Rey
Este desconocido y bonito pueblo de Málaga tiene una ruta que está destronando al Caminito del Rey: nada masificado y por desfiladeros que quitan el aliento
Este pequeño lugar tiene una de las rutas más bonitas de la zona. Por desfiladeros y plataformas, recorriendo uno de los puentes colgantes más grandes de España y con mucha belleza paisajística, parece que le ha salido un gran competidor al Caminito del Rey.

Si hay una ruta que destaca por encima de cualquier otra en Málaga, esa es sin duda alguna, el Caminito del Rey. De pasar a ser uno de los senderos más peligrosos de España a uno de los más visitados, así ha sido la evolución de este famoso camino. Pero no nos equivoquemos, porque hay vida más allá de esta ruta que tan de moda se ha puesto en estos últimos años. Y con más vida me refiero a más pueblos, más rutas y más lugares excepcionales. Alejándote un poco de la costa encontrarás cientos de pueblos maravillosos encaramados a la Sierra que mantienen la verdadera esencia andaluza. Por eso hoy nos trasladamos hasta uno de ellos para poder realizar una de las rutas más bonitas de la zona. Por desfiladeros y plataformas, un puente colgante y mucha belleza paisajística, parece que le ha salido un competidor al Caminito del Rey.

Diario de un día en Canillas de Aceituno
Buscando un pueblo algo apartado de la costa en el que pasar un día lleno de aventuras nos han surgido varias opciones. Estando en la provincia de Málaga hay multitud de oportunidades para pasar un día que mezcle senderismo, buena gastronomía y un pueblo blanco precioso. Tenemos la opción de Frigiliana, pero quizás buscamos un lugar mucho menos masificado. Así es como hemos dado con el pueblo maravilla de Canillas de Aceituno.

La subida al pueblo en coche de repente se presenta como un reto: nos hemos encontrado con un pastor y su rebaño. Si las carreteras serpenteantes de la Sierra de Tejeda son algo movidas, imaginemos que se nos suma un gran rebaño de ovejas que bajan ocupando todo el ancho de la calzada. Contrario a molestarnos, el panorama nos encanta, así que con calma y bastante divertidos, esquivamos al rebaño y llegamos hasta este pueblo, que encontramos a una altitud de 645 metros por encima del nivel del mar. Aparcar es relativamente fácil, y cuando comenzamos a callejear, la esencia de sus calles blancas y sus balcones llenos de flores enseguida nos hace sentirnos como si nosotros también formásemos parte del pueblo.

Canillas de Aceituno es un pueblo de unos 42 km cuadrados y cuenta con una población de 2.300 habitantes. Forma parte de la provincia de Málaga, y es uno de los pueblos que forman la comarca de Axarquía. Las calles de este lugar son el resultado de la presencia de varias culturas, y mantienen esa esencia que solo puedes encontrar en estos pequeños tesoros de Andalucía encaramados a la sierra. Uno de los edificios más importantes que pudimos ver en nuestro paseo fue la casa mudéjar, en la calle de Agua 6.

Aunque a mí, personalmente, me maravilló el edificio del Ayuntamiento, en el que podemos encontrar una fuente preciosa de azulejos verdes denominada “Fuente del Pilar Grande”. Justo en frente se ubica otra fuente, — de esta sí que salía agua — denominada “Fuente del Pilar Chico”, en la que rellenamos las botellas con agua muy fresca antes de dirigirnos al inicio de la ruta que va unida a este pueblo.

La ruta de El Saltillo, una joya de la Axarquía
Prepárate bien porque hay calentamiento antes de llegar al punto inicial de la ruta. Como cualquier otro pueblo de estas características, aquí también hay que preparar las piernas para enfrentarnos a una gran cantidad de cuestas. Solo así podremos llegar al inicio de la ruta, que está en la zona más alta del pueblo. Hay que apreciar el lado bueno: las vistas.

Y ahora que hemos calentado, ya podemos iniciar la ruta. No te preocupes porque hay una gran cantidad de carteles a lo largo del pueblo que te llevan hasta aquí, así que perderte no es tan probable. En lo alto del pueblo hay una gran señal que indica dos caminos, aunque no se especifique, si giras a la derecha comenzará la ruta de El Saltillo. Al principio te parecerá que no hay luz al final de túnel, porque siguiendo una acequia de agua solo veremos árboles, pero no pasa nada porque enseguida las hojas comienzan a abrirse y llegaremos a tener unas vistas del pueblo indescriptibles. Hay que tener cuidado con la acequia que nos va a acompañar en gran parte del camino, —yo metí el pie un par de veces y, aunque era verano y lo agradecí puede que si haces la ruta en un día frío no te haga tanta gracia — este lugar es el hogar de muchas especies y puedes que se asusten al verte pasar. La rana que ni se movió cuando metí el pie en la acequia es un caso aparte.

Esta ruta tiene dos variaciones. La primera es hacia las pasarelas, esas que pueden perfectamente competir con el Caminito del Rey. Te ofrecen unas vistas impresionantes del barranco del Río Almanchares. Al igual que el Caminito del Rey, este lugar ha sufrido una transformación increíble y puedes observar el antiguo camino y sus pasarelas un poco más abajo, que te llenaran el cuerpo de un vértigo repentino.

Siguiendo el vertiginoso camino llegarás a las pozas de agua de El Saltillo. Si quieres hacer un favor a la gente de Canillas de Aceituno es mejor que no te bañes, porque el agua es el que abastece al pueblo.

La otra variación que también puede añadirse a la ruta — y que te recomiendo encarecidamente — es la del mirador de Sedella. Antes de llegar a las pasarelas tienes la opción de bajar un gran camino escalonado. Aquí voy a parar para recomendar un par de cosas. Esta bajada es muy empinada, y la caída, por tanto, muy peligrosa. Si vas a hacer la ruta y decides bajar por aquí hazlo con un calzado que adhiera tu pie a la roca. La bajada es vertiginosa y larga, pero han adaptado la zona con unas cadenas para agarrarnos en caso de resbalones.

La bajada merece la pena para ver uno de los tres puentes colgantes más grandes de toda España. Nosotros cruzamos el puente y descasamos en una pequeña zona que había a la derecha, donde comimos algo y bebimos el agua fresca que habíamos recogido en la fuente del pueblo, que supo a gloria. La ruta sigue hasta un mirador precioso, a unos 40 minutos de caminata, pero nosotros ya estábamos algo cansados y decidimos volver.

Esta ruta puede competir perfectamente con la del Caminito del Rey. El pueblo es una verdadera maravilla, y si te animas a quedarte tras la ruta para comer, tu opción debe ser sí o sí el Restaurante La Sociedad. Uno de los mejores de la zona, en el que comerás un chivo al ajillo que está a otro nivel. Si no tenías plan para el fin de semana y quieres disfrutar de todas las maravillas que has leído, Canillas de Aceituno es tu lugar.
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